El legado de Rodríguez-Moñino que atesora la RAE

Biblioteca con los ejemplares que recopilaron Antonio Rodríguez-Moñino y su esposa, María Brey. /RAE
Biblioteca con los ejemplares que recopilaron Antonio Rodríguez-Moñino y su esposa, María Brey. / RAE

La Real Academia Española dedica un espacio a los más de 17.000 volúmenes que el bibliógrafo y filólogo extremeño recopiló a lo largo de los años y dejó «por disposición testamentaria» a la institución

María Saavedra
MARÍA SAAVEDRABadajoz

Diecisiete mil volúmenes. Ese fue el legado que el bibliógrafo y filólogo extremeño Antonio Rodríguez-Moñino, natural del municipio pacense de Calzadilla de los Barros, dejó a la Real Academia Española y al que la institución cultural dedica hoy un espacio en sus redes sociales.

La herencia del calzadillero y su esposa Maria Brey ocupa un lugar especial en la biblioteca de la RAE, que cuenta con una sala única inaugurada por los reyes de España en 1995.

Para los románticos de las bibliotecas, pasear entre las altas estanterías de madera de esta habitación se convierte en un refugio lleno de libros, muchos de ellos inéditos, manuscritos, estampas y dibujos. Un tesoro bibliográfico que recoge obras de Enrique de Villena y el cancionero de Barrantes, con textos de Juan de Mena, y el manuscrito de 'El Buscón' de Quevedo (hacia 1624) o el de 'Una casa en la arena', de Pablo Neruda (1965).

Todas estas joyas fueron recopiladas a lo largo de los años por Rodríguez-Moñino y Brey, que se encargó de documentarlos cuando falleció su esposo (Madrid, 1970). El conjunto completo de la biblioteca pasó en 1995 a la Real Academia Española, «por disposición testamentaria», detalla la institución.

Los documentos que guarda Cáceres

Pero este legado no reside únicamente en Madrid, donde se encuentra la sede de la Real Academia Española. La biblioteca de Cáceres, que además lleva el nombre del bibliógrafo de Calzadilla de los Barros y de su esposa, María Brey, guarda unos cinco mil volúmenes.

Entre los documentos que custodia el centro cacereño se encuentran manuscritos e impresos relacionados con Extremadura, algunos datan del siglo XVI. Hay testamentos, cédulas reales, cuadros genealógicos, testamentos...

Hoy, la RAE tiene una mención especial para el extremeño que vivió entre libros, aficionado al derecho y la historia, aunque «su curiosidad no ha dejado extremo alguno por tocar», como recuerda Alonso Zamora Vicente en la 'Historia de la Real Academia Española'.