El fulgor inagotable de la galaxia Brueghel

'Baile nupcial al aire libre' (1610), de Pieter Brueghel el Joven. Colección particular /Arthemisia España
'Baile nupcial al aire libre' (1610), de Pieter Brueghel el Joven. Colección particular / Arthemisia España

La revolución de la legendaria saga, que cambió el rumbo del arte pintando la alegría de vivir, se celebra en una muestra con un centenar de piezas

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

Los Brueghel constituyen una de las sagas de pintores más portentosas de la historia del arte occidental. Una estirpe que cambió el rumbo del arte pintado la alegría de vivir y forjando una galaxia cuyo extraordinario brillo aún perdura. Así lo sostiene Sergio Gaddi, comisario de la muestra que reúne hasta abril en el madrileño Palacio de Gaviria un centenar de obras entre pinturas y grabados, dos tercios de ellas firmadas por los siete pintores más notables de la saga. Una familia de artistas en la que ninguna mujer tomó los pinceles, pero que desde mediados del XVI y lo largo de siglo y medio, sedujo a reyes, aristócratas y magnates con óleos de todos los estilos, del costumbrismo sarcástico y grotesco que sería la marca de la casa, a las floreadas naturalezas muertas que se disputaban las monarquías de toda Europa.

Todas las obras de los siete miembros más destacados de la estirpe proceden de colecciones privadas

'Brueghel. Maravillas del arte flamenco' se titula la exposición que reúne casi ochenta obras de los Brueghel, todas procedentes de colecciones privadas. Muy variadas en sus temáticas, ambiciones y estilos, –pintaron la honestidad, la caridad, la codicia, la hipocresía o la algarabía de la ebriedad y el deseo– testimonian el cambio estético que los Brueghel propiciaron entre los siglos XVI y XVII. Superaron el canon renacentista, un paradigma plástico en el que el ser humano era el centro, para conceder el protagonismo a la naturaleza en la que se imbrican los seres humanos, ya sean reyes o campesinos. «El hombre está presente, pero ya no es el centro, como en las obras Miguel Ángel o Rafael, con el cuerpo como absoluto protagonista», dice Gaddi.

Confronta las pinturas de los Brueghel con las de sus coetáneos «para completar una visión del universo pictórico de la época gracias a piezas representativas de una veintena de artistas como El Bosco, Rubens, David Teniers el Joven o Joos Van Cleve», agrega el comisario. Llama la atención sobre un 'bosco' dedicado los siete pecados capitales, y un gran desnudo femenino del taller de Rubens.

'Boda de un campesino' (1558-1560), de Marten Van Cleve. Colección Particular
'Boda de un campesino' (1558-1560), de Marten Van Cleve. Colección Particular / Arthemisia España

Gaddi ha seleccionado obras de los siete miembros más destacados de un linaje de «complejo árbol genealógico», que comienza con Pieter Brueghel el Viejo (1525-1569), iniciador de la saga en la que brillaron sus hijos Pieter Brueghel el Joven (1564-1637), y Jan Brueghel el Viejo (1568-1625), y sus descendienes: Jan Brueghel el Joven (1601-1678), Jan Pieter Brueghel (1628-1664), Abraham Brueghel (1631-1697) y Ambrosius Brueghel (1617-1675). «Los hijos nietos y bisnietos no hicieron sino acrecentara la fama del cabeza de familia», dice el comisario destacando la grandeza de un pintor con obras cruciales en cercano museo del Prado.

El espíritu de su tiempo

«El imaginario de este linaje de pintores es reflejo de todo un periodo histórico; expresan el espíritu de su tiempo y un gusto y una sensibilidad común en toda Europa», apunta el comisario que ha distribuido las obras atendiendo a los grandes temas que abordaron: 'El juicio moral entre la salvación y la condena', 'La Reina Naturaleza', 'Soldados y cazadores bañados en la luz invernal', 'Alegorías, historias maravillosas', 'Relatos de viajeros y mercaderes', 'Gloria y vanidad de la vida silenciosa' y 'El baile de lo pobres'.

Pieter Brueghel el Viejo, llamado por algunos 'el segundo Bosco', reflejó la sociedad de su época y reflexionó sobre los más profundos vicios humanos. Su hijo Pieter Brueghel el Joven aseguró la difusión de la obra de su padre realizando copias 'auténticas' de sus cuadros. Jan Brueghel el Viejo homenajea a su progenitor en estilo y temática, pero dota de mayor libertad en sus interpretaciones. El relevo generacional llega con Jan Brueghel el Joven, hijo de Jan el Viejo, que triunfó vendiendo cuadros heredados de su padre y con algunas obras de estilo propio. De sus once hijos, cinco fueron pintores y en la muestra están los bodegones florales y frutales de Jan Peter Brueghel, los paisaje y naturalezas muertas Abraham Brueghel y la casi desconocida obra de Ambrosius Brueghel.

Organizada por Arthemisia España y patrocinada la Fondazione Terso Pilastro, la muestra llega a España tras un largo periplo europeo que la llevó a Roma, París o Tel Aviv, y a varias ciudades de Japón: Tokio, Toyota, Sapporo, Hiroshima, y Kōriyama.

Ficha

Qué:
Brueghel. Maravillas del arte flamenco
Dónde:
Palacio de Gaviria. Arenal, 9. Madrid. www.palaciodegaviria.com
Cuándo:
del 7 de octubre de 2019 al 12 de abril de 2020
Cuánto:
entrada general 14 euros, reducida 12.