Iluminada Pérez Frutos, la compositora de la Constitución

La compositora extremeña afincada en la ciudad de Granada, Iluminada Pérez Frutos. :: hoy/
La compositora extremeña afincada en la ciudad de Granada, Iluminada Pérez Frutos. :: hoy

Iluminada Pérez Frutos. Música, doctora y pedagoga

Ana B. Hernández
ANA B. HERNÁNDEZ

Siete solistas a semejanza de los siete padres de la Constitución. Corno inglés, clarinete, trompa, violín, viola, violonchelo y contrabajo delante de la orquesta. Es la plantilla diseñada por Iluminada Pérez para que su creación suene el próximo 5 de diciembre, a las 19.30 horas, en el Auditorio Nacional. Una pieza musical encargada a la compositora extremeña para conmemorar el 40 aniversario de la Carta Magna. Una pieza que la autora está ultimando estos días y que será interpretada por la Orquesta de RTVE, dirigida por el granadino Miguel Ángel Gómez Martínez.

«Es, sin duda, uno de los encargos más importantes que me han hecho en mi vida», reconoce la compositora. «Fue en mayo cuando me llamaron del Congreso de los Diputados para pedirme que les enviara mi currículum y mi propuesta de concierto», asegura. El encargo le llegó casi de forma instantánea. «Les encantó mi planteamiento», afirma. Y con seguridad también su currículum.

Aficiones
Además de la música, su gran pasión, a Iluminada le gusta bailar. «Mis padres son profesores de bailes de salón y campeones de Extremadura».
Su instrumento
Asegura sin pensar que su instrumento preferido es la guitarra, «aunque el piano es fundamental para la composición».

A los siete años ya estudiaba en el Conservatorio Bonifacio Gil de Badajoz. Aunque nació en Gerona, a los cuatro años se trasladó con sus padres y su hermana a la capital pacense. «Regresé a la tierra en la que vive mi familia», asegura, y a la que vuelve cada vez que tiene ocasión. A Badajoz y a Cristina, cerca de Guareña, donde también residen otros familiares. «Soy extremeña», deja claro. Y lo hace con la misma rotundidad que asegura que siempre supo que la música era su camino. Incluso cuando decidió estudiar Ciencias Empresarias tras el Bachillerato.

«Era un hobby, quería ir a la universidad como mis compañeros». Terminó a los 22 años, casi a la vez que su formación en Guitarra, Piano y Composición. Esta última disciplina, ya en Granada. «Hice el primer curso en Badajoz, pero había en la ciudad andaluza un profesor estupendo y mi padre me llevó durante cuatro años, cada quince días, a dar las clases a Granada; sin él no hubiera sido posible».

Iluminada Pérez hoy es diplomada en Ciencias Empresariales en la especialidad de Contabilidad por la Universidad de Extremadura, pero también es doctora con Mención Internacional por la Universidad de Granada, profesora de Piano y profesora superior de Armonía, Contrapunto, Composición e Instrumentación, Guitarra, Solfeo, Teoría de la Música, Transposición y Acompañamiento.

Cuando culminó sus estudios en Granada, con Premio Extraordinario Fin de Carrera, entró en la bolsa de trabajo de Andalucía. Enseguida comenzó a trabajar y un año después, cuando salieron las oposiciones, logró el número uno. Desde entonces reside en Granada.

Quizás por eso en el primer comunicado público en el que se informó que era ella la elegida para poner música a la Constitución, aparecía como compositora granadina. «Cuando lo vi, llamé inmediatamente; quiero mucho a Granada, me siento granadina de adopción, pero yo soy una compositora extremeña», insiste. Aunque de momento no se plantea regresar a su tierra. «Estoy muy unida a mi familia, esto es así, pero mis alumnos me aportan mucho, tienen una generosidad increíble y estoy muy bien en Granada, es una ciudad con una gran vida cultural».

En esta ciudad imparte clases en el Conservatorio Superior Victoria Eugenia. Enseña a sus alumnos a componer en tiempo real. «Ellos van creando y yo les voy corrigiendo, avisándoles si repiten, si la melodía aburre, si lleva o no el camino correcto... Porque hay que tener en cuenta la psicología del oyente y hay que orientarle, mostrarle con claridad por dónde va la melodía que está escuchando».

Ilu, como la llaman sus alumnos, está convencida de que «la música es una transmisión de sentimientos», el canal a través del que el autor expresa lo que siente en el momento en que compone o las emociones que le produce el objeto, el acto, el hecho sobre el que escribe en la partitura.

La pieza que es escuchará el próximo 5 de diciembre en el Auditorio Nacional, 'Sinfonía Concertante para siete solistas y orquesta', sonará a unidad. «La Constitución me genera un sentimiento de concordia, de unidad de un país en el que caben las diferencias y de necesidad de respeto a todos para ser mejores», explica la compositora.

Un sentimiento que llegará a través de su música a las más de 3.000 personas que podrán asistir al concierto con el que se conmemora el 40 aniversario de la Carta Magna si hacen esa escucha con todos los sentidos. No solo con el oído.

«Como compositora me atrae la propiedad emergente nacida de la unión entre música y sentidos, especialmente con el sentido del olfato», asegura. En su tesis doctoral estudió, precisamente, cómo afecta el sentido del olfato a la escucha. «Es el sentido que más memoria tiene», afirma. Y procura por eso que el aroma no falte en las interpretaciones de sus melodías. «La combinación de aroma y música fundamenta mi pensamiento compositivo, experiencia sinérgica en el mundo de las percepciones», resume. Por eso en el concierto conmemorativo del próximo 5 de diciembre tampoco faltará el aroma. Del mismo modo que ha estado presente en otros muchos conciertos de una compositora que, tal como señala en su web, «camino la senda de la innovación, el necesario diálogo creativo entre ciencia, tecnología, sociedad, cultura, música.».

La compositora extremeña avanza con paso firme en un arte en el que está imbuida desde pequeña, en el que ya lo estaban sus abuelos, después su tío Vicente -saxofonista autor de la melodía del 'Romance al pueblo extremeño', que más tarde ella desarrolló para banda- y en el que ya lo están sus dos sobrinos. «La niña estudia oboe y el niño, trompeta», cuenta Ilu orgullosa.