Derriban el chalé en Sierra de Fuentes construido en zona protegida

Momento del derribo de la casa en Sierra de Fuentes. /Lorenzo Cordero
Momento del derribo de la casa en Sierra de Fuentes. / Lorenzo Cordero

Mercedes Expósito vio ayer, junto a familiares y amigos, cómo tiraban parte de la casa que construyó en 2010 a 15 kilómetros de Cáceres

Álvaro Rubio
ÁLVARO RUBIOCáceres

Una excavadora acabó ayer con cientos de recuerdos y momentos vividos por Mercedes Expósito y su familia. Ella y su hijo Manuel vieron cómo parte de la casa que construyeron en 2010 en Sierra de Fuentes quedaba reducida a escombros. Una sentencia de 2013 le obligaba a demolerla por convertir una nave agrícola en vivienda en suelo no urbanizable y en una ZEPA (zona especial de protección de aves).

El terreno lo compraron en 2009 y tras años de lucha judicial y sanciones administrativas, las máquinas entraron este lunes a las nueve de la mañana en su finca situada a 15 kilómetros de Cáceres. Sin embargo, no fue hasta las 12.30 cuando la excavadora, en presencia de dos agentes de la Guardia Civil, empezó a hacer su trabajo. Antes, varios técnicos estuvieron delimitando la línea que marca la legalidad. Hicieron varios cortes con una radial para que solo tiraran abajo lo que se considera vivienda, tal y como determinó el juzgado hace seis años. Eso se traduce en 90 metros. Los 70 restantes siguen en pie.

Los responsables de un estudio de arquitectura contratado por la familia estuvo inspeccionando los trabajos para velar por que la demolición no afectara a otras partes del chalé que Expósito podrá seguir disfrutando junto a los suyos. Sin embargo, eso no es suficiente consuelo para ella. «Parece que las aves están encima de esta casa solamente. Los otros vecinos no dicen ni una palabra. Muchos están en las mismas condiciones, pero no las derriban. Hay algunos que han hecho las obras y reformas que han querido. Incluso hay casas construidas hace dos años», comentaba Mercedes.

El Ayuntamiento ha tramitado 15 denuncias por construcciones ilegales en los últimos años

Lo decía con una sonrisa, la misma que mantuvo casi toda la mañana. «Es lo único que me queda. Eso no me lo van a quitar». Solo desapareció de su rostro cuando el tejado y la fachada de su chalé se derrumbó. En ese momento no pudo evitar emocionarse y abrazó a su hijo.

«La satisfacción que tengo es que mi marido, ya fallecido, no va a enfrentarse a este momento. Esto era su vida, pasábamos aquí mucho tiempo. Vivíamos aquí entre los meses de abril y noviembre», contaba mientras recibía el cariño de todos los que ayer le acompañaron.

Familiares y amigos llegados desde Badajoz, la localidad pacense de Cheles, Cáceres y Villanueva de la Serena no quisieron faltar. «Es una injusticia. Somos conscientes de que la construcción es ilegal, pero la ley debe ser igual para todos. Muchas de las casas que hay en estos caminos y sus alrededores están en la misma situación», comentaba ayer la prima de Mercedes mientras la afectada aseguraba que ella ya no espera nada. «Tampoco queremos que los vecinos pasen por lo mismo que nosotros. No deseo mal a nadie. Además, sé que tienen miedo y ninguno habla porque han construido igual que yo», afirmaba Expósito.

De hecho, solo uno de los vecinos se acercó a darle ánimo a la propietaria del chalé minutos antes de que la excavadora empezara con el derribo. «Tendrían que regularizar la situación, pero no prohibir», dijo con la condición de que no se revelara su nombre.

Otro hombre que estaba caminando por la zona no se paró, pero sí quiso dejar claro que su vivienda está dentro de la ley. «Nosotros tenemos todos los permisos y sin pasarnos ni un solo metro. No hemos hecho ningún tipo de ampliación», decía mientras caminaba y apostillaba que «ya casi ningún propietario tiene una vivienda ilegal».

Más casos

Los datos contradicen su versión. De hecho, el secretario del Ayuntamiento de Sierra de Fuentes que hace las notificaciones a los denunciados por estos asuntos asevera que «en esta zona hay numerosas construcciones ilegales». Lo dijo ayer desde la finca de Mercedes mientras apuntaba con el dedo en diferentes direcciones para poner ejemplos. «En la década de los ochenta y los noventa la gente empezó a hacer casas en el campo y algunos se metieron en zona ZEPA. Ahora estas son las consecuencias», aclaró.

De hecho, aportó cifras. Según explicó, hay otro caso similar al de Expósito que está a la espera de juicio por construir en zona ZEPA. Además, desde 2006 han pasado por el Ayuntamiento sierrafuenteño 15 denuncias por infracciones urbanísticas relacionadas con casas ilegales. De ellas, según estima el Consistorio, «supuestamente al menos seis se levantaron en la zona considerada de especial protección de aves».

Sin embargo, en ese tiempo solo ha habido dos demoliciones: una hace cuatro años en la que el propietario fue obligado exclusivamente a derribar una cuadra para caballos y la que ayer se llevó una parte de la vida de Mercedes.