Playa de Puerto Peña: Un baño entre las aves

Mantiene este verano unos niveles aceptables y es destino de personas que buscan combinar la tranquilidad con un chapuzón en plena naturaleza

En pleno verano apenas hay gente entre semana./JLG
En pleno verano apenas hay gente entre semana. / JLG
J. López-Lago
J. LÓPEZ-LAGO

Se da por hecho que cualquier zona de baño está atestada de gente en este mes de agosto. Pero Extremadura es tan ancha y guarda tanta agua que todavía regala rincones especiales. En el caso de la Siberia las presas de García Sola y Cijara han creado embalses espectaculares que hace años se han adecuado como playas de agua dulce.

La playa de Puerto Peña mantiene este verano unos niveles aceptables y es destino de personas que buscan combinar la tranquilidad con un chapuzón en plena naturaleza.

Tiene varios miradores para relajarse sobre el nivel del agua, una rampa asfaltada con hormigón y un generoso aparcamiento para evitar quebraderos de cabeza. Además, hay un restaurante con vistas espectaculares hacia el agua y sombrillas para hacer más llevaderas las horas de sol.

La playa está hormigonada y permite el alquiler de embarcaciones de recreo
La playa está hormigonada y permite el alquiler de embarcaciones de recreo / JLG

Actividades alternativas siempre hay unas cuantas en la Siberia aunque no haya llegado la época de la berrea, un momento del año que hace de este espacio natural un lugar excepcional para contemplar la naturaleza y su fauna en todo su esplendor.

Aunque el único camping de la zona, el de Puerto Peña, se encuentra cerrado, justo al lado hay una oficina de turismo donde explican qué tipo de actividades se pueden realizar en la zona. Solo en el entorno de la presa de García Sola, donde se ubica esta playa interior, salen varias rutas de senderismo, muchas de ellas aptas para bicicletas de montaña. Pesca, micología según la época o actividades acuáticas como paseos en kayac son parte de la oferta de ocio. No obstante, el sitio es privilegiado para el avistamiento de aves, algunas de ellas, como el buitre leonado y negro, el águila imperial o la cigüeña negra, consideradas auténticas maravillas para los especialistas. En la playa del embalse García Sola, tumbado en mitad del agua sobre una colchoneta hinchable, no es descabellado que sobrevuelen algunos de estos ejemplares tan espectaculares. Frecuentan estos riscos junto al agua precisamente porque apenas hay gente que los moleste, incluso en agosto, algo excepcional que llena de encanto este enclave de la región.

El restaurante tiene unas vistas espectaculares.
El restaurante tiene unas vistas espectaculares. / JLG

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