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Solo el 20% de los aspirantes a laboral de la Junta se ha presentado a las oposiciones

Opositores en un examen de la Junta en la convocatoria de 2010
Opositores en un examen de la Junta en la convocatoria de 2010 / HOY
  • En los dos primeros exámenes, los de ordenanza y cuidador, han participado 3.534 personas de las 17.610 aceptadas finalmente

Menos de una cuarta parte de los que podían presentarse a conseguir una plaza de laboral de la Junta de Extremadura han hecho el examen. La situación se ha producido en las dos primeras oposiciones convocadas, las de ordenanza y cuidador. Las pruebas se hicieron el 17 y el 24 de julio y en ambas ha sobrado mucho espacio.

Así, para la de ordenanza, con ocho plazas en juego y 11.163 aspirantes admitidos, solo acudieron 1.693 personas, esto es, un 15,17% de los que podían hacerlo. El porcentaje se eleva para el examen de ATE-Cuidador, con diez puestos de trabajo en liza, aunque tampoco presenta un registro mucho más impactante. Han ido a examinarse 1.841 de los 6.487 que estaban admitidos, es decir, un 28,38%.

Estas dos categorías forman parte de las 19 correspondientes a la convocatoria de diciembre de 2013 que ofertó un total de 306 plazas para personal laboral. Para este llamamiento están admitidos 78.740 aspirantes, que son los que pueden presentarse finalmente aunque fueron 82.901 los que cursaron la solicitud en un principio. Sobre el papel quiere decir que 257 personas pugnan por cada empleo público que está en juego.

En esa convocatoria el anterior Ejecutivo autonómico del PP introdujo una novedad administrativa que ha tenido su influencia a la hora de tener tan elevado número de inscritos.

En otras oposiciones de la Junta los desempleados que se apuntaban tenían que pagar las tasas y después recuperaban ese dinero. Por tanto, les resultaba gratis inscribirse aunque debían adelantar el pago de esas tasas para más tarde recuperarlo una vez presentados.

En cambio, con la convocatoria de 2013, directamente los parados no han tenido que pagar nada por tasas. Esto, y la realidad laboral de entonces, más dura que la de ahora al contar con una tasa de paro más alta, motivó la avalancha de inscripciones en varias categorías a la vez. Esta circunstancia ha sido una práctica común, aunque los sindicatos prefieren centrar su atención en otros aspectos.

«Se trata de un cúmulo de circunstancias pero dos aspectos explican la baja participación de aspirantes a las dos primeras pruebas de laborales. De un lado, el retraso de tres años entre que salió la convocatoria y se hacen los exámenes y, de otra parte, que salen pocas plazas», sentencia Marisol Salazar, secretaria general de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO.

Juan José Samino, responsable de Administración general de la Junta de CSI-F, incide en ese argumento. «Con un retraso de ese tipo mucha gente al final acaba desistiendo. Hay que exigir a la Administración agilidad en cualquier proceso y más en estos con tantas personas inscritas inicialmente», define Samino.

Las oposiciones laborales de la Junta las convocó el 30 de diciembre de 2013 el Gabinete de Monago, pero su periplo ha sido tumultuoso por cuestiones legales y ése ha sido el motivo de tanta demora a la hora de concretarse las fechas de las pruebas selectivas.

Conflicto y aspirantes

El anterior Gobierno no resolvió el turno de ascenso antes de sacar a turno libre esas plazas, como exigía la normativa y CC OO y CSI-F acudieron a los tribunales para pedir que se cumpliera lo establecido en el convenio colectivo. Así lo ordenó el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, dando la razón a los representantes de los trabajadores.

El Ejecutivo popular desoyó las resoluciones del tribunal extremeño y optó por llevar el asunto ante el Supremo. El actual ejecutivo de Vara ha desbloqueado el proceso selectivo que afecta al personal laboral convocando, como había proclamado el TSJEx, el turno de ascenso, que ahora se desarrolla de forma paralela.

«Tres años es una barbaridad para un opositor. No se puede estar tanto tiempo en una academia preparándose ni realmente se puede saber. Además, en este periodo cambian o pueden cambiar mucho las circunstancias personales de cada uno», enfatiza Salazar, quien entiende que la poca asistencia de aspirantes a próximos exámenes se repetirá. Juan José Samino, de CSI-F, cree que esa baja participación solo se repetirá en las categorías en las que se pida menos titulación.

La celebración de estos exámenes tiene para la Junta, en el plano económico, un coste apreciable al tener que destinar importantes recursos humanos y técnicos para su infraestructura. Son más elevados cuanto más alto es el número de personas admitidas en cada categoría.