Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
HOYes.tvHOYes.tv | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Sociedad

SOCIEDAD

Incondicionales llegados de toda España y de varios países europeos siguieron anoche con expectación el concierto del cantante estadounidense en la Plaza de Toros de Mérida

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Ángel Serrano fue uno de los privilegiados que estuvo en el año 1993 en el concierto que Bob Dylan ofreció en el Teatro Romano de Mérida. Casi 15 años después, anoche pudo asistir de nuevo a una actuación de su artista favorito en la Plaza de Toros de la capital autonómica junto a varios miles de personas.

No será el único que podrá presumir de haber acudido a ambas citas. Y a otras muchas. Procedente de San Vicente de Alcántara, Serrano ha asistido a cinco de los conciertos de la gira española de Bob Dylan junto a sus amigos Paco, Joaquín (ambos de San Vicente de Alcántara), Julio (de Madrid) y Primitivo (de Valdepeñas). Desde el 27 de junio, han pasado por Vigo, Hoyos del Espino (Ávila), Cuenca y Jaén siguiendo a su ídolo. Anoche completaron el recorrido en Mérida.

Con el de ayer, Serrano ha acudido a 13 conciertos de Bob Dylan en toda su vida. Después del de Mérida en 1993, también estuvo en la actuación de Madrid de 1999, en tres citas de la gira de 2004 y en otras tres en la de 2006. «Desde que lo vi en el año 93, cuando sólo tenía dos discos de él, me 'enamoré' de Bob Dylan». Hoy tiene la discografía completa, más de 50 discos.

Al igual que este grupo de admiradores, buena parte de los asistentes al concierto de anoche en Mérida tenía un mismo perfil: seguidores incondicionales de Dylan que no pierden ninguna oportunidad para ver al cantante estadounidense.

Es el caso de Valentín Calderón, que llegó a Mérida procedente de Madrid junto a varios miembros del foro Highway 61. En su caso, ya había asistido a otros siete conciertos de la gira española de Dylan: Hoyos del Espino, Cuenca, Alicante, Lorca, Jaén y Jerez de la Frontera antes de recalar en la capital extremeña.

Como destaca, «cada uno ha sido diferente», y por eso cada concierto merece la pena. «Hay muchas canciones diferentes y son muy arriesgados». Incluso se plantean trasladarse hoy a Lisboa para ver la última actuación de Dylan en su gira europea 2008.

Calderón y sus amigos estaban situados los primeros de la cola para coger un buen sitio. Llegaron a las tres de la tarde, a pesar de que las puertas no se abrían hasta las siete. Junto a ellos, un grupo de alemanes e italianos que han seguido a Dylan no sólo durante la gira española, sino en toda la gira europea. Durante las cuatro horas de espera sufrieron el intenso calor del verano extremeño. Para pasar el rato lo mejor posible, los que tuvieron que esperar recurrieron al agua, la granizada y los helados de los puestos de venta.

En líneas generales, la mayor parte de los asistentes al concierto de anoche eran incondicionales con más de 40 años a sus espaldas y muchas horas de Dylan desde los antiguos discos de vinilo a los modernos sistemas digitales.

La primera vez

Pero también hubo jóvenes y mayores que anoche vivieron su primera experiencia con Dylan en directo. Elvira Matamoros vino desde la vecina provincia de Huelva con la esperanza de «ver lo que nunca he visto y vivirlo».

Elvira estuvo acompañando a su marido, fan del cantante, y su hijo, quien se decanta más por la música heavy. Su caso también es paradigmático. A las puertas de la Plaza de Toros se pudo ver a muchas familias, generaciones de padres e hijos que comparten la devoción por Dylan. Y, al igual que muchos asistentes a la actuación de ayer, hoy harán 'doblete' en el Vía de la Plata Festival, que tiene en cartel a Iron Maiden y a Barón Rojo. Para la cita se unirá más familia procedente de Madrid y de San Fernando (Cádiz).

También fue la primera vez para el extremeño Juan Ángel Rubio, quien llegó a Mérida desde la vecina Badajoz. A sus 50 años, hasta la fecha no ha tenido oportunidad de disfrutar del directo de Dylan. «Me gusta lo mucho que ha hecho por la poesía, por la canción y por un mundo mejor, que no es poco».

Una cita inolvidable

Unos y otros esperaban disfrutar de la actuación en vivo de uno de los iconos vivos de la música contemporánea. A pesar de que sus últimas actuaciones no han dejado buen sabor de boca, a juzgar por las crónicas periodísticas, los seguidores de Dylan lo tienen claro: es el mejor.

Respecto a la calidad de los últimos conciertos, puesta en duda por muchos, el sanvicenteño Ángel Serrano no tiene dudas. Afirma que «está mejor incluso que en 2004, porque tiene la voz ronca, y ahora sabe cantar con su voz». Eso sí, reconoce que es «un poco apático; no sale a saludar a la gente ni nada de eso, pero ya sólo con la mirada lo dice todo». Como la gran mayoría, ayer pudo disfrutar del concierto de Bob Dylan, al que algunos ya veneran como un dios. El hermetismo que rodea a Bob Dylan agranda su figura hasta la categoría de personaje de leyenda. En su caso, bien podría tratarse del hombre invisible, un mito que toma realidad en cada una de sus giras, como ha quedado de manifiesto en su última ronda de conciertos por España. El 23 de junio en Zaragoza no dejó entrar a cámaras, para lástima de la organización, y sólo se le ha podido ver en su participación en Rock in Rio el pasado domingo. Su paso por Extremadura no iba a ser una excepción. Ni cámaras ni fotógrafos en su concierto. Sólo una invitación por medio para asistir a su actuación. Durante todo el día, se esperaba que apareciese por el Museo de Arte Romano, pero nada, aunque algunos le vieron paseando por el centro acompañado de dos guardaespaldas. Pero tampoco necesita ningún tipo de promoción para llenar conciertos. Música en estado puro.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Videos de Cultura
más videos [+]
Cultura
Vocento
SarenetRSS