Tercera avería de un tren procedente de Madrid en menos de 24 horas

Pasajeros del trayecto Madrid -Huelva salen del vagón tras la avería. / Sonsoles Tena

Los viajeros llegaron a Plasencia en autobús con un retraso de tres horas, y los del tren de Badajoz alcanzaron la capital de España con una demora de dos

ROCÍO ROMERO

Desastre es una palabra que se queda corta para definir el panorama ferroviario en Extremadura. Ayer volvió a ocurrir: un tren procedente de Madrid se averió y los viajeros llegaron con tres horas de retraso a Plasencia y por autobús. Es el tercer suceso en menos de 24 horas que, además, causó que el tren de Badajoz con destino a Madrid llegara dos horas y 25 minutos tarde.

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Los viajeros consultados por HOY se encontraban ayer desesperados e irritados por la cantidad de incidencias que sufren en esta línea. Muchos de ellos se ven obligados a viajar con Renfe ante la desconexión de la región con Madrid, con horarios de autobuses «infernales», como describía ayer Sonsoles Tena. Ella vivió ayer el segundo retraso en tres semanas. Para Miguel Sánchez es también la segunda vez. «Me pasó también el mes pasado, pero no escarmiento».

El tren en el que ambos viajaban pasaba por Extremadura con destino a Huelva, y paraba en Plasencia, Cáceres, Mérida y Zafra. Estuvo parado durante dos horas a la altura de Illescas (Toledo) por una avería en el motor. Así se lo explicó el revisor a los viajeros de viva voz pasando por los vagones. El vehículo partió de Madrid a las 10.18 y se estancó sobre las 11.15 horas. Entre las quejas de los ocupantes del tren se encontraba la falta de información. «Renfe está diciendo las cosas por Twitter, pero hay muchas personas mayores aquí que ni tienen cuenta ni saben qué es eso», subrayaba Miguel Sánchez.

En principio, el revisor comunicó que trataban de arreglar el motor in situ. Sin embargo, media hora más tarde les dijo que era imposible y que debían esperar a que llegara un nuevo tren desde Madrid. Algunos usuarios se bajaron, pero otros decidieron quedarse dentro del tren. Sin embargo, al estar el motor averiado, el aire acondicionado funcionó de manera interrumpida. Ello hizo que más pasajeros se bajaran. «Y no han repartido ni agua», explicaba Miguel Sánchez.

Finalmente, los pasajeros de este tren se dividieron en dos convoyes. Algunos de ellos se montaron a las 13.05 horas en un tren regular que pasaba por Illescas y que sólo llegaba hasta Talavera de la Reina.

Quienes llevaban dirección a Extremadura y Huelva tuvieron que esperar 15 minutos más al sol, según varios testimonios, hasta que el segundo tren llegó a las 13.20. Salió a las 13.30 horas. Es decir, con una demora de 152 minutos.

Este paró en Monfragüe, donde Renfe habilitó un autobús y un microbús para que los pasajeros llegaran a Plasencia por carretera. Estos alcanzaron su destino con un retraso de tres horas.

Al cambiarles a un autobús, según señalaron los viajeros y Renfe confirmó, pretenden no retardar más la llegada a Huelva. Este tren paró en Mérida a las 17.42, cuando debió hacerlo a las 15.17 horas.

Sin embargo, para los emeritenses que iban a Huelva, Renfe habilitó un nuevo tren para que no tuvieran que esperar. Su partida tuvo lugar a la hora habitual. Esta línea paró, entre otras localidades, en Zafra.

En la estación de Cáceres esperaba también una docena de pasajeros a que llegara ese tren de la mañana de Madrid para dirigirse a Mérida. Renfe habilitó varios taxis para llevarlos a la capital extremeña.

Además, la avería y los retrasos del primer tren que salía de Madrid por la mañana provocaron demoras en el tren que partió de Badajoz a las 8.45 horas. Desde Renfe explican que tuvo que esperar en distintos cruces y que, por este motivo, acumuló una demora de dos horas y 25 minutos. Este tren, insisten desde la compañía, no se estropeó, pero se vio afectado por el efecto dominó de la avería del tren de Plasencia.

Quejas por la inseguridad

Paula González nació en Navalmoral de la Mata y vive en Madrid. Ayer también sufrió los retrasos del tren que iba a Plasencia. «Estamos hablando de nuestra seguridad y de nuestra integridad personal. Hace tres semanas, el tren en el que viajaba salió ardiendo y estuve parada, dentro del tren, con las puertas cerradas y aguantando el calor. Si los trenes no están en condiciones que los retiren». «Que se entere España entera de esta situación, Extremadura está cansada. Pido a la política extremeña que se preocupe por las vías», decía Paula González montada en el segundo tren del día, el que tomó en Illescas y le iba a dejar en Monfragüe, antes de llegar a su destino por autobús.

El actor Alberto Amarilla se desplazaba en el mismo tren y subió varios vídeos a sus perfiles en las redes sociales mientras estaba parado en Illescas. «Hago este vídeo para los que no se creen que los trenes que van a Extremadura están totalmente obsoletos», afirmó en unos de ellos. El actor también tiró de ironía para señalar que el tiempo de los extremeños es igual de valioso que el del resto de españoles. «Aunque parezca que no, la gente que viaja a Extremadura también tiene sus cosas que hacer y su tiempo también es valioso. Es curioso, pero parece que el tiempo de los pasajeros que viajan al oeste de España es menos valioso que el que va a cualquier parte de este querido país», enfatizó.

Con el de ayer, ya son tres los trenes que han sufrido una avería mecánica en 24 horas tras los dos del viernes que unían Madrid y Cáceres. Estos llegaron a acumular dos horas y media de retraso.

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