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«Es necesario introducir cambios en la tauromaquia sin perder su esencia»

Rosa Basante Pol, que ofrecerá charlas en Aula HOY. :: hoy/
Rosa Basante Pol, que ofrecerá charlas en Aula HOY. :: hoy

Resalta que hay que defender los toros como patrimonio cultural del país y que no hay más afición por desconocimiento Rosa Basante Pol Doctora en Farmacia y taurina

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

Rosa Basante Pol (Cacabelos, León, 18 de abril de 1945) ha tenido dos pasiones. Una, la farmacia. Otra, confiesa que más tardía, los toros. Ya jubilada de su oficio, se prodiga en actividades que pongan el valor la tauromaquia. Casada, con dos hijos y tres nietos, Basante Pol, que fue también directora general de Promoción Cultural de la Comunidad de Madrid, acude a Aula HOY para enfatizar el valor del mundo del toro, su impacto en la sociedad y la necesidad de cambios para adaptarlo «sin perder su esencia».

-Tauromaquia: arte o crueldad. Es el título de su charla. Defiende claramente lo primero. ¿Por qué?

CONFERENCIAS

Lunes 8
Cáceres. 20.15 horas. Sala Cajalmendralejo. Casa de los Málaga. Avenida de España, 15.
Martes 9
Badajoz. 20.15 horas. Salón de actos del colegio oficial de farmacéuticos. Calle Ramón Albarrán, 13.

-Es arte porque es creación. El toreo es un arte singular, efímero e irrepetible que intenta conseguir la emoción de los espectadores a través de la creación de belleza. Por eso para mí el toreo es un arte y luego tiene otros valores. Es el triunfo de la inteligencia sobre la fuerza. También entiendo que la tauromaquia es un patrimonio histórico y cultural, como se recoge legalmente.

-Hay constancia de festejos taurinos desde el siglo XII en España.

-Los toros forman parte del patrimonio español y muchísimos intelectuales han dicho algo con lo que coincido y es que el toreo no es español sino interplanetario, como dijo Bergamín. La historia de nuestro país no puede concebirse sin los toros. Evidentemente eso es un patrimonio cultural que tenemos la obligación de proteger y difundir. Y eso lo que hago. Agradezco a Aula HOY que me permita disertar sobre el sentido, los valores de la tauromaquia entendiendo como tal no solo las corridas sino los festejos taurinos en general. Extremadura es una gran tierra de toros.

-Carlos III quiso abolirlos.

-Prohibiciones o intentos de prohibiciones ha habido durante muchos siglos. Por papaS, por reyes... Algunas, sobre todo en el siglo XVIII, eran por motivo económico. Si la gente iba a ese tipo de espectáculos, en terminología del siglo XXI, la productividad era menor. Es tan inherente a la cultura nuestra que incluso con prohibiciones el pueblo seguía demandando el poder disfrutar con los espectáculos taurinos. Ni los Austrias ni los Borbones han sido grandes amantes de la tauromaquia pero entendieron el sentir popular y accedieron a esos festejos. Por eso, con luces y sombras, ha permanecido viva hasta ahora.

- Han bajado el número de festejos taurinos en la última década. No tanto porque haya menor afición, eso es difícil de cuantificar, sino por costes económicos. Y hay informes que dicen que la edad media de los asistentes se ha elevado, hay menos jóvenes en las plazas.

-Efectivamente en líneas generales ha disminuido el número de aficionados que vamos a las plazas pero hay que considerar tanto el momento que vivimos -ha habido una crisis económica- como quizás que los gustos cambian. Sobre que van más mayores que jóvenes... No. Van jóvenes también. Lo que pasa es que considero, como dijeron Ortega y Gasset y Lorca, que generalmente no se ha hecho una buena pedagogía con los toros. No han sido lo suficientemente aprovechados.

Política y toros

-¿Quiere decir que porque no se inculca la tauromaquia desde la escuela? ¿A eso se refiere?

-Más o menos. Por desconocimiento no hay más afición. Decía Luter King que no hay nada más peligro en el mundo que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda. Creo respecto al mundo de la tauromaquia que en el momento en el que vivimos los valores son otros respecto a los de hace un siglo. Ahora huimos de todo lo que se relacione con la muerte. Una sociedad más hedonista, más sensible, que huye del sufrimiento. Pues a lo mejor eso implica que a los jóvenes no hay que enseñarles los espectáculos en los ruedos, ver cómo se mata a un animal.

-¿Cómo explica el crecimiento de los movimientos antitaurinos o contrarios al maltrato animal?

-Lo que realmente persiguen es abolir la tauromaquia. Entienden que nosotros estamos maltratando en el ruedo a un animal. No coincido con ellos. Para empezar, desde un punto de vista jurídico, no se considera que haya maltrato en la tauromaquia. No se está maltratando a un animal. No somos crueles porque los aficionados jamás nos deleitamos en hacer sufrir a un animal. En segundo lugar, para poder ver a los toros hay que tener una determinada sensibilidad y una cierta receptividad. Y tenemos el derecho a poder ver una corrida de toros. Lo dijo Victorino Martín: los antitaurinos pretenden básicamente aniquilar la cultura española de la que forma parte la tauromaquia. ¿Cómo no vamos a querer a los animales? Los queremos, sin duda, pero no los humanizamos.

-¿Qué le parece que la tauromaquia sea utilizada políticamente, en un sentido u en otro? Que se utilice el toro para hacer política.

-El toro no tiene por qué utilizarse políticamente. Cualquier patrimonio de los españoles hay que defenderlo, difundirlo. Es una manifestación artística desvinculada a las ideologías. Que un partido lo defienda o no... soy de los partidarios de defender la tauromaquia. Es arte, es capacidad de generar emociones. Creo que algunos no entienden lo que significa la tauromaquia.

-La Diputación de Badajoz tiene un patronato de tauromaquia y Extremadura cuenta con centenares de hectáreas de dehesa para ganaderías de reses bravas.

-Extremadura es una bendita tierra de toros. Creo que el ecologismo bien entendido es respetar y fomentar la tauromaquia. Fíjese usted la cantidad de miles de hectáreas de dehesa conservadas gracias a ese toro que supone una gran riqueza genética. Al toro se le cuida como a nadie.

-¿Está el toro de lidia en peligro de extinción, no porque se prohíba sino por una cuestión genética?

-No lo está. La selección genética sigue siendo extraordinaria. Estaría en peligro si desaparecen las corridas de toros. Tenemos la obligación de fomentar la tauromaquia. Decir que fomentamos la muerte son sensiblerías estúpidas. El ciclo biológico de todo ser vivo es vida y muerte. Esto no impide que es necesario introducir cambios. Evolucionar al ritmo de los tiempos.

-¿A qué cambios se refiere?

-Sin perder la esencia del arte del toro se pueden hacer cambios. Soy la presidenta del jurado del premio literario taurino doctor Zumel y el año anterior pusimos como tema cómo adecuaría la lidia al siglo XXI. Se presentaron buenos trabajos. Entre ellos el ganador, que recogía 31 medidas para hacer la lidia más adecuada a los gustos de la sociedad del siglo XXI. Por ejemplo, variando el tercio de varas, no suprimiéndolo, unificando los reglamentos, el tercio de muerte.... A nosotros no nos gusta la crueldad de ningún tipo. Cuando vemos que a un toro se le apuntilla 17 veces estamos sufriendo. Hay modos de realizar la muerte del toro evitando una muerte de mala manera y matándolo 17 veces. Todo eso con los avances científicos que tenemos se puede hacer mucho más agradable.