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El virus de la fiebre hemorrágica lleva años en España

Garrapatas en un laboratorio.
Garrapatas en un laboratorio. / Robin Van Lonkhuijsen (Efe)
  • A pesar de ser los dos primeros casos en humanos, los expertos sí tenían constancia de su circulación, pero es la primera vez que una garrapata transmite la enfermedad a una persona

El virus de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo lleva años circulando en España, pero hasta ahora nunca se había producido la transmisión de la enfermedad a las personas, según ha explicado a Efe el jefe del Departamento de Enfermedades Infecciosas del hospital San Pedro de La Rioja, José Antonio Oteo.

Hoy se has confirmado los dos primeros casos de Fiebre Hemorrágica de Crimea Congo detectados en España y en Europa Occidental, y que ha causado la muerte del primer afectado y el ingreso en una unidad de aislamiento de la enfermera que lo atendió.

A pesar de ser los dos primeros casos en humanos, los expertos sí tenían constancia de la circulación del virus en España, pero es la primera vez que una garrapata (del género hyalomma) transmite la enfermedad a una persona.

Así lo ha asegurado Oteo, director del Centro de Rickettsiosis y Enfermedades Transmitidas por Artrópodos Vectores del Centro de Investigación Biomédica de La Rioja (CIBIR), que explica que la fiebre hemorrágica vírica de Crimea Congo se transmite a los humanos a través de la picadura de la garrapata del género hyalomma, de origen africano.

Para Oteo, la razón por la que nunca se había producido este contagio está en que la garrapata hyalomma no suele picar a las personas, pero desde hace unos años, con la elevación de un grado en la temperatura media que se registra en el verano, estos artrópodos se vuelven más activos y agresivos.

En cualquier caso, ha advertido de que lo normal es que cuando una garrapata infectada por el virus de Crimea-Congo contagie a un humano, éste sólo desarrolle un cuadro clínico en un porcentaje pequeño de los casos y de manera leve.

Sólo en un porcentaje muy escaso de los afectados se desarrollan complicaciones por la bajada de las plaquetas que hacen que la sangre no coagule y por la inflamación del hígado.

Esto puede llevar al individuo a tener sangrados, fallos de otros órganos y conducir a su muerte.

En cuanto al tratamiento, Oteo, miembro de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC), ha apuntado que es fundamental el soporte vital y la administración de ribavirina, un antiviral de amplio espectro que ha demostrado una muy buena respuesta ante estos casos.

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