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Una finca de Fuente del Maestre, campo de pruebas contra la pérdida de biodiversidad

Imagen de archivo de una finca extremeña:: HOY
Imagen de archivo de una finca extremeña:: HOY
  • Agricultores, ganaderos y cazadores puedan visitarla y observar los resultados del experimento

El Grupo Operativo de Innovación "Agricultura convergente y resiliente" ha elaborado un proyecto innovador que tiene como objetivo influir y mejorar las prácticas agroganaderas y cinegéticas, y la biodiversidad de la fauna menor debido a su deterioro.

El proyecto se realizaría en una finca de Fuente del Maestre (Badajoz) de 1.700 hectáreas durante tres años y servirá como proyecto piloto para que agricultores, ganaderos y cazadores puedan ir a visitarla, ver cómo se desarrolla y observar los resultados que ha dado.

"Agricultura convergente y resiliente" es uno de los 32 grupos operativos seleccionados como beneficiarios de las ayudas de la Junta para la innovación del sector agrario y forestal de Extremadura y que forman parte de la Asociación Europea de Innovación (AEI) en materia de productividad y sostenibilidad agrícola.

La Federación Extremeña de Caza (Fedexcaza) y la Asociación de Gestores de la Dehesa de Extremadura (Agedrex) se han unido en este grupo operativo para trabajar conjuntamente en medidas que eviten el deterioro de la biodiversidad.

El Presidente de la Asociación Extremeña de Caza, José María Gallardo, ha indicado hoy en Badajoz que el proyecto ha sido aprobado por la Administración regional y que ahora tiene que salir un segundo concurso para participar en el desarrollo del proyecto en sí.

Gallardo ha subrayado que estas medidas son importantes debido a que se necesitan planes de actuación para la recuperación de la caza menor en la región, de los ecosistemas, del hábitat y de la fauna menor.

El objetivo, según Gallardo, es emprender un camino hacia una agricultura y una ganadería más respetuosa con el medio ambiente y resiliente al cambio climático, y a los retos futuros que tenemos que afrontar.

El presidente de Fedexcaza cree que el cambio climático afecta en la intensificación de los cultivos y de la ganadería, lo que propicia que "se abandonen las prácticas tradicionales y disminuyan las especies cinegéticas relacionadas con el hábitat de la zona".

En esta línea, ha detallado que hay especies no cinegéticas que no se cazan y que llevan años protegidas con planes de recuperación e innovación pero que siguen en un decrecimiento alarmante, como el cernícalo primilla o el aguilucho cenizo.

Por esto, ha afirmado que hay que apostar por una agricultura donde se usen menos los productos fitosanitarios, fomentar el uso de biopesticidas o la reducción de productos químicos en los cultivos.

Además de mejoras en la agricultura, como cultivos exclusivos para la caza o siegas preventivas que no destruyan nidos, en la ganadería, como la utilización de razas autóctonas y buenas prácticas con el entorno, como mejorar la vegetación de rivera.