Condenado un militar de Talavera que usó un pene de plástico para falsear una prueba de drogas

La Base Aérea de Talavera la Real./HOY
La Base Aérea de Talavera la Real. / HOY

El dispositivo llevaba incorporado un depósito con orina de su hermano para evitar que detectasen que había consumido cannabis

Natalia Reigadas
NATALIA REIGADASBadajoz

Un soldado de la Base Aérea de Talavera había fumado cannabis le notificaron que debía pasar una prueba de drogas rutinaria al día siguiente. Le pidió orina limpia a su hermano y la colocó en un depósito conectado a un pene de plástico. Se lo sujetó a la cintura con un arnés y acudió a realizar el análisis. Su plan se torció porque un teniente se dio cuenta de que estaba muy nervioso y le pidió que se bajase los pantalones. Su comportamiento le ha valido una condena de seis meses por deslealtad. El militar recurrió hasta el Tribunal Supremo, pero han desestimado su petición y confirmado la pena.

La Sala de lo Militar del Alto Tribunal ha sido la encargada de valorar el recurso de casación presentado por V. F. A., el soldado que formaba parte de la Escuadrilla de Policía Aérea cuando sucedieron los hechos. El fallo señala que su misión principal era la seguridad de la base.

El Supremo considera hechos probados que el 25 de octubre de 2016 este militar debía someterse a una prueba de detección de consumo de sustancias psicotrópicas dentro del Plan Antidrogas del Ejército del Aire, lo cual le notificaron sus mandos el día anterior. Consistía en orinar en un recipiente y que el propio sujeto trasvasase el contenido a dos tubos. Mientras se estaba realizando el proceso, en el baño del botiquín, un teniente de la comisión antidroga se dio cuenta de que el soldado estaba nervioso.

Estaba nervioso

El teniente ordenó a otros militares, que también estaban realizando la prueba, que abandonaran la sala y exigió al soldado que se bajase los pantalones. Al hacerlo vio una tira negra sobresalir de sus calzoncillos y le preguntó qué era. No le convenció la respuesta y le ordenó quitarse también esta prenda. El fallo detalla que observó que portaba «un artilugio en sus partes íntimas consistente en un pene de plástico que llevaba incorporado un depósito de orina y que sujetaba al cuerpo con un arnés de color negro alrededor de la cintura que llevaba por dentro de los calzoncillos».

Una vez descubierto el artilugio, según la resolución judicial, el soldado manifestó que lo llevaba para no dar positivo en la prueba de detección de consumo de sustancias psicotrópicas y que la orina era de su hermano. Posteriormente relató los mismos hechos a su inmediato superior y añadió que había consumido cannabis. Además, días después dio positivo en otra prueba y estuvo ocho días en arresto domiciliario.

El Tribunal Militar Primero le condenó a seis meses por deslealtad, pero presentó un recurso de casación ante el Supremo. Su principal argumento era que no se había probado que usó la orina de su hermano. Defendía que había desistido antes de hacer trampas. El Alto Tribunal no lo admite por falta de rigor casacional. Reconoce que no hay prueba directa de que consumara el truco, pero considera que hay indicios suficientes y acreditados.

El Supremo, además, rechaza que se vulnerase su presunción de inocencia y no aprecia irregularidades en su confesión, por lo que rechaza su recurso y confirma la condena.