Fomento minimiza el cierre de bases de Ryanair en Canarias pero Turismo no se fía

Una pasajera de Ryanair, preparada para facturar su equipaje./ AFP
Una pasajera de Ryanair, preparada para facturar su equipaje. / AFP

El ministro Ábalos afirma que no creará «problemas de conectividad», aunque su colega Maroto reclama a la aerolínea «garantías» por escrito de que será así

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

«No habrá problemas de conectividad» con las islas Canarias desde este invierno, a pesar del cierre de las tres bases que allí tiene Ryanair, la principal aerolínea 'low cost' europea y la que más pasajeros transporta en España. Así lo afirmó este jueves el ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, aunque la titular de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, había dicho el miércoles que tiene algunas dudas sobre las intenciones de la compañía de no reducir sus vuelos y por eso le ha pedido que presente «garantías» de ello por escrito.

La clausura de sus instalaciones en Las Palmas, Tenerife Sur y Fuerteventura, además de las de Girona, se producirá el 8 de enero, y no parece que vaya a haber vuelta atrás porque sus responsables lo justifican en los mayores costes asumidos tras el retraso en las entregas de los Boeing 737-MAX -cuyas licencias de vuelo se encuentran suspendidas 'sine die' hasta que resuelva sus dificultades técnicas-, así como en las guerras de precios frente a la competencia. De hecho, la dirección de Ryanair ha amenazado con anticipar esa fecha si prosigue la huelga de protesta de los tripulantes de cabina (TCP), a la que se sumarán a mediados de septiembre los pilotos.

Desde la compañía irlandesa dieron a entender que, en principio, no pensaban reducir sus conexiones con esos aeropuertos, aunque al tener que usar tripulaciones de otras bases sí podría haber cambios. El Gobierno de Canarias y la Generalitat de Catalunya han tratado de entablar conversaciones directas con Ryanair, si bien la intención del Ejecutivo central es abrir una mesa de diálogo conjunta este mismo mes. Así lo anunció la ministra Maroto a finales de agosto y en las últimas horas apuntó que van a reclamar a la empresa «un plan de acción» concreto sobre cómo pretende «garantizar» la «conectividad necesaria para que el turista, y también el residente, puedan viajar como lo están haciendo hasta ahora».

Sin embargo, el titular de Fomento trató de minimizar este jueves los posibles problemas derivados de los cierres y dio por hecho que la conectividad aérea con Canarias está asegurada, pese a Ryanair es el principal operador con esa comunidad. Ábalos , en cualquier caso, señaló que el Gobierno viene realizando un «seguimiento continuo» y quiere comenzar una «negociación calmada» con la empresa y los sindicatos, puesto que para él se trata de un conflicto «que se limita al ámbito laboral». Aún así, Maroto ha insistido en que tienen «que ver cómo gestiona» la aerolínea sus medidas de ajuste.

Huelgas aeroportuarias

Precisamente las diferentes huelgas vividas en el transporte durante agosto, y que continuarán en gran medida este mes, centraron este jueves la comparecencia de Ábalos en el Congreso. Y lo hizo, de nuevo, para restar importancia a sus efectos e incluso destacar que tanto el Ministerio como AENA, la compañía semipública (el 51% lo controla el Estado) que gestiona los aeropuertos, «han tenido un papel fundamental para la resolución del conflicto, adoptando las medidas necesarias para garantizar la adecuada movilidad de los ciudadanos».

Pero los sindicatos, tanto de los vigilantes de seguridad del aeropuerto de Barcelona-El Prat -los encargados de los controles de paso y escáneres de equipaje que llevan en huelga indefinida desde el 9 de agosto- como de los trabajadores de asistencia en tierra ('handling') de Iberia -que amenazan ahora con extender sus paros a toda la red aeroportuaria nacional, según UGT, tras haberlo hecho ya en Madrid, Málaga y Bilbao-, han tachado los servicios mínimos impuestos por Fomento de «abusivos». Lo mismo han manifestando desde CGT, que realizó protestas parciales en Renfe cuatro días, aunque con un seguimiento «mínimo» de «en torno al 2%», según el ministro.

En todo caso, los aeropuertos de AENA incrementaron un 4% su afluencia de viajeros en agosto y en el saldo acumulado desde enero suman ya 186,8 millones de pasajeros, un 5% más que en los ocho primeros meses de 2018. Crecieron más, eso sí, los usuarios de viajes nacionales (6%) que los de vuelos internacionales (3,2%). Por instalaciones, y pese a los paros, Barcelona aumentó un 5,1% su demanda (5,4 millones) y Madrid otro 7,5% (5,8 millones), seguidos en volumen por Palma de Mallorca (4,2 millones, un 1,2% más) y Málaga-Costa del Sol (2,2 millones, 4,1% más).