El sarampión resurge con fuerza en Europa

Vista de una vacuna contra el sarampión./EFE
Vista de una vacuna contra el sarampión. / EFE

Reino Unido, Grecia, República Checa y Albania, países en los que la enfermedad se consideraba «erradicada», son los más afectados

ELENA MARTÍN LÓPEZ y AFPMadrid

Reino Unido, Grecia, República Checa y Albania vuelven a tener sarampión, una enfermedad que se consideraba «erradicada» en dichos países. Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado este jueves de que esta patología, muy contagiosa, ha vuelto a aparecer con fuerza en Europa, particularmente en estos cuatro territorios, y ha llamado a intensificar la vacunación. El estatuto de «erradicación» corresponde a la ausencia de transmisión continua durante 12 meses en una zona geográfica específica.

«El retorno de la transmisión del sarampión es preocupante. Sin garantizar y mantener una cobertura inmunológica masiva entre las poblaciones, los niños y los adultos sufrirán inútilmente y, por desgracia, algunos morirán», ha advertido Günter Pfaff, presidente de la Comisión regional de verificación de la eliminación del sarampión y la rubéola.

Desde enero, se han declarado más de 360.000 casos, la cifra «más elevada» desde 2006. La OMS detectó 89.994 casos de sarampión en 48 países europeos en los primeros seis meses de 2019, más del doble respecto al mismo periodo en 2018 (44.175 casos) y ya más que para todo el año 2018 (84.462). En Reino Unido, 953 casos fueron registrados en 2018 (489 desde el 1 de enero de 2019), 2.193 en Grecia (28), 1.466 en Albania (475) y 217 en la República Checa (569).

«Cada uno de esos países es un ejemplo en el que la cobertura nacional de vacunación es extremadamente elevada. Por lo tanto, no se trata de ejemplos de países con sistemas (de salud) particularmente débiles», ha señalado Kate O'Brien, directora del Departamento de Vacunación de la OMS. «Pienso que es una llamada de atención para el mundo entero: no basta con lograr una cobertura nacional elevada, hay que hacerlo en cada comunidad y en cada familia», ha añadido.

A partir de que la vacunación empezó a practicarse a finales del siglo XVIII, los movimientos anti-vacuna comenzaron a hacer ruido. Algunas de sus proclamas más comunes son que «las vacunas no funcionan», «son peligrosas» o «hacerlas obligatorias viola derechos individuales y va en contra de ciertas creencias religiosas». En 2019, la OMS catalogó esta tendencia como uno de los principales desafíos de la salud mundial, pues «amenaza con revertir el progreso realizado durante décadas en el abordaje de enfermedades prevenibles con la vacunación». También se cree que es precisamente por este motivo por lo que la patología ha resurgido en países desarrollados como Reino Unido o EE UU. Este último reportó en junio su mayor número de casos de sarampión en 25 años.

Más contagioso que el ébola

El sarampión es una infección respiratoria muy contagiosa –más incluso que la gripe o el ébola-, que provoca una erupción cutánea en todo el cuerpo y síntomas gripales. Puede ser grave en todos los grupos de edad, pero los de mayor riesgo son los bebés, los niños pequeños, las embarazadas, los ancianos y las personas cuyo sistema inmunológico está debilitado, pues tienen más probabilidades de sufrir complicaciones. En Europa afecta en su mayoría a menores de 19 años (60% de los casos). A pesar de estar contagiado, los síntomas pueden no aparecer hasta 8-10 días después y la enfermedad se vuelve más contagiosa cuando el afectado tiene fiebre, secreción nasal y tos.

Los casos más numerosos de la enfermedad se registran en la República Democrática del Congo, en Madagascar y en Ucrania. Las autoridades sanitarias mundiales insisten en la importancia de la vacunación, a nivel individual pero también colectivo, pues una cobertura elevada protege incluso a aquellos que no están vacunados.

No existe ningún tratamiento curativo contra el sarampión, pero puede prevenirse con dos dosis de una vacuna. La OMS calcula en más de 20 millones el número de muertes evitadas en el mundo entre los años 2000 y 2016 gracias a la vacunación. Antes de la llegada de las vacunas, esta enfermedad provocaba entre siete y ocho millones de muertes anuales.

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