Familiares y amigos velan a Chiquetete

María del Monte acude al tanatorio para despedir a Chiquetete. /Efe
María del Monte acude al tanatorio para despedir a Chiquetete. / Efe

«Tenía un buen corazón», destaca María del Monte junto a la capilla ardiente del artista flamenco

EFE

Familiares, amigos y representantes del mundo del flamenco se dan cita en el Tanatorio de la SE-30 de Sevilla para dar el último adiós a Antonio Cortés Pantoja, Chiquetete, fallecido la pasada madrugada a los 70 años víctima de una dolencia cardíaca.

Entre las personas que han acudido a dar el pésame a la familia se encontraba la cantante y presentadora María del Monte, que ha definido a Chiquetete como un hombre «que tenía buen corazón».

María del Monte ha apostillado que se trataba de alguien que adoraba a su padre, entendiendo que fue alguien que marcó un antes y un después en el mundo del flamenco, «que atravesó las fronteras de nuestro país, e hizo internacional una música del sur, fue un gran innovador», ha añadido.

Personas menos conocidas pero también con influencia en la vida del cantante han querido acudir al tanatorio, como la presidenta de la asociación La Giradilla de Carmona (Sevilla), Esperanza Núñez, que el año pasado organizó la cabalgata de Reyes Magos en la que Chiquetete fue el Rey Melchor.

«Ha sido un palo»

«Ha sido un palo para nosotros. Sabíamos que lo operaban pero no que iba a llegar a tanto», ha dicho Núñez, que ha agregado: «Nos hemos quedado de piedra por la mañana cuando nos hemos enterado».

Compañeros de profesión del fallecido, como Alba Molina o Pepe el Marismeño, también han acudido al tanatorio, aunque han declinado hacer declaraciones a los periodistas.

Fuentes familiares han informado de que el cantante fue operado de un problema de cadera el pasado jueves, y en recuperación de la operación sufrió una angina de pecho de la que fue operado, para posteriormente sufrir complicaciones cardíacas por las que falleció a las tres de la pasada madrugada.

El funeral se celebrará este lunes, a las 12.00, en la Iglesia de los Gitanos de Sevilla, en la calle Verónica de la capital hispalense