
LA EXPOSICIÓN
Pretende ser una instantánea de la vida cotidiana cacereña durante el reinado de Felipe III y se basa en el concepto de musealización integral, «que permite trascender e involucrar al visitante hasta convertirlo en protagonista de una experiencia que supone un descubrimiento y un encuentro personalizado con la Historia». Es una iniciativa promovida desde la consejería de Cultura -y que dirige Pilar Caldera de Castro, la directora de Red de Museos de Extremadura, quien ayer, por cierto, no estaba autorizada a dar más detalles técnicos sobre esta actividad- y en la que están implicadas 141 personas, muchas de ellas actores y actrices.
Qué ver
El programa incluye un buen paquete de propuestas para aprender cosas nuevas. El lenguaje teatral ayudará a interpretar la historia a través de personajes de todo los órdenes sociales, desde campesinos a nobles, curas, estudiantes o criadas. Habrá también teatro callejero, carros de cómicos y personajes que introducirán a los más pequeños en estos mundos barrocos. El Museo de Cáceres acogerá durante estos días conciertos y conferencias sobre asuntos sociales o artísticos de esta época. También en el convento de San Pablo, muy rara vez abierto para estas iniciativas, habrá música.
La gastronomía es también uno de los atractivos de estas jornadas, con varias modalidades, en las que participan los restaurantes 'El Racó de Sanguino' y 'Torre de Sande'. En el 'Bodegón del Puntapié' se degustan bebidas como la 'aloja' o el 'hipocrás', acompañando a platos procedentes del recetario de Martínez Montiño y Ruperto de Nola. Han organizado también cenas barrocas sin tenedor con acompañamiento de hombres y mujeres de la época.
Talleres educativos, talleres en familia, estaciones móviles de interpretación, danza, mercados, vendedores ambulantes y todo el componente humano de esta época histórica para sumergirse y aprendérsela al dedillo. La entrada es gratuita a un recinto al aire libre que abrirá por la mañana y por la tarde-noche.
Y todo esto, a pesar de que la exposición es una actividad autónoma y con entidad por sí misma, para darle más vidilla al Festival de Teatro Clásico de Cáceres, tan atractivo como otros años en su programa aunque necesite un empujón para mirar de cara a cara al mayor referente en teatro del Siglo de Oro en España: el de Almagro. Triplicado su presupuesto, -alcanza el millón de euros- con actividades extras y nuevos espacios, las distancias parecen acortarse.








