La Junta investigará si hay huevos de dinosaurio a 30 kilómetros de Cáceres

El veterinario José Mangas descubre un yacimiento con más de cincuenta posibles fósiles que cubrirá la lluvia al estar junto a un pantano

Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

«El pasado domingo estaba dando una vuelta por la orilla de este pantano, haciendo unas fotografías, y fue entonces cuando en una zona concreta descubrí estas formaciones que me llamaron la atención. Yo sé que por toda esta zona de Extremadura, hace más de 65 millones de años, habitó una especie de dinosaurio del tipo 'ornitópodo' y me di cuenta de que podía tratarse de un nido fósil de esta especie. Lo comenté con unos amigos arqueólogos y me dijeron que cabía la posibilidad de que fueran huevos de dinosaurio, por lo que regresé al día siguiente a hacer algunas fotos más y a recopilar información sobre el terreno». Lo contaba ayer José Manuel Mangas al Diario HOY, con quien hizo su tercera visita a este lugar, a 30 kilómetros de la ciudad de Cáceres, en la orilla de un pantano. De momento, se pide no concretar el sitio para evitar el expolio, ya que hay un mercado negro de venta de huevos de dinosaurio, que se adquieren por más de 600 euros.

José Manuel Mangas Losada es un veterinario cacereño de 36 años que trabaja en su propia clínica de mascotas, situada en la calle Sanguino Michel.

Él hizo de guía ayer por la mañana el lugar en donde comprobamos que a simple vista había unos 50 supuestos huevos, pudiendo haber muchos más en la zona. Llamaba la atención que algunos estaban agrupados, como si estuvieran en un nido, y que tenían varias capas, de lo que parecía 'cáscara' de piedra. Algunos de ellos estaban incrustados en rocas, pero al moverlos se sacaban fácilmente de su sitio, mientras otros estaban medio enterrados.

Los supuestos huevos están en una ladera parcialmente cubierta de agua, y seguramente algunas de estas formas se han desprendido y han rodado hacia el fondo. Las formaciones están en la orilla de un pantano, en una zona que normalmente esta cubierta de agua. «Quizás ahora se han visto al bajar el nivel del agua –indica José Manuel Mangas–, pero dentro de unos días, cuando empiece a llover se volverán a cubrir».

Él ha informado de este hallazgo a la Junta de Extremadura. La administración autonómica ha indicado que varios expertos se desplazarán el próximo lunes o el martes a este lugar para estudiar si lo encontrado son huevos de dinosaurio o no.

«Si realmente fueran huevos de dinosaurio –afirma José Manuel Mangas–, significaría un impulso para la provincia de Cáceres en general y para el municipio donde se hallan en particular. Podría ser un hallazgo emblemático para toda Extremadura, como lo fueron las huellas fósiles de dinosaurio en La Rioja en el año 2001, ya que hay muy pocos registros fósiles en todo el mundo de dinosaurios».

Hay revistas científicas que destacan que en las últimas décadas España está viviendo un auténtico boom paleontológico, en donde turistas recorren museos y parques temáticos sobre dinosaurios, como en Teruel, Cuenca, el Museo Jurásico de Asturias, en Burgos, Morella, Huesca o Lleida.

Mangas, que desde pequeño es aficionado a la paleontología, indica que, de ser huevos de dinosaurio podían ser hadrosaurios, también conocidos como 'dinosaurios pico de pato', que eran bípedos y herbívoros, que estaban divididos en muchos géneros y tipos, pudiendo los más pequeños tener seis metros y los más grandes 12 metros.

Investigadores de varias universidades españolas han señalado que España es el lugar de Europa en donde había más hadrosaurios.

«Eran gregarios, siempre estaban juntos, y seguramente ponían los huevos todos juntos en la misma zona», afirma el descubridor del yacimiento.

De todas formas, aunque no fueran huevos de dinosaurio, y sí extrañas formaciones geológicas, el paraje en donde se encuentran es singular y de una gran belleza, por lo que es recomendable en cualquier caso su visita.

Canals: «Parecen huevos, pero hay que examinarlos con más detalle»

Este diario ha pedido su opinión sobre el descubrimiento al arqueólogo y paleontólogo Antoni Canals, relacionado con los sorprendentes hallazgos del yacimiento de Atapuerca y director del proyecto 'Primeros Pobladores de Extremadura'. Al ver las imágenes y vídeos que le hemos enviado indica que, desde luego, «es impresionante. Parece que son huevos, pero se debe examinar con más detalle los nódulos calcáreos para certificar que son huevos». Él va ahora a Marruecos, a una excavación, y espera ver personalmente este lugar cuando vuelva el 7 de mayo.

En cambio el joven biólogo cacereño Antonio Ballell, que recientemente ha obtenido el premio a la mejor tesis de máster del Reino Unido, está convencido de que no son huevos de dinosaurio. «Más bien parecen nódulos, estructuras geológicas de roca que se forman en torno a otras estructuras, a veces minerales, a veces fósiles», afirma.