«No estoy para calentar la silla, quiero gobernar»

Irene de Miguel, candidata de Podemos al Ejecutivo extremeño. :: pakopí/
Irene de Miguel, candidata de Podemos al Ejecutivo extremeño. :: pakopí

Irene de Miguel, candidata a presidir la Junta por Podemos, afirma que entraría en un gobierno de Fernández Vara, hace un balance positivo de los presupuestos y reivindica el papel de Podemos esta legislatura

ROCÍO ROMERO BADAJOZ.

Irene de Miguel (Madrid, 1981) encabeza la lista de Podemos a la Presidencia de la Junta de Extremadura en las elecciones del próximo 26 de mayo. Ingeniera agrónoma de formación, ha sido presidenta de su grupo parlamentario durante los últimos cuatro años y sale a ganar. Pero reconoce que entraría en un gobierno con Fernández Vara. «No he venido a calentar la silla, queremos cambiar las cosas y eso se hace gobernando», dice. Está satisfecha de los cambios que han logrado en los Presupuestos regionales, aunque le hubiera gustado conseguir más, y advierte que los podemistas no pueden estar todo el día mirándose el ombligo. A veces habla en femenino inclusivo. Es decir, englobando a los hombres.

-Ya llevan cuatro años en la Asamblea y toca hacer balance. ¿Para qué ha servido Podemos?

-Básicamente para ponerle la cara colorada al PP y al PSOE cuando hacen cosas que van en contra del interés general de la ciudadanía.

«Cuando Vara ha hecho buena política, ha sido por nosotros. Podemos mejora las políticas del PSOE»

-A ver. Diga alguna.

-Ahora mismo estamos preparando la Ley para una Administración más Ágil, que quiere tramitar rápido los proyectos de más de 20 millones de euros. Pero la burocracia está agobiando al pequeño emprendedor y no se está tramitando una administración ágil para ellos. Si Podemos no hubiera dicho que es una injusticia no hacerlo para todos y solo para los de fuera, que vienen a vender castillos en el aire, nadie se hubiera enterado.

-¿No se cree el proyecto de Castilblanco?

-Me parece un delirio absoluto plantear que pueda haber 40 casinos. Aquí Vara entra al juego de un proyecto que es el típico del político del pelotazo y no tiene nada que ver con la economía verde y circular que nos vendía hace un año.

-La gran reivindicación extremeña ahora es el tren. Ustedes se han salido del Pacto por el Ferrocarril. Explique su postura.

-No volveremos hasta que sea más social y menos político. Quien ha puesto el problema en las agendas son las plataformas ciudadanas y el pacto tenía que albergar a todos. Sin embargo, el PSOE reproduce la dinámica de chiringuito que tiene por habitual, que aglutina al presidente de la Diputación, de la Fempex... son todos los mismos. Son ellos, que se reúnen con ellos.

-Estaban invitados el PP y Podemos, pero se han salido los dos. Ustedes no están porque se han ido.

-Nos hemos ido porque es un pacto inútil. Si nosotros no damos un golpe en la mesa y decimos que no cumple sus objetivos, estaríamos lavándole la cara a los responsables de la situación del tren: el PP y el PSOE.

-Podemos no quiere que Extremadura pague los 4 millones de euros que cuesta mantener el servicio ferroviario. ¿Por qué?

-Es necesario pagar los servicios públicos, pero Renfe ha incumplido el convenio porque se comprometió a mejorar el servicio. El Estado debe asumir ese coste. Y, por supuesto, no queremos cerrar la vía. En el momento en que cierre la vía, como dice Vara, condenamos a que en Extremadura no haya tren.

-Cuando Vara plantea el cierre del servicio es por seguridad. ¿No le da miedo que ocurra algo?

-Necesitamos una auditoría para ver la seguridad y trabajar prioritariamente sobre ella, pero nunca contemplar el cierre porque entonces sí que lo tenemos perdido.

-¿Por qué no quieren el AVE?

-No necesitamos un AVE, sino un tren de altas prestaciones: rápido, seguro y asequible.

-Sin embargo, en Extremadura soportamos la presión fiscal más alta de toda España. ¿Por qué renunciar a las grandes infraestructuras que disfrutan en el resto del país?

-Creo que es un error pensar que el AVE traerá desarrollo y riqueza. No comunicará Extremadura entre sí y frenará el desarrollo del ferrocarril convencional. Yo lo que quiero es que una chica que estudie en la Universidad y viva en Montijo, no tenga que cogerse un piso en Badajoz, sino que pueda ir y venir en el tren. Eso no lo traerá el AVE.

-Podemos acaba de permitir los Presupuestos de Vara con la abstención y le ha allanado los últimos meses de su mandato.

-Nuestras medidas han sumado 60 millones de euros y el empleo es transversal en todas. No son los presupuestos de Podemos, pero creo que no era un momento para bloquear Extremadura. No somos tan irresponsables como el PP, que no quiso ver las cuentas.

-Ustedes no negociaron los dos primeros años. ¿Tiene algo que ver el cambio de actitud con la buena sintonía que tienen con Sánchez en Madrid?

-No. Creo que la situación de Extremadura es de gravedad. Los datos son escalofriantes (pobreza, desempleo, exilio por falta de oportunidades laborales...) Ponernos de acuerdo era una obligación para dar esperanza, pero teniendo en cuenta que no es un cheque en blanco.

-Esos datos malísimos ya estaban cuando ustedes se negaron a negociar los presupuestos los dos primeros años, y el PSOE pactó con el PP. ¿Qué ha cambiado para que ahora lo hayan hecho?

- El PSOE, ni el primer ni el segundo año, tuvo interés en pactar con Podemos. Lo tuvo más fácil con el PP, pactaron algunas inversiones en colegios y pueblos, y poco más.

-Pero, ¿qué ha cambiado?

-Yo creo que a Susana Díaz le ha pasado factura gobernar con Cs. Y creo que Vara se habrá dado cuenta de que tenía que ir a políticas más progresistas porque estaba pactando con el PP, que es un partido desalojado del Gobierno por corrupto.

-¿Están allanando un pacto de gobierno para mayo? ¿Entraría en un gobierno con Vara?

-Eso lo decidirían los inscritos.

-Pero, ¿le gustaría?

-Por supuesto. Yo no he venido para calentar la silla y quedarme en mi escaño de la oposición gritando lo que me parece injusto. Hemos venido a cambiar las cosas y solo se pueden cambiar gobernando.

-O sea, que sí.

-Me presento para ganar. Habría que ver los números. Pero hemos venido a gobernar.

-¿Ha hablado con el PSOE sobre un hipotético pacto?

-No. Pero tenemos claro que no dejaremos gobernar a la derecha.

-Hace dos años, después de que Vara fuera investido con su apoyo, usted decía que no repetirían el 'sí' en aquel momento.

-Creo que pecamos de ingenuos dándole la investidura a Vara sin casi pedirle nada a cambio. Fue un error no explicar a las bases... Pero la gente huía de Monago y dieron un sí apoteósico.

-Bueno, en la consulta que avaló sus seis votos solo participó el 18% de los inscritos en Podemos.

- Es que de los inscritos a los que están activos... Podemos tiene a muchos inscritos, pero los activos es otra cosa.

-Hace un mes criticaba que Vara no hacía lo prometido en empleo, despoblación y cambio climático.

-El Presupuesto ha ido a eso. Cuando Vara ha hecho buena política, ha sido por Podemos. Nosotros mejoramos las políticas del PSOE.

-A mitad de legislatura, a raíz de una propuesta de Cs, hablaron mucho de fomentar el cultivo del cánnabis como alternativa al campo extremeño. ¿En qué ha quedado?

-Desgraciadamente ha quedado en que la comisión mixta del Congreso no ha avanzado. Pero Extremadura lo tiene todo para ser potencia mundial del cánnabis. Sería uno de los grandes revulsivos del campo. Tenemos todo: Agua, sol, suelo y el saber hacer de los profesionales del campo. Y un sector primario en grave crisis. Tenemos 90 millones de consumidores potenciales en Europa y hay países, como Portugal, Canadá y California que también producen cánnabis terapéutico. El cáñamo tiene más aplicaciones, como champús y cremas.

-Defienda su última propuesta, la de compra pública alimentaria.

-Se trata no solo crear menús saludables en centros públicos, sino de hacerlo con alimentos de proximidad. Y eso redunda en beneficio de agricultores, que piden precios dignos. Considero que es una política clave, de transformación social.

-Pero va contra la Ley de Contratos del Sector Público.

-Me duele ver que aquí se parapetan detrás de la Ley de Contratación Pública, cuando el proyecto va más allá. Hablamos de planificación, logística... Cosas que pueden hacer un cambio estructural a través de alimentación. Pero el PSOE ha presentado una enmienda a la totalidad, es el noveno veto de la Junta a nuestras leyes.

-Las encuestas no son muy halagüeñas. ¿Qué esperanzas tiene para las elecciones?

-Llevamos cayendo en picado en las encuestas desde que nacimos.

-Hubo un tiempo en que se hablaba del 'sorpasso' a diario.

-Las encuestas nunca nos han sido positivas, no me las creo. Tenemos que mirar menos las encuestas y más lo que nos dicen en la calle. He estado en Agroexpo, se me han acercado apicultores y me han dicho que lo estoy haciendo muy bien y que se sienten muy representados. Lo que me creo es lo que me dicen en la calle.

-¿Y qué le ha transmitido la gente en la calle de la casa de Pablo Iglesias e Irene Montero? ¿Qué le parece a usted?

-Creo que se nos aplica una vara de medir totalmente distinta al del resto de políticos. Eso no es que sea malo, pero a veces parece un poco injusto. Ellos han tenido una decisión personal de hacer con su dinero lo que consideran, que es hipotecarse a 30 años, y yo no soy quién para juzgar eso. Yo tomo decisiones de mi vida pensando en mi familia y espero que nadie las juzgue por ser un cargo público. Ha habido de todo: Gente que se ha sentido decepcionada y gente que ha pensado que se estaban sacando los pies del tiesto, que era un acoso y derribo sistemático a una mujer embarazada de cinco meses. Se nos mira con una lupa de muchos aumentos.

-Pero ustedes marcaron ese nivel con el discurso sobre la casta. De hecho, ellos han llegado a ser diputados con ese discurso. Y se compran una casa de 600.000 euros.

-Es verdad que nosotros llegamos con un discurso impugnatorio del sistema, pero nos hemos conformado con un código ético y herramientas para que no pueda suceder la corrupción, el clientelismo, el agarrarse a los sillones que se veía en otros partidos. Si alguien quiere usar Podemos para vivir de la política o usarla para redes corruptas no puede.

-La casa terminó en un plebiscito sobre el liderazgo de Iglesias. ¿Hicieron bien llevando esa cuestión privada a una consulta pública?

-Creo que se magnificó tanto por parte de los medios que quizás no quedó otra que asumirlo como cuestión de partido y zanjarlo ahí. Creo que Pablo e Irene mostraron valentía y generosidad al poner su cargo a disposición si consideramos que eso era una contradicción absoluta al ideario de Podemos.

-¿No lo ve una contradicción con el ideario de Podemos?

-Contrario al ideario de Podemos hubiera sido que compraran la casa robando del dinero público o con trato de favor por ser políticos. Pero, allá ellos, hipotecarse a 30 años.

-¿Qué le parece la polémica de Echenique por tener a una persona trabajando en su casa sin estar dado de alta?

-Me parece que va a recurrir porque hay una diferencia entre las legislaciones aragonesa y estatal. Si él se ha equivocado tendrá que pagar la multa, que creo que son mil euros, y a todos nos puede pasar. Uno no tiene que hacerse cargo del sello de autónomo de su asistente.

-En tal caso tendría que haber facturas. La cosa es: ¿le parece bien que se tengan empleados en casa sin tenerlos dados de alta?

-Ni a mí ni a Pablo Echenique. Pero hay que mejorar la Ley de Dependencia porque hay mucha gente en esta situación.

-Ya es la candidata para la Junta. ¿Irá con Podemos o con la plataforma de Errejón y Carmena?

-Podemos es la herramienta de cambio y quienes me han apoyado son mis compañeros de Podemos.

-¿Existe riesgo de escisión, de que parte de Podemos se vaya con ellos?

-Creo que no, el proyecto de Íñigo ha demostrado ser muy personal y no creo que haya réplicas en otros territorios. No se descarta que haya gente que pueda amagar, aunque trabajamos por ampliar este proyecto con la confluencia.

-La casa, Echenique, Errejón, los problemas internos... ¿le pasará factura en las elecciones?

-Seguramente que influyan y por eso creo que tenemos que aprender a que los disensos entre compañeros se tienen que solucionar en los órganos, entendernos y comprender que tenemos que cuidar Podemos.

-La imagen que trasciende al ciudadano es que Podemos se pierde en todas esas cuestiones internas.

-Le aseguro que dedico mucho más tiempo a los extremeños que a los problemas de partido. El reto es tan grande que centrarnos en mirarnos el ombligo es una irresponsabilidad.

-Existe una teoría que dice que los mismos cabreados con el sistema que votaron a Podemos hace cuatro años son los que ahora apuestan por Vox. ¿Es posible?

- Creo que Vox se ha llevado el voto del PP desencantado porque considera que el PP ha tenido una línea light con Cataluña. Vox no viene a solucionar los problemas del ciudadano cabreado porque no le suben la pensión al nivel de vida, tiene un trabajo precario o le contratan unas horas una semana sin subsidio... Esos no se pueden ver reflejados en Vox porque ellos defienden los intereses de los mismos que el PP: los poderosos, el Ibex 35...

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