Ana Fernández , actriz: «La grandiosidad de Mérida no me la había encontrado nunca»

La actriz Ana Fernández. :: Brígido/
La actriz Ana Fernández. :: Brígido

La actriz encabeza el reparto de Pericles que se estrenará el próximo 10 de julio en el Festival de Teatro

MARÍA BLANCOMÉRIDA.

Ana Fernández es una actriz con larga trayectoria profesional, ganadora de un Goya y nominada en otras películas, uno de sus sueños era actuar en el Teatro Romano de Mérida.

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-¿Qué diferencia hay entre actuar en el teatro y en la televisión?

-El medio. El cine y la televisión tienen un gran soporte técnico. En el teatro también pero prevalece la energía humana. La televisión precisamente por tener ese soporte te hace trabajar de una manera determinada, desde lo técnico. A la hora de elaborar los personajes no hay una gran diferencia, ni en cine ni en televisión. Yo me preparo un personaje de cine igual que si me lo estuviera preparando para teatro. La diferencia en teatro es que tienes un proceso de elaboración muy artesanal. Hay un gran encuentro con el director y con los compañeros que va creciendo durante los días. En el teatro hay análisis de texto que normalmente en cine no se da y eso es fundamental para profundizar, porque el objetivo es llegar a contar un personaje, respirarlo.

-¿Y durante la función?

-La función en teatro es tan viva que es irrepetible. El cine está más manipulado. En cine, tú dejas tus sentimientos en una cajita y esa cajita la coge otra persona y la puede modificar en cierto modo. La responsabilidad del actor en cine es tener el personaje hasta el último día de rodaje pero tú sabes que ese personaje va a pasar por un montaje, va a pasar por un proceso. Si haces un personaje pequeño en el cine, puedes no estar en la película. Si haces un personaje pequeño en teatro vas a estar en cada función de teatro.

«El teatro es necesario para nosotros, es una necesidad que tiene el ser humano»

-¿Ha trabajado en teatros similares a los de Mérida?

-He trabajado en otros teatros abiertos y cerrados y pequeños teatros grecorromanos, pero la grandiosidad de Mérida no me la había encontrado nunca.

¿Qué espera del público?

-Si el público palpita como yo sentí que palpitaba ayer me sentiré muy dichosa. Espero placer, disfrute y divertirme, y si eso se da, si eso me pasa es porque el público se lo está pasando también bien, nos habremos fusionado. Eso, por ejemplo, no se da en cine, esa fusión. Yo cuando hacía cine decía: «Estoy aquí comiendo en un restaurante y estoy trabajando porque están poniendo una película mía aquí en el cine de al lado». Entonces las energías son muy distintas. Espero que los personajes estén pegados a mí, que el grupo esté en esa conexión que ya tenemos. Que los nervios existan pero que no te descontrolen y que podamos estar abiertos al disfrute.

-¿ Y qué espera del Teatro?

- La energía que hay es una energía positiva. Pensar que una actriz hace 2000 años hacía lo mismo que yo... Hay mucha responsabilidad, es muy grande.

-Hoy en día la sociedad es mucho más televisiva. ¿Cómo se puede incentivar el consumo de teatro?

-Como lo ha hecho siempre. El teatro ha sido siempre de pequeño grupo. Aquí tenemos la suerte de que pueden estar 3.000 personas pero normalmente en una función de teatro son 800 o 900. Cuando te metes en el acto teatral es igual de importante, se produce la misma magia si lo haces para 20 personas que a lo grande. El teatro va subsistiendo por sí mismo. El espectador necesita estar en el momento, el teatro es vivo, notas respirar al actor, notas la piel, sabes lo que te está dando en ese momento, mañana ya no es igual. Aunque las funciones sean siempre las mismas, una de las cosas que tenemos los actores es el arte de la repetición, es hacer viva la repetición. El actor y el público tienen una energía. El teatro es necesario para nosotros, es una necesidad que tiene el ser humano. Nunca va a ocupar lo que ocupa una serie de producción de masas, pero es importante que exista y que se quede y que el que va al teatro vaya con su hijo.

«Pericles puede parecer absurdo pero es ordenadamente caótico. Es ecléctico»

-¿Cómo es trabajar bajo la dirección de Hernán Gené?

-Se basa en la libertad de lo que tú propongas, en el juego, en el compromiso, en el respeto y en la confianza. El grupo que se ha formado es responsabilidad del director y que haya pasado lo que ha pasado. Ha sido muy hermoso y muy mágico. Es muy claro en lo que el quiere. Pericles es muy caos, puede parecer absurdo y caótico pero realmente caótico no es. Es ordenadamente caótico. Es ecléctico.

-¿Y el cambio de personajes?

-Es muy divertido interpretar varios personajes. Hay que dar mucha información en poco tiempo y dejarlo clarito. Eso te obliga a estar concentrado y a no tener nervios porque no te da tiempo.