Luz verde a la transformación en regadío de 1.200 hectáreas en Monterrubio

Imagen de archivo de un canal de regadío en Extremadura./
Imagen de archivo de un canal de regadío en Extremadura.

El decreto aprobado hoy es la fase previa para la implantación del regadío en este municipio como medida de apoyo a las explotaciones de olivar

EFE

El Consejo de Gobierno de la Junta ha aprobado hoy un decreto por el que se declara la transformación en regadío de 1.200 hectáreas en Monterrubio de la Serena, mediante el empleo de recursos locales, como «zona regable singular» de Extremadura.

En rueda de prensa, la portavoz de la Junta, Isabel Gil Rosiña, ha señalado que el regadío es «un capital enorme para la agricultura y el medio rural», así como para «fijar la población al territorio», por lo que el Ejecutivo debe conservar el que hay, mediante la modernización de las infraestructuras, y potenciar su ampliación.

La portavoz ha asegurado que en Extremadura existen alrededor de 275.000 hectáreas de regadío, la mayoría de los cuales se pusieron en marcha hace más de 50 años, con lo que «sus infraestructuras se han quedado absolutamente obsoletas».

El decreto aprobado hoy es la fase previa para la implantación del regadío en este municipio como medida de apoyo a las explotaciones de olivar y se atiende así «una demanda histórica» de esta zona extremeña, con la que se «mejorará el nivel de renta de los agricultores y se asegurará la producción».

El anteproyecto de los regadíos de Monterrubio de la Serena supone una inversión total de más de 17 millones de euros, de los que el 75 % los pagará la Junta y el 25 % restante, los regantes.

En mayo de 2017 se concluyó el anteproyecto para los regadíos de Monterrubio, donde se ha acreditado la disponibilidad de recursos hídricos suficientes para poder transformar en regadío 1.200 hectáreas de cultivos permanentes, con una dotación de 1.250 metros cúbicos por hectárea/año.

La declaración, que permite la participación de la Administración autonómica en las actuaciones que hayan de desarrollarse, se basa en recientes estudios realizados desde la Consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio.

En ellos se ha valorado las posibilidades de transformación en regadío en la zona basadas en la utilización de recursos hídricos locales más próximos, captados y almacenados a mayor cota para permitir un sistema de riego más económico.

Por otro lado, el Ejecutivo extremeño ha autorizado la convocatoria de ayudas a la destilación de subproductos de la vinificación o de cualquier otra transformación de uvas en la campaña vitivinícola 2017/18, con una dotación de 2 millones de euros.

Están obligadas a la eliminación de la totalidad de los subproductos obtenidos en la transformación las personas físicas o jurídicas o agrupaciones de tales personas que hayan procedido a una vinificación o a cualquier otra transformación de uvas.

No obstante, los productores que en la campaña vitivinícola no produzcan más de 25 hectolitros de vino o mosto en sus instalaciones, no estarán obligados a eliminar los subproductos.

La eliminación se hará mediante la entrega de los mismos a un destilador autorizado, en un plazo que concluirá el 15 de junio de cada campaña, mientras que las operaciones de destilación deben finalizar como máximo el 15 de julio de cada campaña.

Los destinatarios de las ayudas serán los destiladores autorizados en Extremadura que transformen los subproductos obtenidos en territorio nacional, entregados para su destilación en alcohol bruto con un grado alcohólico mínimo del 92 por ciento.

El alcohol obtenido de la destilación de subproductos por el que se haya concedido una ayuda se utilizará exclusivamente con fines industriales o energéticos con el fin de evitar distorsiones de la libre competencia.

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