Agradecimientos y felicidad tras el estreno del montaje

La compañía en el Peristilo tras el estreno de la obra./BRÍGIDO
La compañía en el Peristilo tras el estreno de la obra. / BRÍGIDO

La compañía dio una pequeña rueda de prensa después de la función, en la que comentaron sus sensaciones

M. B. CMÉRIDA.

Tras la función, en la rueda de prensa, el director Antonio Castro Guijosa expresó su felicidad y agradeció al público su presencia.

José Vicente Moirón recordó con cariño la primera vez que actuó en Tito Andrónico; cuando con 19 años dio vida a Quirón. «Siempre ha estado presente el montaje de 1986».

Los actores Carmelo Sayago y Cándido Gómez también actuaron en aquella obra del 86. «José Vicente y yo éramos los hermanos Quirón y Demetrio. Pero pasan 34 años y no puedes hacer ni a uno ni a otro», bromeó Gómez.

Por su parte, Lucía Fuengallego nunca había participado «en una obra tan sangrienta». Dio las gracias al equipo de caracterización y de vestuario porque «sin ellos es imposible que llegue a los cambios».

Guillermo Serrano señaló que se sintieron muy acogidos. «Debería haber una sección en las críticas teatrales para el público, habéis entrado en todo y ha sido una maravilla experimentarlo» comentó.

El emeritense Juan Vázquez, que hacía de Quinto y Godo, comentó que se dio cuenta de lo que realmente pasaba en la obra cuándo Lavinia llena de sangre y sin manos intentó acercarse a su padre y este la rechazó. «En ese momento entendí lo que tanto el director, Antonio Castro Guijosa, como Nando López, al igual que Shakespeare, querían contarnos: la vileza de lo humano. Cómo un padre puede llegar a rechazar a su hija por el asco que le produce físicamente», comentó.

Para Nando López el homenaje a Ovidio, a los libros y a la cultura reivindica que la cultura y festivales «como este son la única manera de controlar nuestra violencia y de ser seres civilizados y humanos. Eso es lo que se ve en esta obra».

Alberto Lucero explicó la ilusión que le hace interpretar a Quirón, pues siente que «de alguna forma he tomado el testigo de José Vicente, que hizo mi personaje en aquellos tiempos».

Sergio Adillo reconoció que en la compañía le conocen como el sensible porque la sangre le da «mucho asco». Por eso, agradeció que le dieran tres personajes que mueren, «porque por lo menos así no tengo que ver la sangre de los demás», comentó.