El Palacio de Godoy en Cáceres recibirá 10 millones para convertirse en un hotel de lujo

Recreación de cómo quedará el nuevo hotel/HOY
Recreación de cómo quedará el nuevo hotel / HOY

Una empresa peruana especializada en la recuperación de inmuebles históricos apuesta por Cáceres en un proyecto a diez años

Manuel M. Núñez
MANUEL M. NÚÑEZCáceres

La capital cacereña contará con un hotel de gran lujo en pleno corazón urbano, la Plaza de Santiago. Es solo el primero de los proyectos que vienen, anunció ayer el promotor de esta iniciativa, el empresario de origen peruano Fernando Palazuelo Barroso, junto a la alcaldesa y el presidente de la Junta de Extremadura en el salón de plenos municipal.

Diez millones de euros de inversión, 72 habitaciones, un espacio verde abierto a la ciudadanía, centro de convenciones para empresas e instituciones y un restaurante de referencia con un jefe de cocina que llegará de Perú hasta Cáceres para exportar la gastronomía andina. Así será ese nuevo hotel Palacio de Godoy que diseña el grupo Scipion Real Estate con la sociedad pública Avante en colaboración con la Junta de Extremadura y el Ayuntamiento.

Ayer se conocieron los primeros detalles, explicados por el representante de una entidad centrada en el «desarrollo de proyectos inmobiliarios, con sede social en Lima (Perú), especializada en mercados emergentes», según informa en su página web corporativa. Hace ocho meses vio en Cáceres una oportunidad de expansión y a la vez de generar empleo a través de distintos espacios de la ciudad que están abandonados y en desuso. Es justo a lo que se ha venido dedicando los últimos años en Perú, donde se le atribuye una inversión de 15 millones de dólares en rehabilitaciones en el centro histórico en el último ejercicio. La actividad la inició Fernando Palazuelo, padre, arquitecto. Tuvo tres hijos con Sofía Barroso. Los dos varones gestionan la empresa que desembarca ahora en Cáceres. La hija es Sofía Palazuelo, futura duquesa de Alba. Ayer estaba en la presentación del acto con Fernando Fitz-James Stuart, su marido desde el pasado mes de octubre. La historia que inicia el futuro hotel Palacio de Godoy arranca así con ingredientes que superan al de una inversión económica pura y dura. Sofía Palazuelo trabaja con su madre en un firma especializada en arte, que incluso organiza rutas museísticas a millonarios, según se ha llegado a publicar.

El promotor es hermano de la futura duquesa de Alba, que ayer estaba con su marido en el ayuntamiento

Patrimonio

En el acto oficial de ayer todos los protagonistas insistieron en que Cáceres tiene un notable potencial con su patrimonio cultural y servicios adyacentes como el futuro hotel y restaurante. La ciudad quiere que lleguen, por esta vía, 'nuevas' Helga de Alvear. «Lo mismo que se hizo con Atrio», respondió el presidente de la Junta de Extremadura sobre el papel que tendrá la administración regional. Guillermo Fernández Vara resaltó que habrá una aportación de capital que se sustancia con la cesión de espacios y el compromiso de la sociedad de ejecutar la actuación. «En lugar de aportar dos millones al proyecto se aporta el edificio. Ellos en un tiempo están obligados a pagar ese dinero», matizó Vara. «Los trámites urbanísticos se van a resolver a corto plazo», garantizó.

Fernando Palazuelo Barroso da detalles del futuro hotel con la alcadesa, Elena Nevado, y el presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, al fondo
Fernando Palazuelo Barroso da detalles del futuro hotel con la alcadesa, Elena Nevado, y el presidente de la Junta, Guillermo Fernández Vara, al fondo

«En las próximas semanas presentaremos una propuesta económica. Es un proyecto público-privado», indicó Fernando Palazuelo Barroso. Aunque todavía no hay iniciativas concretas, sí se maneja un listado de inmuebles que son susceptibles de uso e incluso se han cerrado ya acuerdos con propietarios particulares. Se buscan actividades complementarias para las que citó exposiciones de arte, defensa de derechos humanos y movimientos educativos. Vara sugiere que la Junta quiere convertir a Cáceres en capital de la música clásica, con conciertos en las iglesias.

Fernando Palazuelo, además, adelantó que la Fundación Robert Kennedy se ha interesado por ocupar algunos inmuebles que están vacíos. Por ahí se produjo el primer contacto. El Ayuntamiento facilitó una relación de inmuebles con interés pero desocupados. Palazuelo aludió al hospital, propiedad de Diputación. En esa lista también está el edificio de los Golfines que iba a rehabilitar el Ministerio d e Fomento para sus oficinas. El hotel es solo el primer proyecto, incide Palazuelo. Reconoce que en Cáceres se dan determinadas circunstancias. «Hay un marco de ayudas que incentivan la inversión. Se van a solicitar esas ayudas».

Fernando Palazuelo, en el centro, junto a los futuros duques de Alba, Fernando Fitz-James-Stuart, hijo del duque de Alba y su espsa Sofía Palazuelo
Fernando Palazuelo, en el centro, junto a los futuros duques de Alba, Fernando Fitz-James-Stuart, hijo del duque de Alba y su espsa Sofía Palazuelo

Más que un hotel

Ciudadanos pidió ayer que este modelo de colaboración público-privada traiga más inversiones a la ciudad. «No es solo un hotel», resumió Elena Nevado, que habla del inicio de «una colaboración fructífera entre las partes». «Hoy es el Palacio de Godoy, pero mañana puede alcanzar a otros inmuebles», insiste. Hace un mes ya se firmó un protocolo de colaboración general que busca la recuperación y puesta en valor de esos inmuebles en el casco histórico y su entorno. En la transformación del Palacio de Godoy en hotel se invertirán 10 millones y se crearán 150 empleos, con datos del representante de la empresa.

Ese hotel se habilita sobre una plataforma de 2.000 metros cuadrados y dos alturas. El Palacio, del siglo XVI, se respetará. Tendrá un espacio ajardinado. Se mantienen el aljibe y la fuente. Al acto de presentación de ayer acudieron los cuatro grupos políticos con representación municipal, los técnicos municipales y del Consorcio Ciudad Histórica, el presidente del PP, José Antonio Monago, y la empresa constructora Abreu.