EL FUTURO DE LA LIEBRE

Liebre al atardecer. :: Abel Gordillo González/
Liebre al atardecer. :: Abel Gordillo González

La opinión de Miguel Gómez Beloki, biólogo de la Federación Extremeña de Caza

Desde la aparición de los primeros casos de mixomatosis en liebres, en Castilla la Mancha y Andalucía, tenía una extraña sensación de impotencia ante la inacción de las Administraciones y el propio Ministerio de Transición Ecológica. Veía que se trata, probablemente, de la debacle de una especie endémica de nuestros campos y cómo las personas con competencias en la materia no hacían nada por remediar esta tesitura.

Quería creer que esta situación no llegaría a Extremadura y que si lo hacía, nuestra Administración tomaría decisiones firmes y contundentes para poner coto a tan preocupante acontecimiento. Pero tras la aparición de los primeros casos la respuesta ha sido nula, solamente existe un protocolo de actuación en el que dan un teléfono fijo para llamar y cuatro recomendaciones básicas y además, cuando llamas te dan largas diciendo que no tienen medios para recoger los ejemplares porque no tienen como refrigerarlos, vamos que es de traca.

A mi entender debería constituirse un grupo de trabajo en el que estuvieran representados todos los sectores del campo, la caza y por supuesto los investigadores para que nos diesen las pautas a seguir y soluciones a medio- largo plazo ante las expectativas tan poco halagüeñas que se nos presentan y por supuesto dotar de personal técnico que se encargue de las recogidas de la manera más rápida posible para así conocer la situación de la enfermedad en toda la región y adoptar las medidas oportunas en cada caso.

Circulan por RRSS y grupos de Whatsapp imágenes y comentarios que no hacen más que confundir a un colectivo que se encuentra desesperado y que necesita creer en algo. Así he podido comprobar cómo hay gente sin escrúpulos que mencionan a personas ficticias, para dar credibilidad a sus comentarios, indicando que con tratamientos antibióticos podemos hacer frente al virus, hecho en sí totalmente contrario al tratamiento de este tipo de infecciones. O cómo algunas personas de forma altruista y con más corazón que cabeza capturan ejemplares en libertad con síntomas de enfermedad y los tratan con antitérmicos, antiinflamatorios y suero, tratamiento adecuado para una infección de este tipo pero que no sabemos a ciencia cierta si esta es la mejor solución al problema o si de otra forma podríamos hacer un trabajo más efectivo.

Y lo que me faltaba por ver ha sido un vídeo en el que se ve una liebre que está infectada por estafilococos y cómo los que la tienen, elucubran sobre si está enferma de mixomatosis, que si ha sido criada en jaula, y que esa es la prueba de la introducción de la enfermedad, otro caso más del daño que las RRSS pueden hacer si no saben utilizarse.

Es por ello que tras consultar a varios veterinarios expertos en la materia he llegado a la siguientes conclusiones:

No sabemos aún como se ha producido el salto de la enfermedad de conejos a liebres, existiendo la misma en el conejo desde hace más de 70 años, pero los virus mutan de forma caprichosa y aleatoria, siendo esta la causa más probable de la aparición de la enfermedad.

No sabemos qué va a pasar, ya que la liebre no se comporta igual que el conejo y su respuesta inmune es aún desconocida, aunque se apunta que puede ser más resistente, también dado los hábitos de este animal el contagio directo es menos probable al ser una especie solitaria que se reúne en grupos en casos puntuales.

No somos conocedores aún de la situación de los individuos que superen la enfermedad, pero puede darse el caso que, al igual que en los conejos, las hembras que superan la enfermedad queden estériles, no así los machos que no ven tan afectados sus órganos sexuales.

El realizar capturas de animales e intentar salvarlos en instalaciones que no cumplen con los requisitos sanitarios adecuados, además de ser ilegal, puede ser una bomba de relojería en cuanto a la trasmisión de la enfermedad a otros puntos donde antes no existía. Además la distribución de cualquier producto a discreción en el campo (antibióticos, desparasitantes, etc.) está totalmente prohibida y tiene que realizarse por personal cualificado y con las consiguientes autorizaciones.

Es fundamental realizar un control de predadores intensivo para evitar la incidencia de la predación en los individuos debilitados por la enfermedad y por supuesto una correcta gestión del hábitat con la colocación de puntos de agua y comida allí donde sean necesarios.

Es de esperar que con la bajada de las temperaturas los vectores de la enfermedad, pulgas, mosquitos y otros artrópodos hematófagos, disminuyan y por lo tanto la trasmisión de la misma también.

La gestión de una enfermedad vírica es muy complicada y el tratamiento de la misma en especies silvestres aún más, en el caso del conejo frente a la mixomatosis podíamos fumigar vivales pero en el caso de la liebre esto es inviable.

La vacunación podía ser una solución pero actualmente está en estudio si alguna de las vacunas del conejo sirven para la liebre, de no ser así, habría que desarrollar una vacuna específica.

Debemos recoger todos los cadáveres que encontremos y destruirlos mediante incineración o enterramiento con cal viva, además de desinfectar cualquier prenda o calzado que utilicemos después de estar en zonas con presencia de enfermedad. Las condiciones sanitarias deben extremarse en este tipo de situaciones.

Es fundamental la reducción e incluso la supresión de la presión cinegética sobre la especie en aquellas zonas donde encontremos ejemplares con síntomas de la enfermedad.

En definitiva, lo fundamental será esperar los acontecimientos, tener paciencia, y tomar las medidas necesarias de gestión de hábitat y control de la predación.

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