Roban la instalación de placas solares en los cementerios de Villafranco y Sagrajas

Juan Sánchez Cabanillas, alcalde de Villafranco, en la sala donde estaban las baterías y el grupo electrógeno. En la foto detalle, la ventana por la que accedieron los ladrones. /J. V. Arnelas
Juan Sánchez Cabanillas, alcalde de Villafranco, en la sala donde estaban las baterías y el grupo electrógeno. En la foto detalle, la ventana por la que accedieron los ladrones. / J. V. Arnelas

En la primera población el material sustraído estaba valorado en unos 10.000 euros y terminó de ser colocado hace diez días; en el segundo caso estaba casi montado

Evaristo Fdez. de Vega
EVARISTO FDEZ. DE VEGABadajoz

Hace diez días, la luz eléctrica llegó al cementerio de Villafranco del Guadiana. Tras 16 años en penumbra, una inversión de 10.000 euros cofinanciada por el Ayuntamiento de Badajoz y la Junta de Extremadura lograba poner en funcionamiento un sistema de placas solares. Pero la alegría ha durado poco en un recinto que es sagrado para quienes viven en esta pedanía pacense: durante la madrugada del viernes al sábado los ladrones se llevaron las baterías, el grupo electrógeno y la centralita de control. Algo similar ha ocurrido en el cementerio de Sagrajas, del que han robado las baterías incluso antes de que el sistema comenzase a funcionar.

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«Me he llevado un disgusto grandísimo», confiesa Juan Sánchez Cabanillas, alcalde de Villafranco, noqueado aún por la actuación de los delincuentes. «Quienes han hecho esto son unos sinvergüenzas. Antes se respetaban los cementerios y las iglesias, hoy ya ni eso. Los vecinos están muy disgustados porque aquí descansan nuestros familiares, yo aquí tengo enterrados a mis padres».

El cementerio de Villafranco del Guadiana comenzó a funcionar en 1992. Construido junto a una pista asfaltada que discurre en paralelo al canal de riego, a tres kilómetros del pueblo, en su interior reposan ya los restos de unos 200 vecinos.

Su ubicación, alejada del casco urbano, encarecía la construcción de una línea para llevar la electricidad hasta allí. El problema es parecido en los otros cinco cementerios con los que cuentan las pedanías pacenses, por eso el Ayuntamiento decidió acogerse a una línea de subvenciones de la Junta de Extremadura para dotar a estos seis recintos de placas solares. El Consistorio ponía el 66% del dinero y la Junta el resto.

El alcalde de Badajoz, Francisco Javier Fragoso, visitó el lunes 14 de mayo el cementerio de Villafranco para anunciar la puesta en marcha de las placas. La inversión en ese recinto era de 10.000 euros y desde ese día estaba en funcionamiento un sistema de riego que hace innecesaria la presencia diaria de los jardineros. «Cuando aprieta el sol, en dos horas se seca todo. En verano había que venir todos los días. ¡No sé qué vamos a hacer ahora», se lamenta Sánchez Cabanillas.

En el asalto del sábado, los ladrones llegaron al cementerio en un vehículo. Las rodadas aún se ven en la parte trasera del camposanto, donde hay una ventana protegida por una reja que cortaron con una cizalla. «Abrieron el hueco, rompieron el cristal y entraron dentro para llevarse las baterías, el grupo electrógeno y la centralita, que es lo que más vale».

En la web del Ayuntamiento de Badajoz todavía puede ver el vídeo en el que se recoge la visita de Fragoso. En esa grabación aparecen las 12 baterías adquiridas para almacenar la energía. También el resto del material sustraído.

Una instalación similar es la que ha desaparecido del cementerio de Sagrajas. El alcalde de esta pedanía, Genaro Gil, confirma que el mismo sábado por la tarde, después de conocer lo ocurrido en Villafranco, se desplazó al cementerio de su pedanía para comprobar que los ladrones no habían accedido. «Temíamos que también hubiesen entrado».

En este caso todo estaba en orden, por lo que decidieron marcharse. «Pensábamos que nos habíamos librado pero el lunes por la mañana avisaron de que se habían llevado todo salvo las placas solares. En nuestro caso debieron entrar durante la madrugada del sábado al domingo o en la del domingo al lunes», indica Gil.

Las placas, sin estrenar

A diferencia de Villafranco, donde el sistema ya estaba en funcionamiento, en Sagrajas todavía no habían estrenado las placas solares. «En nuestro caso ya habían instalado el sistema pero estábamos pendientes de que el Servicio de Alumbrado pusiera las luces y los enchufes que habíamos pedido. Es una pena enorme, ya habíamos hablado de que con tanto bombo esto podría pasar, pero cuando ves que realmente ocurre se te queda cara de tonto», continúa.

El cementerio de Sagrajas se ubica a unos 600 metros del casco urbano pero en este caso los delincuentes no tuvieron que cortar una ventana sino que se limitaron a forzar la puerta de acceso.

Tanto en esta población como en Villafranco sus alcaldes ya estudian fórmulas para reponer cuanto antes los elementos sustraídos. «Habrá que blindar el cuarto de alguna manera, pero no podemos volver a la situación anterior», anuncia Juan Sánchez Cabanillas, que confía en la actuación de la Guardia Civil para esclarecer lo sucedido. «Últimamente nuestra zona está bastante tranquila, no hay muchos robos, pero esto nos ha dolido porque no habían pasado ni cuatro días desde que lo inauguramos. Yo confío en que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado den pronto con los ladrones».

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