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Condenado por causar un accidente bebido y simular que conducía su amigo

  • Después del accidente, el hombre llamó a un conocido desde el centro de salud al que le habían trasladado y éste último fingió ser el conductor

- El Juzgado de lo Penal 2 de Cáceres ha condenado al conductor de un vehículo por provocar un accidente con otro turismo, cuyo ocupante sufrió graves lesiones, e intentar simular que su coche lo conducía un amigo.

La juez condena a este hombre a una multa de 2.100 euros, a abonar indemnizaciones por valor de 7.000 euros por un delito de lesiones imprudentes y otro de simulación de delito y le prohibe conducir por un periodo de dos años.

Los hechos ocurrieron el 13 de diciembre de 2014 cuando el acusado, "tras ingerir numerosas bebidas alcohólicas que mermaron considerablemente sus facultades de atención y reflejos", conducía un vehículo por la carretera CC-38.

El acusado invadió el otro carril y colisionó fronto-lateralmente con otro vehículo, que volcó sobre la calzada. Instantes después, se dirigió hacia el lesionado para interesarse por su salud al tiempo que llegaban dotaciones de la Guardia Civil al lugar del accidente.

En ese instante, el acusado fue trasladado por un conocido que pasaba por el lugar del accidente hasta el Centro de Salud de la población de Casar de Cáceres, lugar desde el que el ahora procesado se puso en contacto con un amigo para que "se hiciese pasar por el conductor del vehículo en el momento del accidente".

Una vez en presencia de los agentes de la Guardia Civil, el amigo se identificó como conductor del vehículo, pues su compañero de viaje -el acusado- había ingerido alcohol.

Los agentes requirieron a ambos acusados para que se sometiesen al test de alcoholemia, cuyo resultado arrojó 0,58 miligramos de alcohol por litro de aire espirado en las dos pruebas que le fueron realizadas al conductor real.

Como consecuencia del accidente, el conductor del otro vehículo sufrió lesiones que precisaron 121 días de tratamiento, de los que 51 estuvo incapacitado para realizar sus tareas habituales.

Además, como secuela le ha quedado una algia postraumática en la columna y en la pelvis. Asimismo, el vehículo presentó daños peritados en 2.210 euros que ya han sido indemnizados por el acusado.

Posteriores pesquisas permitieron conocer que el amigo no conducía el vehículo, por lo que este último también ha sido condenado por simulación de delito a 300 euros.