La coreografía dio la victoria a Los Lingotes en Badajoz

Los Lingotes durante el desfile de Carnaval de ayer. / HOY

Las Monjas y Los Pirulfos empataron o ganaron en disfraces y música, pero los bailes basados en la ópera china se impusieron

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

La cabeza de un dragón desfilaba seguida de un ejército amarillo vestido al estilo de la ópera china. Se extendía el cuerpo del animal y los bailarines se escondían dentro. Al salir, se habían transformado en concubinas con mangas blancas frente a los guerreros que portaban banderas rojas. Ver bailar a Los Lingotes ayer en el desfile de comparsas de Badajoz fue un gran espectáculo. No solo enamoraron al público, sino que su coreografía conquistó al jurado y les dio la victoria.

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Fue un triunfo ajustado. Los de Talavera la Real sumaron 394 puntos entre la puntuación de los jurados de música (115 puntos), los de coreografía (127), los de disfraz (132) y los populares que le otorgaron 10 puntos cada uno (fue la única que logró la máxima valoración de estos jurados). Los Pirulfos y Las Monjas se quedaron en la segunda plaza a solo 10 puntos del total con 384 puntos.

Los Pirulfos ganaron en música a todos los participantes con 126 puntos en este apartado, nueve más que Los Lingotes. Además, empataron en disfraz con los de Talavera a 132 puntos. Sin embargo, se quedaron a 19 puntos de la impresionante valoración que conquistaron Los Lingotes en bailes. Por su parte, Las Monjas puntuaron menos en música (111 puntos), pero lograron 132 puntos en disfraz. Fue, por tanto, la coreografía la clave de la victoria.

Ayer, los de Talavera la Real estaban muy felices. Con su ópera china han conquistado su tercera victoria en el pasacalles pacense. Los Lingotes tienen una larga trayectoria en Badajoz. Debutaron en 1995. Tuvieron que esperar hasta 2007 para celebrar su primera victoria. Fueron unos dragones de los que aún se acuerda mucha gente. Iban en dorado con unas alas verdes muy grandes. Volvieron a lo más alto en 2017 con un traje inspirado en Pakistán, con el que sorprendieron al público cambiándose de ropa en plena coreografía. Con esa victoria, además, rompieron la hegemonía de Las Monjas tras varios años en los que los de Torremejía dominaban por completo el concurso.

¿Cómo surgió la idea?

Juan Luis Domínguez, el diseñador del traje de Los Lingotes, revela cómo surgió la idea. «Me encanta viajar y en una revista de un avión vi una foto sobre la ópera china y me encantó. Comencé a investigar y me enamoré de los vestidos». El vestuario no fue lo único que le interesó. Se dio cuenta de que la idea daba mucho juego, ya que podía incluir varias disciplinas artísticas como la danza, el teatro o las artes marciales.

Domínguez habló de su idea con Mari Carmen Martínez, su mejor amiga, y la coreógrafa de la comparsa. Desde el principio se dieron cuenta del potencial que tenía el montaje.

Lo primero que sorprendió de Los Lingotes es el amarillo intenso. Esta comparsa mantiene como tradición que el dorado siempre sea su tono fetiche, ya que son 'lingotes'. Este año apostaron por el amarillo porque en la ópera china se representa así a los personajes autoritarios y les gustó a idea. Era un reto porque esta tonalidad resulta difícil de combinar con el oro. Finalmente decidieron utilizar el dorado en los brocados para unir el resto de colores en su atuendo.

Precisamente lo que conquistó a los espectadores fue el contraste de colores de esta comparsa. El amarillo y naranja de sus vestidos se rompía cuando extraían las telas blancas y rojas en sus coreografías. Todo tenía un mensaje detrás.

En un momento dado sacaban las mangas blancas, que estaban escondidas en un bolsillo con una goma, y surgían como por arte de magia. Éstas representaban el papel de la concubina, de la mujer sumisa en la ópera. Luego, esta tela desaparecía y surgía una bandera roja que quería mostrar todo lo contrario, la entrada en escena del guerrero, por lo que los bailes se acercaban más a las artes marciales.

Empezando por el elemento más emblemático, el gorro de Los Lingotes estaba lleno de detalles. La parte más cercana a la cabeza representaba el pelo de las concubinas con goma Eva adornada con joyas. El siguiente nivel eran tres diademas llenas de mariposas de acetato y bisutería. Destacaban las perlas. Lo más llamativo eran los pompones amarillos y naranjas que coronaban el conjunto, son exactamente como los que se llevan en la ópera, tanto los hombres como las mujeres.

En la parte trasera del gorro se apreciaba un lazo que representaba los postizos de pelo que llevan las mujeres y en la parte más alta había un palio a modo de decorado. Lo más original fueron las dos grandes plumas de faisán que salían a los lados. En la ópera china, los bailarines llevan estos mismos adornos y los cogen y los mueven en su coreografía. Los Lingotes decidieron no hacerlo porque podían estropearse, de hecho el domingo hubo varios enganches de plumas entre ellos por el tamaño que tenían.

Armadura

En el cuerpo llevaban una blusa básica y una falda pantalón. Esta última se abría en los laterales para dar mayor movimiento. Las mangas eran muy importantes. Eran amplias y decoradas con macramé y flecos. Encima llevaban un traje rígido que recordaba una armadura, pero no lo era. También es la pieza que suelen llevar en la ópera. Iba decorado con bordados, flecos y perlas. También destacaban en rojo las letras chinas.

Un detalle importante es que el traje rígido llevaba bolsillos escondidos donde los bailarines guardaban las mangas blancas para hacer de concubinas y las banderas rojas plegadas para interpretar la parte de la lucha. Según explica Juan Luis Domínguez, es importante, al diseñar el traje, pensar en estos detalles, como los bolsillos secretos. En los pies llevaban unas zapatillas a juego con el cuerpo central rígido.

Otro elemento básico fue el maquillaje. Domínguez explica que ellos fueron de las comparsas que defendieron que esta parte debía puntuar y estar cuidada. Este año quisieron convertir sus caras en máscaras, ya que este elemento es indispensable en la ópera de Pekín. Optaron por la expresión del guerrero para contrastar con el gorro que es más dulce y femenino.

Los Lingotes trabajan con un presupuesto cerrado. Es decir, cada componente da un dinero y deben sacar de ese fondo los materiales para su traje. Se trata de unos 140 euros. Intentan que sea lo más barato posible buscando mucho. La costura es a parte, es decir, se puede hacer con sus propias manos o contratar a un profesional, lo que encarece la obra.

Los que quieran ver a esta comparsa en acción tienen una oportunidad el sábado cuando desfilarán en su pueblo, en Talavera.