Kike Royo, el guardián de la cepa pacense

Kike Royo sale al campo con su hijo en un partido del Badajoz. Pakopí/
Kike Royo sale al campo con su hijo en un partido del Badajoz. Pakopí

«El ambiente del Nuevo Vivero es especial, se te ponen los pelos de punta», señala el meta del Badajoz, que lleva las cuatro últimas jornadas sin encajar gol

J. P.

El Badajoz empieza a soñar despierto y le protege un ángel de la guarda. El cuadro blanquinegro tiene la llave de su puerta a buen recaudo. Kike Royo agiganta su figura de forma directamente proporcional al crecimiento del equipo. El excelente momento del Badajoz no se entiende sin las intervenciones decisivas del guardameta riojano. Los de Mehdi Nafti encadenan las cuatro últimas jornadas sin recibir gol. Y en gran parte se debe a las actuaciones de mérito de Kike Royo. «La verdad es que en momentos claves he hecho paradas importantes. Al equipo le da confianza, los compañeros lo agradecen y se ve reflejado en los partidos con la portería a cero», apunta.

El meta riojano subraya la solidez y la unión del grupo. «Llevar cuatro partidos sin encajar un gol habla muy bien del trabajo defensivo del equipo. Con Jose, el entrenador de porteros, trabajamos muy bien. En los entrenamientos insistimos mucho en ser contundentes y conceder poco al rival. Y ahora estamos más acertados arriba». Royo insiste en el mensaje 'oficial' de la salvación. «El objetivo es la permanencia. Lo primero es llegar a los 45 puntos y luego pensar en otras cosas». Pero precisa que siempre ha confiado en las posibilidades de la plantilla. «Desde el primer día dije que teníamos un buen equipo, pero los resultados no llegaban y nos hacía crear dudas».

SU FICHA

Nombre
Enrique Royo Herranz.
Lugar y fecha de nacimiento
Logroño, 14 de junio de 1991.
Demarcación
Portero.
Partidos
23 (23 titular y 22 completos, expulsado en Jumilla en el 83), 2.063 minutos.
Goles encajados
18 (los 4 últimos con la portería a cero).
Trayectoria
Valvanera, Deportivo de la Coruña juvenil, UD Logroñés B, Real Sociedad B, Real Sociedad (aunque no llegó a debutar fue convocado en 15 partidos de Liga y 1 de Champions ante el Bayer Leverkusen), Mallorca B y Guijuelo.

Enrique Royo Herranz (Logroño, 1991) creció entre viñedos y fue macerando en canteras punteras como la del Deportivo de la Coruña, Real Sociedad y Mallorca. De la mata del Valvanera le descubrió el Deportivo. Allí, siendo joven, coincidió con Aranzubía, su referente. «Es riojano como yo. Cuando jugaba en el Depor juvenil él estaba en el primer equipo. Le seguía del Athletic y tuve la suerte de conocerle». En la Real Sociedad vivió una maravillosa etapa como 'gran reserva'. «Pasé tres años en la Real B y estuve una temporada como tercer portero en el primer equipo. No llegué a jugar, pero fui convocado en 15 partidos y uno de Champions ante el Leverkusen. Fui a todos los viajes con el equipo que estaba en el grupo con el Manchester United, Leverkusen y Shakhtar Donetsk y en el último partido de la liguilla en casa estuve convocado en el banquillo», rememora. Aquella campaña 2013-14 fue una experiencia inolvidable. «Guardo unos recuerdos imborrables. Estaban Griezmann, Carlos Vela, Claudio Bravo, Rubén Pardo... Aprendes mucho de ellos y son personas muy sanas», resalta Kike Royo.

Ahora es el guardián de la cepa del Badajoz. El conjunto pacense ya no es ese equipo vulnerable en defensa y de trayectoria irregular. «Encadenar tres victorias en Segunda B es complicado. El trabajo de la semana se ve reflejado en el campo. Esperemos poder alargar este buen momento más tiempo», sostiene. El primer intento es en Marbella. «También ha comenzado 2019 en buena racha, pero no debemos preocuparnos», comenta el meta blanquinegro sobre las seis jornadas que acumula sin perder. Pero el Badajoz llega a la cita lanzado y en una burbuja por los 8.500 espectadores del domingo. «Con este ambiente se te ponen los pelos de punta. En el grupo IV hay muchos campos de Primera, pero el ambiente del Nuevo Vivero es especial, muy sano y animan desde el primer minuto. Se nota nada más calentar. Una hora antes de que comience ya hay ambiente. José Ángel, Guzmán y César nos transmiten la ilusión que tiene la gente en la ciudad».

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