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El juez acusa de 12 delitos de abuso sexual al exdirector de los Salesianos

Francisco Javier López Luna, en su etapa en Badajoz, en 2008.
Francisco Javier López Luna, en su etapa en Badajoz, en 2008. / HOY
  • El magistrado da por finalizada la instrucción del sumario por unos hechos que presuntamente sucedieron cuando el sacerdote estaba en Cádiz

Un juzgado de Cádiz acordó ayer mantener la imputación por una docena de presuntos delitos sexuales a menores contra el exdirector del colegio Salesianos de esa ciudad, Francisco Javier López Luna, que fue detenido en julio de 2013. El juzgado da por concluida la instrucción y, al apreciar indicios de delito, ordena que las partes se pronuncien y realicen escrito de acusación o soliciten el sobreseimiento de la causa.

López Luna fue anteriormente director del colegio Salesiano de Badajoz entre los años 2006 y 2011.

En el auto, el juzgado ordena el sobreseimiento de la causa contra J. S. A., un trabajador del colegio que fue imputado inicialmente dado que los padres le señalaban como encubridor de lo sucedido.

Sí mantiene la imputación contra el sacerdote por dos delitos continuados de abusos sexuales a menores de 13 años, siete delitos continuados de abusos sexuales a mayores de 13 años, tres delitos de abusos sexuales a mayores de 13 años, 23 faltas continuadas de lesiones y cuatro faltas de lesiones.

No obstante, declara prescritas estas faltas de lesiones y acuerda el sobreseimiento libre de las mismas. Pero no de los supuestos abusos, por lo que ordena que se sigan las actuaciones contra el ya exdirector del centro por trámite de procedimiento abreviado.

El sacerdote Francisco Javier López Luna fue detenido en julio de 2013 por supuestos delitos contra la integridad moral e indemnidad sexual de varios alumnos de entre 12 y 14 años, cuyos padres denunciaron los hechos tras descubrir unas conversaciones inapropiadas en el móvil de su hijo.

En su despacho

Según explicaron los alumnos, todos varones, los citaba habitualmente en su despacho, incluso por las tardes o en fin de semana, y allí, como si fuera un juego les invitaba a pegarse entre ellos o él mismo les golpeaba, realizando además tocamientos en zonas con connotaciones sexuales. Todo ello a cambio de subir las notas, jugar en el ordenador del religioso o saltarse algunas clases, aunque ningún profesor detectó anomalía alguna.

La Policía llegó a tener datos de una treintena de casos, aunque finalmente solo han acreditado 12 de ellos como abusos.

El cura estuvo en prisión preventiva un mes mientras los menores afectados se entrevistaban con el juez instructor, y fue apartado de su puesto por la dirección del centro educativo.

No obstante, su marcha causó gran revuelo en la comunidad educativa gaditana, y fueron muchos los padres que se manifestaron en la puerta de los juzgados en apoyo al sacerdote, enfrentándose con quienes respaldaban a las familias denunciantes.

En Badajoz también se concentraron unas 200 personas en julio del año pasado para apoyar al sacerdote. Asimismo, el delegado del Gobierno en Extremadura, Germán López Iglesias, confirmó entonces que no había habido ninguna denuncia en la región contra este cura.