
Imagen de archivo de la librería Figueroa, especializada en libros de texto y técnicos en la Avenida Virgen de la Montaña. / HOY
ALGUNAS DIRECCIONES
Acuarela: Caupolicán, 1. 927 22 25 55.
Agúndez: Antonio Hurtado, 22. 927 22 43 64.
Álvaro: Virgen de la Montaña, 15. 927 260 089.
Atalaya: Cónsul Balbo, 2. 927 62 72 82.
Boxoyo Libros: Plaza del Conde de Canilleros, s/n. 927 62 72 82.
Bujaco: Avenida Virgen de la Montaña, 2. 927 21 59 76.
El Buscón: Médico Sorapán, 19. 927 215 976.
El Pasaje: Avenida Hernán Cortes, 6. 927 22 516.
Librería Ceres: Avenida de San Blas, 30-A. 927 247 465.
Librería Chelo: Moret, 1. 927 274 465.
Librería Elisa: Avenida de la Bondad, 18. 927 240 768.
Librería Marisol: Alfonso Díaz de Bustamante, 3. 927 234 039.
Librería papelería Ana: Médico Sorapán, 15. 927 246 717.
Librería Pléyades: Centro Comercial Cánovas, 7. 927 228 023.
Librería Raquel: Catedrático Antonio Silva, 4. 927 22 80 23.
Librería Vicente: Pintores, 2. 927 24 67 41.
Papelería Cervantes: Colón, 3. 927 22 35 95.
Librería Renacer: Clavellinas, 2. 927 212 554.
Todo Libros Oeste: Camino Llano. 927 62 55 62.
La última feria del libro de Cáceres, la más exitosa de las últimas ediciones, tal vez fuera un espejismo, pero lo cierto es que mostró un estado de salud muy bueno en lo que se refiere a venta de libros. Y los libreros, que normalmente se muestran cautos en sus valoraciones, ofrecieron un balance positivo, tanto en visitantes como en ventas. Pero ¿Cómo es el tejido de las librerías de la ciudad? ¿Y su futuro? La puesta en marcha del programa de préstamo de libros escolares previsto por la Junta de Extremadura a partir de septiembre tiene en pie de guerra a los libreros extremeños, que han constituido una asociación regional. La valoración que hacen estos profesionales es que se perderán 600 empleos y que habrá localidades, sobre todo las más pequeñas, en las que desaparecerán todas las librerías. ¿Afectará también a Cáceres? El librero Tomás González, de 'Todolibros', asegura que hay miedo entre el sector. El año pasado la Junta de Extremadura presentó el mapa de las librerías de la región, el primer informe exhaustivo sobre la distribución de estos negocios en la Comunidad Autónoma. El estudio, que confeccionó la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, indicaba que el 49% de la población cacereña suele comprar libros, por encima de la población pacense, que rozaba el 41%. Según Andrés Barba, uno de los responsables de aquel estudio, éste tenía el afán de recopilar unos datos generales de manera puntual. «La situación ha variado poco desde entonces», asegura desde Peñaranda de Bracamonte, en Salamanca, una de las sedes de esta fundación. El Observatorio de la Lectura de Extremadura va actualizando el número de librerías y lugares en los que se puede adquirir libros. En Cáceres, de los 40 establecimientos en total -17 librerías, 12 papelerías y 11 espacios mixtos- que había el año pasado, la cifra alcanza los 31 puntos donde adquirir libros. La mayor caída se ha experimentado en los establecimientos mixtos y papelerías. Tal vez las cosas cambien en el futuro. Jaime Naranjo, presidente de Libreros por la Cultura asegura que últimamente se ha optado por la especialización, y que probablemente sea la estrategia a seguir para el futuro, sobre todo para encarar la llegada de grandes superficies, como El Corte Inglés. Él es uno de los libreros de Cáceres con un negocio especializado. Dirige la librería de viejo 'Boxoyo'. Hay otras, como 'El Buscón', donde pueden encontrarse libros de segunda mano o 'Renacer', una librería de corte religioso. También hay establecimientos dedicados a libros técnicos y universitarios y algunas dirigidas al mundo de los idiomas, como Pléyades. El carácter universitario de la ciudad y la presencia de Escuela Oficial de Idiomas son buenos enganches a la hora de vender libros. La Escuela Superior de Arte Dramático, que se instalará el próximo año en las dependencias del centro cultural San Jorge de Cáceres puede ser también una cantera que haga surgir la necesidad de ciertos libros.
Acontecimientos como la Feria del Libro sirven para captar clientes y también para fidelizar, asegura Naranjo. Es un buen síntoma que después de la Feria del Libro el nivel de ventas no disminuya en las librerías.
La distribución física de las librerías en Cáceres abarca, fundamentalmente, el centro. El área eminentemente librera se sitúa en Virgen de la Montaña, en donde se hallan tres librerías: Figueroa, Álvaro y bujaco. Muy cerca, en Camino Llano, se encuentra 'Todo Libros' y también próximo a Virgen de la Montaña, en la galería Cánovas, está Pleyades. En los barrios de nueva construcción también van surgiendo este tipo de establecimientos, en muchos casos como tiendas mixtas, en donde además de libros se vende prensa y otros artículos. Libros mezclados con chuches y con prensa. La evolución que marcaba el estudio de la Fundación Germán Sánchez Ruipérez indicaba el mantenimiento del número de librerías. No hay un crecimiento, pero tampoco, o al menos hasta ahora, un desmoronamiento escandaloso. Eso sí, las librerías cacereñas parecen cada vez mejor equipadas tecnológicamente. El 28% tiene correo electrónico, cuando la media regional es 23% y el 10,5% dispone de página web, frente a un 6% del conjunto de las librerías extremeñas.
Bajas
En los últimos tiempos una de las librerías históricas, Vicente, ha cerrado sus puertas en la Plaza Mayor después de 53 años. Lo hizo hace apenas unas semanas. Pero hay una segunda librería 'Vicente', en la calle Pintores, de la misma familia. Según explicaba en este diario su dueña, Sara Santos, era su madre la que gestionaba la de la Plaza. A su jubilación decidieron cerrar, aunque el espíritu de esa librería se mantiene en Pintores. Hace algo más de dos años cerró también la librería Anaquel, que estaba en la calle Pizarro. Su dueña sí destacaba una caída del negocio que le obligaba a echar el cierre. Otro caso de cierre más o menos reciente fue el de 'Plan B', una librería especializada en cómics del dibujante Fermín Solís. En este caso, más que por falta de clientes fue por un exceso de éxito. Solís quería dedicarse de lleno a su faceta de dibujante, y le faltaba tiempo para atender 'Plan B'. Su hueco lo suplen algunas librerías que si que atienden a este género, que vuelve a experimentar una segunda juventud.