1.400 extremeños tienen prohibido entrar en casinos, bingos y locales de apuestas

A. R. H. CÁCERES.

Un día decidieron que era el momento de cambiar de vida y dieron el paso. Se armaron de valor y solicitaron de manera voluntaria darse de alta en el Registro Autonómico de Limitaciones de Acceso al Juego. En él están apuntados casi 1.400 extremeños, según los últimos datos facilitados por la Consejería de Hacienda y Administración Pública que se refieren a finales de septiembre de 2018.

En concreto son 1.398 los que no pueden acceder a establecimientos como bingos, casinos o locales donde se realicen apuestas dentro de la comunidad autónoma.

La Dirección General de Ordenación del Juego explica que cada administración determina una configuración específica para su registro de prohibidos. Son las comunidades autónomas las que establecen los parámetros para lograr una protección más efectiva de los jugadores.

En el caso de Extremadura, según recoge la web de la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ), se aplica la prohibición en bingos, casinos y establecimientos de apuestas. Sin embargo, no se extiende a máquinas de juego en hostelería y a salones de apuestas en recintos deportivos con acceso libre.

Solo en los nueve primeros meses de 2018 se inscribieron en este registro un total de 85 personas. Cada vez son más jóvenes los que solicitan su entrada en él. «El perfil de la persona que juega ha cambiado completamente. Hace diez años entraban en este mundo, por lo general, hombres mayores de 40 que jugaban a las máquinas tragaperras. Ahora lo hacen jóvenes que no superan los 25», coinciden las asociaciones extremeñas de jugadores de azar en rehabilitación.

También aluden a lo laxa que es la ley en el ámbito del juego. «Hay muchos vacíos legales y el problema ya no es solo la distancia de las casas de apuestas con centros educativos, sino que es muy fácil el acceso a páginas web y darse de alta. Solo hay que dar un DNI que en muchos casos es de otra persona. En los locales de juego muchas veces no piden el documento de identidad. Tenemos constancia de que no lo hacen. De hecho, lo hemos comprobado con usuarios que tienen prohibido acceder a esos espacios», afirman en la Asociación Cacereña de Jugadores de Azar en Rehabilitación (Acajer).

También se posicionan en ese sentido desde la Asociación Extremeña de Jugadores de Azar en Rehabilitación (Aexjer). Su sede está en Almendralejo y destacan que el registro es una herramienta positiva en el proceso de rehabilitación de un jugador, pero lamentan que no es todo lo efectivo que debiera. Matizan que «aunque pidan el DNI no siempre miran si existe una autoprohibición».

Al margen de la lista autonómica, más de 1.200 personas residentes en Extremadura están inscritas en el registro del DGOJ, de ámbito estatal y que además hace efectiva la prohibición para acceder al juego online. Sin embargo, según Acajer, solo limitan la entrada a páginas de juego con la terminación '.es'. Las que tienen '.com' son accesibles al ser un dominio internacional.

 

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