El Vostell, un museo medalla de oro

Mercedes Guardado contempla una exposición con motivo del 40 aniversario del museo en 2016. :: hoy/
Mercedes Guardado contempla una exposición con motivo del 40 aniversario del museo en 2016. :: hoy

El Gobierno concede a este recinto cultural el premio al mérito en Bellas Artes

Cristina Núñez
CRISTINA NÚÑEZCáceres

Cuentan los que asistieron hace 42 años a la presentación de lo que sería el germen del Museo Vostell Malpartida, el VOAEX, una escultura de hormigón de un coche enclavada, literalmente, en la belleza de los Barruecos, que en la Extremadura de aquel momento el artista Wolf Vostell era lo más exótico que se había visto nunca por estas tierras, tanto por cómo era como por lo que hacía. Era el año 76 y ya no solo en Extremadura, sino en todo el país, parecía difícil encontrar expertos o conocedores del arte fluxus, que fue lo que Vostell trajo a paletadas a Malpartida, a un antiguo lavadero de lanas ahora transformado en un magnético lugar.

El flechazo que unió a Vostell con Extremadura, y en el que tuvo que ver Mercedes Guardado, su esposa, no ha perdido intensidad durante todo este tiempo, en que el recinto se ha confirmado como un verdadero templo del arte de vanguardia. Respaldado por el tirón de Malpartida, que aprovecha la repercusión del rodaje de Juego de Tronos, este año ha logrado incrementar sus visitas, que solo por doce personas no han llegado a las 48.000.

El pasado 28 de diciembre el director de este recinto desde hace 25 años, José Antonio Agúndez, recibió una llamada que sin duda supone otro hito para este museo. El Gobierno aprobaba la concesión de una de las Medallas de Oro al mérito en Bellas Artes para el Vostell Malpartida. «Se ha reconocido el trabajo a una institución museística pero también a la apuesta por el arte contemporáneo que hizo Extremadura en unos momentos complicados», destaca Agúndez.

Este nombramiento, que coloca al Vostell dentro de un privilegiado grupo de personalidades del arte (21 en total) entre las que se encuentran la actriz Penélope Cruz, los cantantes latinoamericanos Gilberto Gil o Rubén Blades, la fundación de Norman Foster o el director de teatro Lluis Pasqual, llega en un momento especial para el museo, cuando se acaba de conmemorar el vigésimo aniversario del fallecimiento del artista el 3 de abril de 1998, con solo 65 años de edad. «Es una pena que Vostell no lo haya visto, pero su mujer está muy agradecida, emocionada», destaca Agúndez. El premio se entregará probablemente en Córdoba en una fecha que aún no se ha anunciado.

En equipo

El director de este museo considera que el éxito del mismo consiste en el trabajo en equipo. «Han participado instituciones, autoridades, pero también numerosísimos artistas, coleccionistas, directores de museos, la Universidad de Extremadura, el Ayuntamiento de Malpartida y los malpartideños, que han estado siempre muy volcados». Agúndez destaca que es un premio que debe ir dirigido a toda la región como una forma de que todo el mundo se sienta orgulloso de lo que hay, más allá de las carencias. «Extremadura tiene un patrimonio que va de la prehistoria a la vanguardia, y eso es también un valor que tenemos que tener en cuenta».

El Vostell es un museo vivo. Cuenta con tres colecciones de arte contemporáneo. Una es la del artista fundador, la Wolf y Mercedes Vostell, otra es la colección de arte fluxus cedida por Gino di Maggio, que cuenta con 250 obras de 30 artistas y hay una tercera gran colección conceptual con arte portugués, español y centroeuropeo vinculado a la actividad que se ha desarrollado en el museo. «Los primeros que llegaron al museo fueron los artistas portugueses a ver qué pasaba y dejaron obra, hoy se han convertido en la gran vanguardia del arte portugués, desgraciadamente este año hemos perdido a artistas como Helena Almeida o como Alberto Carneiro, de los que tenemos obras». Cita también el director de este museo a grandes referentes del arte conceptual español como Concha Jerez, Juan Hidalgo, Nacho Criado. Son obras que suelen poder ser vistas cuando no hay exposiciones temporales, que es otro de los elementos que le da vida a este museo. Actualmente se encuentra exponiendo en este espacio el artista internacional José Manuel Ciria, que ofrece el proyecto «site specific», un tipo de trabajo exclusivamente pensado para una localización, por lo cual las obras adquieren una ligazón con el espacio que las acoge. Se trata una veintena de obras, entre las que tan solo algunas de ellas han sido ya exhibidas con anterioridad.

Entorno privilegiado

El favor del público puede percibirse sobre todo los fines de semana, en donde el entorno está plagado de visitantes, paseantes, curiosos. Es cierto que no todos los que acuden a los Barruecos franquean las puertas del mágico museo, pero sí que es una zona privilegiada por todos sus recursos. «Es el año en el que, de la serie histórica, más visitantes hemos recibido y eso que, como yo digo, no estamos en la puerta del metro, hasta aquí hay que venir». Pero él entiende que el espacio natural y también atractivos como el restaurante-cafetería hacen que mucha gente acuda. «Hay mucha gente que va a comer pero que también acude al museo».

El hecho de que Vostell fuera alemán atrae a muchos ciudadanos de ese país que siguen la huella de este referente del arte de vanguardia. «Más de un 15% de nuestro público es extranjero». Se trabaja mucho las visitas en grupos, tanto escolares como personas mayores. «Por aquí pasan 320 grupos al año, intentamos hacerle una visita guiada y darles mucha información, nadie queda indiferente». El futuro plantea nuevos retos a este museo, según detalla Agúndez. Uno de ellos es la creación de una residencia de artistas, «una especie de sitio donde los artistas puedan ser becados y trabajar en plena naturaleza». El mantenimiento y la reposición de objetos también está en la lista del «debe» de este recinto que va sumando veteranía y motivos para el orgullo.

 

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