Hoy

«Estar con el Papa ha sido maravilloso»

Diego Neria
Diego Neria / Andy Solé
  • Emocionado por su encuentro con Francisco, Diego Neria reconoce que está abrumado por su repercusión

«Ha sido una experiencia maravillosa, íntima y única». El placentino Diego Neria resume con estas palabras el encuentro que el pasado sábado, en compañía de su prometida, mantuvo con el Papa en el Vaticano.

Un encuentro que jamás pensó que se podría producir y que ha sido para Diego el mayor regalo de su vida. Pero un regalo que quiere dejar claro que se guarda para él. «Lo que pasó en esa reunión, lo que allí se dijo es algo que se queda para las personas que participamos en el encuentro», declara. «Porque es algo que quiero vivir en la más estricta intimidad», agregó.

Por eso, la emoción que aún siente en cada poro de su piel por el viaje a Roma se mezcla con el nerviosismo que le está generando la repercusión que su encuentro con Francisco está teniendo, en Plasencia y mucho más allá de su ciudad natal.

Son decenas los mensajes que Diego está recibiendo en su móvil desde que se hiciera público no solo que había sido recibido por el Papa, sino su propia historia, los obstáculos que ha tenido que ir sorteando hasta alcanzar ser la persona que quería. Familiares, amigos y conocidos, y otros muchos menos conocidos a través de los primeros y segundos han hecho llegar a Diego estos días sus mensajes de ánimo, apoyo y reconocimiento por su valentía, por ser capaz de hacer pública una vida de dolor en muchos momentos y luchar para que su cuerpo y alma estén en sintonía. Por hacer público el rechazo social y de parte de la Iglesia con el que se encontró cuando decidió someterse a una reasignación de género.

Con muchos de estos mensajes de cariño, Diego también se emocionó ayer. Especialmente con los que llegaron de parte de alumnos del Instituto Pérez Comendador, que quisieron hacerlo para agradecerle que haya hecho pública su historia después de leer en el aula la información publicada por HOY en la que Diego narra las barreras que ha ido saltando hasta lograr ser el hombre en paz que ahora es.

Por eso, para algunos este placentino de 48 años, que nació niña y ha recibido el abrazo del Papa, hoy es un ejemplo de superación a seguir. A otros muchos, tal como le han comunicado a Diego a través de mensajes, les ha dado un motivo para regresar a la Iglesia. Porque su historia también ha puesto de manifiesto dentro y fuera del país la misericordia del Papa Francisco.

Todos y cada uno de esos mensajes hacen que Diego viva una y otra vez su particular encuentro con el Santo Padre. La experiencia única que no puede explicar con palabras y que ha llevado su nombre y el de su ciudad a diversos países, a través de medios de comunicación que han dejado un hueco en sus páginas para hacerse eco de la bonita historia de Diego Neria Lejárraga.

«Estoy emocionado, pero también abrumado por la repercusión que está teniendo, porque la verdad es que no la esperaba, porque mi encuentro con el Papa es como otros muchos que tiene, aunque para mí lógicamente sea algo único y excepcional», afirma.

 Webs de uno de los periódicos que ayer se hicieron eco de la historia de Diego Neria.

Medios.

Webs de uno de los periódicos que ayer se hicieron eco de la historia de Diego Neria. / HOY

«Yo también estoy atendiendo muchas llamadas de personas que están interesadas en la historia de Diego y en el encuentro histórico que ha mantenido con el Santo Padre, y que también tiene una repercusión para la ciudad, claro», asegura el alcalde de Plasencia, Fernando Pizarro.

No sólo porque ha sido a un placentino al que ha recibido el Pontífice. «Sino también y sobre todo porque Diego Neria ejerce siempre donde va, precisamente, de placentino», añade el primer edil. Por ello ha dejado al Papa algunos recuerdos de su ciudad natal y de la zona norte en general. Un libro sobre el Coro de la Catedral, 'El alma de la ciudad' de Sánchez Adalid y unos gemelos con el rosetón de la Catedral antigua son los detalles que Diego entregó a Francisco para acercarle un poco más a Plasencia, tanto a la propia ciudad como a su espíritu.

Junto a estos presentes, el Papa recibió asimismo un pequeño ‘pack’ con productos de la tierra que caracterizan al conjunto del norte extremeño: aceite de oliva de las comarcas de Gata-Hurdes, pimentón de La Vera y mermelada de cerezas del Valle del Jerte.