Donald Trump, contra la aceituna extremeña

La aceituna de aderezo extremeña ha abierto un hueco en EE UU, ahora bloqueado por Trump. :: brígido

La región vende cada año aceituna negra por valor de 3 millones de euros al país norteamericano, que ha puesto un arancel del 34,7%

Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

Un problema para que los productores extremeños de aceituna de mesa sigan creciendo. No es que sean directamente los más perjudicados por las prácticas proteccionistas de Donald Trump, pero la confirmación de que EE UU penaliza con un altísimo arancel las importaciones españolas de aceituna negra mermará los ingresos de los oleicultores de la región. En 2016 (último dato oficial conocido) Extremadura exportó aceituna negra al país norteamericano por valor de 3,2 millones de euros.

Hace tres meses se confirmó la decisión avanzada por Trump. Al arancel antidumping del 20% ya vigente le añadió el compensatorio de las subvenciones del 14,75%. Esto es, el arancel total impuesto a la aceituna negra española que quiere entrar en el país norteamericano es de un 34,75%.

El Gobierno federal norteamericano sentencia que las importaciones de España hacen competencia desleal, asegura, por estar subvencionadas de la Unión Europea, causan daño a la industria local e incumplen las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Una conclusión que ha dado paso a un arancel próximo al 40% y que ya está teniendo sus efectos negativos.

Dcoop, con socios en Extremadura, ha entrado en una empresa de EE UU para sortear los aranceles

En los cinco primeros meses de este año, hasta mayo, las exportaciones de aceitunas negras españolas al mercado americano han descendido ya casi un 41% respecto al mismo periodo del año anterior, pasando de 12,1 millones de kilos a 7,2, según la información del Departamento de Aduanas de EE UU.

La patronal española que agrupa a las empresas de aceituna de mesa advierte de que esta medida de Trump confirma la amenaza a la Política Agraria Comunitaria (PAC) porque que la Administración estadounidense cuestiona la legalidad de las ayudas que reciben los olivareros considerando que distorsionan el mercado.

Por este motivo, Asemesa (Asociación Española de Exportadores e Industriales de Aceituna de Mesa) ha anunciado que recurrirá a los tribunales de la justicia ordinaria de EE UU y pide a la Comisión Europea que lleve el caso a la OMC.

El daño ha quedado minimizado en parte por la iniciativa de uno de los grandes grupos cooperativos de España. El andaluz Dcoop, con socios en Extremadura, se ha hecho con un 20% de la estadounidense Bell-Carter, empresa líder del mercado de aceituna de mesa en EE UU. De esta manera Dcoop venderá a Bell-Carter y sorteará en parte los obstáculos arancelarios impuestos.

Desde Extremadura se rechaza el muro arancelario de Trump porque tiene su efecto tanto directo como indirecto en la exportación de aceituna de mesa. «Es cierto que no somos los más afectados pero crea un problema. Un doble problema. De un lado porque, objetivamente, venderemos menos en EE UU. Y de otra parte porque nuestro competidores, ya sean los productores de Andalucía o de otros países europeos, deben buscar ahora otros mercados alternativos al de Estados Unidos para colocar la aceituna negra y eso nos genera más competencia», concluye Antonio Prieto, miembro de la Ejecutiva de UPA-UCE.

 

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