La familia Cambó pone a la venta un 'botticelli' protegido que estuvo doce años en el Prado

El 'Retrato de Michele Marullo Tarcaniota'./
El 'Retrato de Michele Marullo Tarcaniota'.

Pintado en torno a 1490 el 'Retrato de Michele Marullo Tarcaniota' «no podrá desvincularse de España nunca», advierte el Gobierno | Declarado Bien de Interés Cultural, se presenta como la pieza estelar de la feria Frieze de Londres

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCIMadrid

'Retrato de Michele Marullo Tarcaniota', un portentososo retrato del poeta-soldado realizado hacia 1490 por Sandro Botticelli (1445-1510), sale a la venta en el mercado internacional tras haber pasado doce años en el Museo del Prado. Propiedad de la familia Guardans-Cambó, el cuadro fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1988. Eso supone que «no podrá desvincularse de España», es decir, nunca podrá salir del país permanentemente, según afirman fuentes del Ministerio del Cultura. Con todo, se anuncia como la pieza estelar de la galería Trinity Fine Art para la la feria Frieze Masters, que se celebra en Londres el próximo mes de octubre,

La galería se ufana de de poner a la venta «el último 'botticelli' en manos privadas». Una circunstancia que promete una venta multimillonaria, por más que, con la ley en la mano, la pintura no podría salir de España sin la autorización de la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Histórico.

Se trata de un retrato del poeta y soldado griego Michele Marullo Tarcaniota (1453-1500) adquirido en 1929 por el político y mecenas catalán Francesc Cambó (1876-1947), cedido por sus herederos al Prado entre los años 2004 y 2017 y expuesto durante todo ese tiempo en las salas de la pinacoteca.

«El cuadro fue declarado BIC en 1988 y, por tanto, es inexportable», precisan desde el ministerio que comanda José Guirao. Admiten, con todo, que «puede salir de España con un permiso de exportación temporal, como el que tiene en la actualidad». Destacan que la familia Guardans-Cambó, que han sido y son grandes benefactores del Prado, «son conscientes» de que se trata de un BIC lo que supone «una limitación para su venta al estar incluido en esa categoría».

Quien lo adquiera debe ser, por tanto, muy consciente de las restricciones, ya que «la pintura no va a poder desvincularse de España nunca y tendrá que cumplir con todos los requisitos y garantías que la normativa exige para los BIC». Sobre una posible compra por parte del Estado, Cultura dice que «serán los propietarios quienes, en su momento, deban notificar al Estado si existe posibilidad de venta o no», lo que «de momento no se ha producido».

Considerado como uno de los retratos más refinados de Botticelli, el cuadro ha pasado de mano en mano. Una de sus últimas restauraciones fechadas tuvo lugar en el Museo del Hermitage de San Petersburgo, como demuestra una inscripción en cirílico en su reverso. Durante su depósito en el Prado, el Gobierno aseguró la pieza 60 millones de euros con la garantía del Estado. Esa sería la cifra con la que podría irrumpir en el mercado, aunque se trata de un mera especulación.

«A diferencia de las obras de Botticelli vendidas en las últimas décadas -incluida la 'Madonna Rockefeller', que estableció un récord de 10.6 millones de dólares en Christie's en 2013-, el Retrato de Michele Marullo está completamente pintado por la mano del maestro» hacen notar los marchantes.

El retratado desafía con su mirada al observador. «El vestido sobrio de Marullo, el cabello despeinado y las cejas gruesas sugieren su naturaleza dual como hombre de acción y letra, con su mente comprometida con preguntas más importantes que su apariencia», destacan sus vendedores.

«Asesores inteligentes y comentaristas políticos, los poetas del siglo XV no solo fueron hombres de letras: gracias a su autoridad intelectual, le otorgaron legitimidad a esta nueva generación de soberanos, desempeñando un papel central en los cambios en el equilibrio de poder. La cultura era política y la política era cultura, e indicar el camino a seguir ya no era el Dios cristiano, sino los clásicos griegos. Michele Marullo solo podía sentirse como en casa en este entorno» se lee en la página web de la galería.