«Unos metros arriba o abajo, pueden variar una ayuda»

Jerónimo Alvarado Castuera. :: J. S. P./
Jerónimo Alvarado Castuera. :: J. S. P.

Este profesional, jefe de negociado de la Oficina Comarcal Agraria, ayuda a la tramitación de ayudas y realiza inspecciones

JAVIER SÁNCHEZ

Trujillo. Jerónimo Alvarado Castuera es jefe de negociado de la Oficina Comarcal Agraria (OCA) de Trujillo, perteneciente a Junta de Extremadura. Recuerda que esta oficina pertenece al servicio de información agraria y, como tal, en ella se informa de todas las tramitaciones que se realizan en la Consejería de Medio Ambiente y Rural, Políticas Agrarias y Territorio. Las tramitaciones suelen estar vinculadas a las ayudas de la Política Agraria Común. También se realiza inspecciones sobre el terreno en relación a esa PAC.

-¿En qué consiste la tarea de información?

-Hacemos una labor de asesoramiento. Las ayudas se tramitan a través de un programa informático llamado 'Arado'. Por tanto, ayudamos previa cita a cualquier persona que no tenga ordenador o que no sepa cómo se hace.

-¿Qué tipo de administrados acuden a este tipo de servicios?

-Cada vez los ganaderos y agricultores son más profesionales y lo hacen, en muchas ocasiones, a través de las organizaciones agrarias. No obstante, los que no están asociados a ninguna organización suelen venir a la oficina a que nosotros les ayudemos a realizar esa tramitación. Principalmente, son personas mayores o personas que confían más en nosotros.

-¿Qué ayudas suelen tramitar?

-Son de la Política Agraria Común. La que más se suele solicitar es la del pago básico. Luego también existen unas ayudas asociadas, como pueden ser el de la vaca nodriza, a cebo de ternero, a ovino y caprino. Para ello, deben cumplir una serie de requisitos.

«Gracias a las ayudas, hoy en día se saca más dinero de la oficina que del propio campo»

-¿Es complicado para los ganaderos o agricultores este tipo de tramitación?.

-Aunque el programa que se utiliza es asequible, tiene cierta dificultad. Poco a poco se tienen que ir adaptando. Cuando yo comencé, esos trámites se hacían a mano. Después, se introdujo un pequeño programa informático. Además, las declaraciones se hacían indicando el número de polígono, parcela y recinto. Ahora, se tiene que hacer a través de un visor, como es el Sigpac, para señalar cuál es la parcela que se está explotando. Es más concreto.

-¿Y la documentación?

-Cada vez se les solicita menos. Con el nuevo programa se detalla que tú, como administrado, autorizas a la Administración a que vean los datos de Seguridad Social, de la Hacienda autonómica o estatal. Lo que hay que tener claro es que debe estar todo en orden porque hoy en día se saca más de la oficina, que no en el campo, gracias a las ayudas. Por tanto es importante tener toda la documentación al día, como cartillas ganaderas, libro de registro, entre otros.

-Los profesionales tienen que estar siempre al día con las normativas y requisitos.

-Hay que estar siempre muy al día, aunque va por periodos. La actual es de 2015 a 2020. Es cierto que siempre hay que estar adaptándonos a los periodos. Además, la PAC evoluciona. Por ello, tenemos que estar encima de los reglamentos y reales decretos, entre otros documentos. Además, se reciben cursos.

«Debemos comprobar que la declaración gráfica que han hecho se ajusta sobre el terreno. Somos también inspectores»

-Otra faceta importante es la de la supervisión.

-También tenemos que controlar esas ayudas en el campo. De las solicitudes, tenemos que comprobar que lo que piden se adapta realmente a lo que existe. Debemos comprobar que la declaración gráfica que han hecho, se ajusta sobre el terreno. Somos también inspectores.

-Sobre este aspecto, ¿cómo es el comportamiento de agricultores y ganaderos?

-Salvo excepciones, muy bueno. Además, suelen ser fieles a lo que dicen. El problemas es que, en muchas ocasiones, es difícil adaptar una declaración gráfica de una pantalla a lo que hay realmente. Nosotros vamos con GPS para hacer las mediciones. Unos metros arriba o abajo, pueden variar una ayuda.