Adiós a una leyenda

«¡Ahora, ahora, ahora Quini, ahora!»

Miles de personas dieron su último adiós a Quini en un emotivo funeral./Foto: José Luis Cereijido (Efe)
Miles de personas dieron su último adiós a Quini en un emotivo funeral. / Foto: José Luis Cereijido (Efe)

14.000 personas despiden a 'El Brujo' en El Molinón | La repentina muerte del legendario delantero a los 68 años sume al mundo del fútbol en un profundo dolor

ANDRÉS MAESE / JAVIER BARRIOGIJÓN

El silencio se rompió cuando pisó el terreno de juego la familia de Enrique Castro 'Quini'. Eran las 20 horas y miles de aficionados llevaban esperando cerca de una hora en las gradas del estadio para despedir a su ídolo. El Molinón recibió con una emotiva ovación a los seres más queridos por 'El Brujo' en los veinte metros que separaba el improvisado altar del túnel de vestuarios. Donde se encontraban más de un centenar de coronas llegadas de toda España y un cuadro de ‘El Brujo’, obra del pintor Juan Gomila, gijonés de adopción.

Dos minutos después, sus compañeros de equipo aparecieron con el féretro del exfutbolista del Sporting. El estadio se vino abajo. Joaquín Alonso, José Antonio Redondo, Cundi, Jiménez, Ferrero... portaron con su amigo ante la mirada de 14.000 personas que se acercaron al estadio para despedir a Quini.

El presidente del Sporting, Javier Fernández, así como el expresidente Antonio Veiga se ubicarom en la Tribuna Oeste junto a personalidades como el secretario de Estado para el Deporte, José Ramón Lete, Juan Luis Larrea, presidente de la Federación Española de Fútbol, así como figuras del fútbol nacional como Emilio Butragueño, ‘Lobo’ Carrasco y la plantilla al completo del Sporting.

«Se le rompió el corazón de lo grande que lo tenía» Padre Fueyo

«Se le rompió el corazón de lo grande que lo tenía», comentó el Padre Fueyo durante el funeral. Un acto que se vio interrumpido en varias ocasiones por las espontáneas ovaciones del público. Cerca de una hora duró el último adiós a un hombre que jamás será olvidado. Sus últimos metros en el verde del estadio que le vio nacer fueron los más emotivos. Cundi, Ferrero, Redondo, Joaquín, Jiménez y Claudio fueron algunos de sus amigos que transportaron el féretro hasta la esquina de la Tribuna Oeste con el Fondo Norte. Lo alzaron a la grada y el público le despidió: «¡Ahora, ahora, ahora Quini, ahora!». #EternoQuini.

Lágrimas en la capilla ardiente

La intensa luz de Quini, el gran mito del Sporting, se apagó ayer a los 68 años, dejando huérfanos al equipo de su vida, a su afición y a todo el fútbol español, que hoy llora desconsolado una pérdida brutal. 'El Brujo', el eterno '9', la gran sonrisa de este deporte, falleció a primera hora de la noche, víctima de una insuficiencia cardiaca que sufrió cuando transitaba con su vehículo por la Avenida Juan Carlos I, con la calle Toledo, muy cerca de su domicilio en La Calzada. El desgraciado episodio provocó que el coche del exfutbolista terminara subiéndose a la acera. De inmediato, varios testigos telefonearon al servicio de emergencias y, pese a que una ambulancia acudió con celeridad al lugar del suceso y trató de hacer todo lo posible por reanimarle en dos ocasiones, el delantero no pudo superar este crítico episodio, confirmándose su muerte en torno a las 22 horas.

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El martes 27 de febrero de 2018 quedará dolorosamente marcado a fuego para siempre en la memoria colectiva del país, como constató en un 'tuit' el presidente Mariano Rajoy, determinando la gran magnitud del personaje. «Mi sentido pésame a la familia y amigos de Enrique Castro, 'Quini', histórico jugador, leyenda del deporte. Su recuerdo perdurará entre los amantes del deporte», publicó en su cuenta personal de esta red social. Luis Enrique, David Villa, Marcelino García, Vicente del Bosque, Josep María Bartomeu, Sergio Ramos... La noticia se extendió por toda la geografía española como un gran 'tsunami' de tristeza, con incontables mensajes de cariño hacia la familia de 'El Brujo', especialmente hacia Mari Nieves, su mujer, y a sus hijos Lorena, Jorge, Enrique y Óscar, además de a su hermano 'Falo' y al propio Sporting, al que sobresaltó la noticia a última hora de la tarde, quedando totalmente desolado. Clubes, futbolistas, personalidades de cualquier ámbito... Todos se rindieron al recuerdo del mayor de los célebres hermanos Castro. Un coloso. Un ejemplo de vida.

Una hora y media después de su fallecimiento, algunos aficionados ya se congregaban en la puerta cero de El Molinón para honrar su memoria, encendiendo alguna vela a sus pies, pese a que la temperatura en Gijón caía hasta los tres grados centígrados en ese momento. Todo Gijón se unía en el duelo y lloraba la pérdida de uno de sus vecinos más ilustres y respetados.

El epicentro del duelo, cómo no, fue El Molinón, que abrió sus puertas a las 12 horas, quedando instalada allí la capilla ardiente. Ironías del destino, mañana se cumplirán 37 años de su secuestro en 1981. Uno de los episodios más duros de su vida fuera del verde. Ese, el fallecimiento de su hermano Jesús y el cáncer de garganta contra el que combatió y que derrotó en 2008, con tratamientos posteriores.

Ya a lo largo de la noche de ayer las inmediaciones de la puerta número 9 de estadio gijonés, el dorsal de Quini en su etapa de jugador, se fue llenando de mensajes, flores y velas encendidas en recuerdo del que fuera delantero del Sporting de Gijón, del F.C. Barcelona y de la selección española. También desde primeras horas comenzaron a llegar decenas de coronas y ramos de flores enviadas por clubes, instituciones y peñas, hasta el punto de no poder situarlas todas en el recinto habilitado para que las personas que se acercaron al municipal gijonés presentasen sus respetos al goleador rojiblanco fallecido en la noche de ayer a causa de un infarto.

Al estadio de El Molinón se acercaron no sólo aficionados sino también compañeros y entrenadores de su época como jugador o delegado, como José Manuel Novoa, Miguel Montes, Jiménez, Cundí, Joaquín, Maceda, Esteban, Espinosa, Eloy, Redondo o Uría, así como el presidente de la Federación Asturiana de Fútbol, Maximino Martínez.

En representación del Ayuntamiento de Gijón, que esta mañana acordó añadir el nombre de Enrique Castro Quini al de El Molinón, acudió la alcaldesa, Carmen Moriyón, acompañada por el primer teniente de alcalde, Fernando Couto, y el concejal de Deportes, Jesús Martínez. También pasó por la capilla ardiente el director general de Deportes del Principado, José Ramón Tuero, y todos ellos mostraron sus condolencias a la familia de Quini, visiblemente afectada.

Paralelamente al acto en El Molinón, el Ayuntamiento convocó una concentración y un minuto de silencio en la Plaza Mayor donde las banderas ondean a media asta ya que se han decretado tres días de luto. Los presentes coincidieron en destacar que "Quini ha sido un gran jugador pero mucho mejor persona, siempre tenía una palabra de aliento y de apoyo y una sonrisa en los labios aún en los momentos más duros como cuando padeció un cáncer de garganta".

El Sporting guarda un minuto de silencio por 'El Brujo'

El rostro de Jony, desencajado, y el de Lora. Y el de Canella... Todos los jugadores de la primera plantilla del Sporting evidenciaron esta mañana su profundo dolor por el fallecimiento de Quini. Todos se unieron en un respetuoso minuto de silencio que se guardó antes del inicio del entrenamiento, en el campo numero 1 de Mareo. Allí, sobre el césped, se juntaron jugadores del primer y segundo equipo, el cuerpo técnico, el consejo de administración, con Javier Fernández a la cabeza, y todos los trabajadores del club.

Tras el minuto, el silencio se quebró con un gran aplauso antes de que el balón comenzase a rodar, mientras la gran bandera de las instalaciones rojiblancas ondeaba a media asta.

Unas mujer llora tras visitar la capilla ardiente de Quini.
Unas mujer llora tras visitar la capilla ardiente de Quini. / Eloy Alonso (Reuters)

Estadio de El Molinón-Enrique Castro Quini

El Ayuntamiento de Gijón ha acordado de forma unánime que el estadio municipal de El Molinón lleve también el nombre de Enrique Castro Quini, en memoria y homenaje al Hijo Adoptivo de la ciudad, título concedido en 2016.

En un comunicado, la Corporación municipal ha recordado a Quini como un "extraordinario futbolista, persona y símbolo eterno del Sporting y de la ciudad de Gijón". El consistorio gijonés ha decretado tres días de luto oficial y las banderas de la Playa Mayor y La Escalerona ondean a media asta.

Su plástica volea

En el retrovisor de su vida quedará una etapa vital mayúscula, tanto por su prolífica trayectoria como futbolista, como por su simpatía, cercanía y el cariño que mostraba en el día a día. Ya fuera en Mareo, donde desataba sonrisas con sus proverbiales bromas -la de la puerta de entrada a las oficinas del club creó tendencia-, como en los desplazamientos del equipo, en los que, en la actualidad como máximo representante de las relaciones institucionales del club, era más aclamado que los propios futbolistas. Como jugador, siempre será uno de los más grandes del balompié nacional. Un goleador voraz e implacable con un talento innato para el remate, como quedó inmortalizado en aquella plástica volea contra el Rayo Vallecano. Aunque su remate de cabeza también generó escuela, acreditado como uno de los grandes especialistas de la historia.

Con todo esto, sus números son de récord. Con el Sporting, con el Barcelona y con la selección española, para la que compitió durante doce años, coronando su etapa internacional con la disputa de dos mundiales -Argentina y España- y una Eurocopa -Yugoslavia-. Cinco veces fue máximo goleador en Primera y dos en Segunda. Santo en el césped y santo en el cielo.

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