Una campaña en nueve claves

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El voto se ha pedido de manera sosegada y sin estrategias efectistas como las de hace cuatro años

J. López-Lago
J. LÓPEZ-LAGO

Si comparamos la campaña electoral de 2015 con la que acaba de concluir parecería que se han desarrollado en dos territorios distintos. Si hace cuatro años había dos actores principales, en los últimos días ha habido cinco. Esto ha obligado a rediseñar estrategias que hasta mañana domingo no se sabrá si han sido acertadas. Aquí se exponen algunas claves para interpretar lo que ha ocurrido en las últimas dos semanas.

Principales mensajes

Al haberse celebrado unas elecciones generales en menos de un mes la mayoría de los mensajes se han centrado en Extremadura. Muchas veces los candidatos -sobre todo Monago y Vara- han sido preguntados por temas de actualidad nacional y éstos han rehusado dar su opinión argumentando que prefieren centrarse en los problemas de su región.

Vara (PSOE) se vende como la estabilidad. Ha insistido en que los datos de desempleo han mejorado en los últimos cuatro años, aunque ello no le baste. Proteger y promocionar a la mujer, consolidar un sistema sanitario del que se siente orgulloso y subrayar su experiencia y la de los socialistas en labores de gobierno han sido parte de sus mensajes más repetidos en los últimos quince días.

Monago (PP) ha lanzado varias propuestas que quiere blindar por ley porque sabe que si no, no se cumplen y ha criticado la excesiva protección ambiental del territorio, lo que impide la llegada de inversores. También se ha mostrado crítico con abusar de la renta básica porque ello paraliza el emprendimiento.

El discurso de Ciudadanos es el más liberal. Igual que el PP, promete una Consejería de exclusiva de Agricultura y bajada de impuestos. También pide que la Administración no compita con iniciativas privadas. Irene de Miguel, candidata de Unidas por Extremadura (confluencia de Podemos, IU, Equo y Extremeños) ha elegido un discurso muy rural con métodos sostenibles para que el campo sea un motor económico con menos intermediarios y que recursos naturales como el sol sean mejor aprovechados. Vox, más radical, quiere suprimir desde el Instituto de la Mujer a la propia Asamblea, la cual considera un gasto innecesario. Su candidato, Juan Antonio Morales, opina que la Junta es un tapón normativo.

Las incógnitas de los pactos

El PSOE es el favorito. Esto significa que si gana pero no sube en escaños o porcentaje de votos, puede considerarse un pequeño revés. El resto de formaciones creen que se dará un triunfo por mayoría simple y aspiran a ser el partido decisivo. Este reparto abre la puerta a pactos para poder formar gobierno y esa preferencia por un socio u otro es lo que han tratado de ocultar todos los candidatos. Se pueden intuir qué socios son incompatibles -por ejemplo Vox y Podemos, o PP y PSOE- pero a partir de ahí los extremeños votarán mañana sabiendo que su partido podría abrir la puerta a otros.

Podemos prefiere sumar con el PSOE, pero cree que los socialistas prefieren ir con Ciudadanos. Éstos a su vez han sido muy críticos con PSOE y PP, pero solo con el apoyo de los segundos, y quizás Vox, podrían cambiar el gobierno de la Junta. Son varias las combinaciones posibles y, según la fuerza de los votos, se verá también si el ganador gobernará en solitario y llegar a acuerdos puntuales o podría verse por primera vez en la región un gobierno de varios colores.

Sin insultos ni asedios

La campaña ha sido sosegada. Esta semana el popular Teodoro García Egea estuvo en Cáceres y se sorprendió cuando le explicaron que aquí prácticamente todos los mítines se celebran en plazas al aire libre. Tanto en esta campaña como en anteriores los actos políticos se han desarrollado con normalidad en los espacios públicos. Ni ha habido escraches que hayan reventado actos del adversario ni gente increpando a candidatos.

No obstante, en las últimas 24 horas el PP ha denunciado en redes sociales una agresión al coche de un candidato en Higuera de Llerena. El PSOE también ha condenado ese acto.

A nivel personal, entre los políticos tampoco se han cruzado en este 2019 demasiadas descalificaciones. Como mucho, Monago ha llamado a Polo «adolescente político». Más subido de tono estuvo Vara cuando el domingo en la plaza de toros de Mérida se vino arriba en el mitin al hablar de las mujeres y sin mencionar a Vox se le escapó un «machos de mierda» al rematar la frase.

Inevitables en campaña

En campaña hay visitas ineludibles, como mercadillos, romerías o la Feria del Libro que coincide con estas fechas. Elegir una plaza de toros era algo que estaba en desuso por miedo al fracaso, pero el PSOE se atrevió con la de Mérida el domingo pasado y consiguió meter, según sus datos, a 8.000 seguidores ante la visita del presidente Pedro Sánchez.

La presencia de líderes nacionales suele ser otro clásico de la campaña. A Plasencia ha venido Pablo Casado (PP); Santiago Abascal (Vox), Juan Carlos Monedero (Podemos) y José Borrell (PSOE), a Cáceres. A Don Benito, Fran Hervías (Ciudadanos).

Pocos golpes de efecto

Parece que nunca ocurrió, pero hace dos elecciones el PSOE paseaba un muñeco hinchable que se llamaba Míster Guille y en la pasada campaña el equipo de Monago programaba un show cada tarde antes de su intervención, donde lo mismo actuaba una rapera que un cantante melódico. Para cerrar campaña el PP contrató a los Cantores de Hispalis en Badajoz y un día antes, en Cáceres, a Andy y Lucas. En este 2019 los asesores han optado por la discreción. Ni siquiera ha habido eslóganes impactantes más allá del 'Vitamina Cayetano' para que el candidato de Ciudadanos empezara a ser conocido.

Campañas paralelas

Cada partido ha desdoblado sus recursos y se puede decir que dos equipos han recorrido la región con un titular y un subalterno. Además de Vara, el cabeza de lista por Cáceres Miguel Ángel Morales tenía un agenda paralela que solía incluir mítines acompañado del expresidente Juan Carlos Rodríguez Ibarra.

En el PP ha llamado la atención ausencias al lado de Monago como las de Juan Parejo o Cristina Teniente. El número dos y secretario general Fernando Manzano ha sido el encargado de completar el itinerario de Monago para que su mensaje llegara a más localidades. En Unidas por Extremadura este trabajo se lo han repartido entre Irene de Miguel y su antecesor Álvaro Jaén.

Lo inesperado

No ha habido imprevistos relevantes que afectaran a la campaña. Si en mayo de 2011 irrumpió el fenómeno del 15M, en este 2019 la única noticia inesperada fue la muerte del socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, que obligó a suspender varios actos sobre todo en las filas del PSOE.

Compiten ocho, no cinco

Además de las cinco formaciones mencionadas, hay tres más que no se espera superen el umbral del 3% para obtener representatividad en la Asamblea, si bien restan votos al resto. Se trata de Extremadura Unida, Actúa y Pacma.

El futuro de los líderes

En teoría, Vara dio anoche su último mitin como candidato -salvo que algún día pretenda ser alcalde de Olivenza- y este será su último mandato desde que el PP de Monago legislara un máximo de dos legislaturas consecutivas para los presidentes de la Junta. Monago lleva al frente del partido en Extremadura desde 2008 y no parece que su futuro político dependa de un éxito o fracaso mañana. En cualquier caso, durante los próximos meses se irá despejando la incógnita sobre quiénes aspiran a sucederles y sus posibilidades reales. Los otros tres candidatos es la primera vez que se enfrentan a unas elecciones como líderes de sus formaciones.