Uno de cada cuatro euros ganados por la gran banca europea procede de paraísos fiscales

El exilio dorado de la banca, en gráficos. /
El exilio dorado de la banca, en gráficos.

Las filiales en territorios ‘offshore’ son el doble de lucrativas (25.000 millones en 2015) que el resto, pero solo aportan el 12 % de su facturación y el 7 % de su persona

JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

¿Qué pensaría usted si, con datos oficiales en la mano, le dijeran que la gran banca europea obtiene en paraísos fiscales uno de cada cuatro euros de su beneficio anual? Algunos, a priori la mayoría, creerán que se debe al traspaso de ganancias entre jurisdicciones -una práctica, cuanto menos, rayando lo alegal- mientas otros, seguramente los menos, pensarán que se debe sin más a su especialización hacia actividades más rentables movidas desde allí.

En la organización no gubernamental (ONG) Oxfam Intermón se ha planteado la misma cuestión y, tras analizar los informes de operaciones país por país de los 20 principales bancos europeos, han llegado a la conclusión de que hay bastante más de lo primero que de lo segundo. Admiten, eso sí, que no puede probar qué porcentaje de ganancias en esos territorios proceden de otros, aunque comparando con parámetros como la productividad y la rentabilidad hacen pensar que será alto.

En su estudio Bancos en el exilio afirma que el 26 % del beneficio anual de esos 20 bancos (25.000 millones de euros sobre un total de 69.000 millones en 2015) lo computan en paraísos fiscales, pese a que solo suponen el 5 % del Producto Interior Bruto mundial solo vive en ellos el 1 % de la población y las entidades analizadas solo tributaron allí el 14 % de sus impuestos (4.000 millones frente a 24.000). Se trata de lugares, puntualiza la ONG, que «intencionadamente» han adoptado marcos fiscales que «minimizan» la cantidad de impuestos que se han de pagar allí, además de no permitir en general el intercambio automático de información con otros Gobiernos.

Entre esa veintena de las mayores entidades financieras europeas hay cinco británicas (entre ellas HSBC, Barclays y Lloyds), otras cinco francesas (como BNP Paribas, Crédit Agricole y Société Générale), tres alemanas (con Deutsche Bank y Commerzbank), dos neerlandesas (ING y Rabobank), dos italianas (UniCredit e Intesa), otras dos españolas (Santander y BBVA) e incluso una sueca (Nordea). Pese a las elevadas ganancias que se anotan en paraísos fiscales, en realidad solo facturan allí el 12 % de su negocio anual (59.000 millones respecto a 429.000 millones) y, asimismo, únicamente tienen el 7 % de sus plantillas (144.748 personas sobre un total de 1,95 millones).

Suiza ya no es lo que era

Entre estos territorios, también conocidos como offshore por sus niveles reducidos de tributación, los tres donde la gran banca europea declara más beneficios -en concreto el 72 %, tanto como en 14 países juntos tan importantes como China, India, Japón, Brasil, Corea del Sur, Canadá o Australia- son Hong Kong (10.600 millones), Luxemburgo (4.900 millones, más que en Reino Unido, Alemania y Suiza juntos) e Irlanda (2.200 millones). Curiosamente Suiza ya no aparece en los primeros puestos; todo lo contrario, las entidades estudiadas registraron allí unas pérdidas de 248 millones en 2015.

Santander y BBVA, también señalados

Los dos grandes bancos españoles aparecen en el informe entre los cinco que más usan Irlanda como «paraíso de rentabilidad», con unos márgenes de beneficio superiores al 100 %. Esto es, lo que ganan allí supera con claridad su facturación, algo que según Oxfam «a todas luces parece indicar que trasladan artificialmente» réditos obtenidos en otros países.

BBVA, por ejemplo, tuvo un beneficio irlandés de 27 millones con unos ingresos de solo 12 millones, y únicamente cuatro empleados. Una productividad 202 veces mayor que su media en todos los países donde opera, mientras que en el Santander esa misma ratio es 52 veces más alta.

Para comprobar lo lucrativo que son los paraísos fiscales para los mayores bancos de Europa basta ver el rendimiento de su plantilla. Así, un empleado (a tiempo completo) genera de media un beneficio anual de 45.000 euros para su entidad, pero en esos territorios la cifra casi se cuadruplica hasta los 171.000 euros -el récord es para cada miembro de Barclays en Luxemburgo, que genera más de 130.000 millones-. En algunos ni siquiera tienen personal (como en Islas Caimán), pero en ellos se anotaron 628 millones en ganancias. Frente a eso, la productividad por trabajador en sus países de origen resulta seis veces menor (29.000 euros).

Con la rentabilidad pasa lo mismo. Según el estudio de Oxfam el margen de beneficio de la gran banca en territorios offshore es del 42 % (por cada 100 euros facturados ganan 42), más del doble que su promedio en general, solo un 19 %.

La fiscalidad de algunos paraísos es, además, directamente nula; allí las empresas no pagan impuesto de sociedades. Así, en siete de esos territorios (Bahamas, Bahréin, Bermudas, Islas Caimán, Panamá, Vanuatu e Islas Vírgenes Británicas) no tributaron nada sobre los 383 millones en beneficios que declararon en ellos.