Dan sepultura a los cadáveres de 17 represaliados recuperados de una fosa común en Feria

Acto en el que se dio sepultura a los restos recuperados en una fosa común de Feria. /HOY
Acto en el que se dio sepultura a los restos recuperados en una fosa común de Feria. / HOY

Los cuerpos, que aún no han sido identificados, reposan en un memorial con un obelisco

Ángela Murillo
ÁNGELA MURILLO

Varias familias de Feria se reunieron el pasado miércoles en el cementerio de la localidad pacense para presenciar la inhumación de 17 cadáveres de represaliados durante el franquismo. Tras tres años de investigación, y gracias a los testimonios orales transmitidos por familiares de las víctimas, se determinó el lugar del camposanto en el que podrían encontrarse esos cuerpos.

El camino para exhumarlos arrancó en 2015 gracias al Proyecto de Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (Premhex), que cuenta con apoyo de la Junta, las dos diputaciones y la UEx. La primera intervención para localizar con exactitud la fosa común fue un estudio con georradar y varias catas. El pasado miércoles, los restos recuperados fueron depositados en 17 pequeños féretros para darles sepultura en un memorial. Juan García Pérez, catedrático de Historia Contemporánea de la UEx y director técnico de Premhex, destaca la importancia de que esos restos reposen por fin «en un lugar digno, donde se ha colocado un obelisco con los nombres de las personas a las que podrían corresponder».

Aún falta la parte más compleja del proceso: la identificación. «No se han podido asignar a las familias porque debemos ver si hay alguna posibilidad de identificarlos. Para ello habría que contar con un banco de ADN, y aún así no sería fácil». Precisamente esta fue una de las promesas que realizó la consejera de Cultura Leire Iglesias en el acto.

Juan García Pérez confía en que la ley extremeña de memoria histórica, actualmente en trámite parlamentario, permita que estas exhumaciones cuenten con mayor protección jurídica y más recursos. «En la provincia de Badajoz hay un número de fosas importante. No tiene sentido que haya miles de cadáveres sin localizar ni identificar. Es una cuestión de humanidad».