Rusia y Uruguay quieren ser primeras

Cheryshev celebra su gol ante Egipto./AFP
Cheryshev celebra su gol ante Egipto. / AFP

A la anfitriona le vale empatar para acabar líder de su grupo y enfrentarse al segundo clasificado del B

Axel Guerra
AXEL GUERRA

Rusia y Uruguay se enfrentan hoy en Samara (16.00 horas, Cuatro/BeMad) con el primer puesto del grupo A y sin opción a las especulaciones. Con la clasificación para octavos de final en el bolsillo, la anfitriona y la selección charrúa se miden cuatro horas antes de que se decida el grupo B, de donde saldrán sus rivales en la próxima ronda: España, Portugal o Irán son sus posibles contrincantes.

Empatados a puntos después de derrotar a Arabia Saudí y Egipto en las dos primeras jornadas, el conjunto ruso es líder gracias a que su diferencia de goles a favor (+7) es mayor que la de los sudamericanos (+2). Así las cosas, a los de Stanislav Cherchesov les vale con sumar un punto para acabar líderes, pero el seleccionador ruso no se conforma. «No estamos en disposición de elegir oponente, así que queremos ser primeros», zanjó ayer en el rueda de prensa previa al partido y pidió a sus jugadores que «brillen» para lograr un triunfo ante un rival que les obligará a elevar el nivel respecto a los dos anteriores. Un triunfo ante Uruguay supondría un espaldarazo para sus futbolistas y mantendría viva la ilusión de una afición que ha visto como su selección supera por primera vez la fase de grupos desde 1986. El seleccionador ruso adelantó que «no habrá muchos cambios, salvo que los médicos indiquen lo contrario» en la alineación respecto a la que derrotó a Egipto. El único que podría darse es el de Golovin, pieza vital en el centro del campo ruso, que se perdería los octavos si es amonestado.

En el bando uruguayo, el veterano Óscar Washington Tabárez ve en el choque contra Rusia «una prueba para intentar mejorar» después de que su equipo ganará a Egipto y Arabia Saudí por la mínima, aunque recordó, en cualquier caso, que «entre Luis Suárez y Cavani dispararon nueve tiros en el primer partido y ocho en el segundo y eso que se jugó mal, entre comillas».

Una victoria ante la anfitriona permitiría a Uruguay acabar primera y sumar tres triunfos en la fase de grupos de un Mundial por primera vez en su historia. Para conseguirlo, el «maestro» medita algunos cambios en el once inicial de un equipo que en las dos primeras jornadas mostró su tradicional solidez defensiva, pero al que le faltó fluidez en ataque ante dos rivales menores.

La primera variante será por obligación médica. En el centro de la zaga Sebastián Coates ocupará la plaza de José María Giménez, que no jugará por unas molestias musculares en su cuádriceps derecho. Además, Tabárez baraja dar entrada a Torreira y Laxalt en el centro del campo para buscar el desborde que le faltó a su equipo en los compromisos anteriores. También podría tener minutos en el lateral derecho Maxi Pereira. Si juega, el defensa del Oporto elevaría a 126 partidos su marca como el futbolista con más internacionalidades de la historia de Uruguay.