«¿Por qué no va a salir el parque de ocio de Castilblanco? Aquí lo merecemos»

La Junta debe evaluar y autorizar la instalación antes del verano y los promotores iniciar las obras antes de que finalice 2019

Dos menores caminan por una calle del centro de Castilblanco mientras dos mujeres conversan en este municipio de la comarca de La Siberia. :: /J. M. Romero
Dos menores caminan por una calle del centro de Castilblanco mientras dos mujeres conversan en este municipio de la comarca de La Siberia. :: / J. M. Romero
Celestino J. Vinagre
CELESTINO J. VINAGRE

La niebla apenas deja ver un alma y aporta una fotografía casi fantasmagórica a un pueblo que cuenta con 42 niños escolarizados, tiene en venta 240 casas y ha perdido 1.500 vecinos de su censo desde mitad de la década de 1970. En Castilblanco, en La Siberia, cruce de caminos de las provincias de Badajoz, Cáceres, Toledo y Ciudad Real, apenas se ve gente por sus calles. «Somos pocos y los que estamos aquí somos los viejos. El resto de gente está cogiendo aceituna», avisa al equipo de HOY un hombre mayor que camina por la empinada entrada de la carretera de Alía. Por ahí se recibe al visitante con un enorme mural de una mujer trabajando con su telar. «El trabajo lo explica todo. Por eso la gente está como loca por este proyecto», explica Ernesto Bravo, de 53 años. El proyecto, del que no para de hablarse desde hace semanas en Castilblanco y en la región, es el gran parque de ocio que promueve la empresa Cora Alpha, filial española de una sociedad norteamericana.

«Vivo en Sevilla y he visto cómo mucha gente emigra. Muchos volverían con Elysium»

«Vivo en Sevilla y he visto cómo mucha gente emigra. Muchos volverían con Elysium» Ernesto Bravo | Empleado público

«Me fui de Castilblanco a los 18 años. Aquí tengo tíos y primos y vengo cuando puedo pero cada vez queda menos gente», relata este empleado público dependiente del Ministerio de Defensa asentado en Sevilla. «Como eso salga sería estupendo para la comarca. Va a cambiar todo. Como no salga, la tendencia que vivimos de pérdida de población y salida de los jóvenes del pueblo seguirá», relata Ernesto mientras camina por la calle Félix Rodríguez de la Fuente, una de las que va a desembocar en la plaza de España. Allí está la única farmacia del municipio, que ha bajado ya de la barrera de los 1.000 habitantes censados al situarse en 980.

Carlos (izda) trabaja en Londres. A su lado, Juan Antonio, su padre. Al fondo, Nico Merino en su bar. ::
Carlos (izda) trabaja en Londres. A su lado, Juan Antonio, su padre. Al fondo, Nico Merino en su bar. :: / J.M.R.

Credulidad

Más de 3.000 millones de euros de inversión en la primera fase, 15.000 puestos de trabajo para un recinto con hoteles, casinos, parques de atracciones, un estadio de fútbol, restaurantes, tiendas, viviendas... Es lo que trae Elysium, la megainstalación de ocio planeada. «Es tan bueno, tan grande que en principio parece poco creíble. Ya hubo otro proyecto antes y fracasó. Pero también digo que la esperanza es lo último que se pierde», dice Rocío Luengo, de 56 años, auxiliar de la farmacia. Regresó de Madrid en 2009. «Mucha gente joven volvería a Castilblanco con este parque de ocio. Tengo una hija de 33 años, licenciada en Bellas Artes, pero está trabajando en otra cosa. Esa generación suya está sobreviviendo como puede», remata.

El proyecto no desarrollado al que alude es la iniciativa que se puso en marcha en 2002 de construir un parque de golf y viviendas. La urbanización se inició pero la llegada de la gran crisis reventó el plan. No cuajó y está en la memoria de los castilblanqueños para tomar todavía con más cautela el inicio de la tramitación de Elysium, un proyecto, en todo caso, de mucha mayor envergadura que el de 2002.

Juan Díaz y su hijo Alberto atienden a un cliente en su taller mecánico. ::
Juan Díaz y su hijo Alberto atienden a un cliente en su taller mecánico. :: / JOSÉ MANUEL ROMERO

Con todo, se respira credulidad en Castilblanco respecto a si ahora puede concretarse una mayúscula idea empresarial. Juani Bolea, de 66 años, ha vivido durante casi toda su vida en Santa Coloma de Gramanet (Barcelona) pero se ha instalado en Castilblanco hace seis años para estar junto a su marido, jubilado. «Estoy muy contenta, no me aburro. Ojalá sea verdad y que lo veamos pero hasta que no vea empezar las obras no me lo acabaré de creer del todo», explica. Tiene dos hijos en Cataluña que trabajan en la construcción, «yeseros exactamente, que se vendrían para aquí si tienen trabajo con este proyecto. Seguro».

«Ni creo ni no creo. Me guío por lo que se hace. Y se está tramitando y hay un aval puesto»

«Ni creo ni no creo. Me guío por lo que se hace. Y se está tramitando y hay un aval puesto» Ángeles Merino | Alcaldesa

Ángeles Merino, la alcaldesa desde 2015, abandera el mensaje de prudencia mezclada con dosis de optimismo. Merino se gana la vida como enfermera en el consultorio local. «Siempre que me preguntan sobre Elysium digo lo mismo, que la pelota está en otro tejado que no es el nuestro. Nosotros como Ayuntamiento hemos ayudado y lo vamos a hacer al máximo para permitir que un proyecto de esa envergadura pueda salir».

Cuenta Merino que en septiembre representantes de los promotores del proyecto se entrevistaron con ella. Desde entonces lo conoce. «Ha habido momentos de duda sobre esta iniciativa pero desde que la registraron, pusieron el aval de 10 millones y lo presentaron en Mérida la historia se ve de otra manera», sostiene. Hay que recordar que, de entrada, Cora Alpha ha debido acreditar que dispone de dos tercios del suelo y ha tenido que entregar esos 10 millones citados como señal.

Ángeles Merino, la alcaldesa, es enfermera de profesión. Trabaja en el consultorio local. ::
Ángeles Merino, la alcaldesa, es enfermera de profesión. Trabaja en el consultorio local. :: / J.M. ROMERO

Prudencia

«Ni lanzo las campanas al aire ni tampoco dejo de creérmelo. Lo único que me guío es por las cosas que se están haciendo en cuanto a su tramitación. Antes de seis meses la Junta debe aprobar o no el proyecto y, en caso favorable, los promotores deberían iniciar las obras entre el verano y el invierno del próximo año», comenta la regidora. «Pero también digo que por qué La Siberia no va a poder tener una iniciativa empresarial con la que podamos vivir, por qué un proyecto así no va a poder desarrollarse. Siempre hemos sido el patito feo y nos lo merecemos», define.

En este sentido, la primera edil, del PP, no oculta su malestar por las manifestaciones del presidente regional de su partido, José Antonio Monago, y otros dirigentes, cuestionando el proyecto y restándole credibilidad. Monago ha dicho literalmente que es un cuento de Disney. La alcaldesa castilblanqueña replica que para conocer las cosas de los pueblos, «hay que venir a ellos. Desde Mérida, y no digo ya desde Badajoz, que está pegado a Portugal, las cosas se ven de manera diferente. Solo digo a la gente que hable de esto que venga aquí».

Nico Merino, de 53 años, padre de una maestra y una asistenta social, se muestra convencido de que el gran parque de ocio será una realidad. «Creo bastante en Elysium. Va a salir adelante. Lo último que sé es que han comprado una finca para el proyecto por más de tres millones de euros. Y uno no suelta el dinero para nada», indica Merino, que regenta un bar-churrería en la avenida de la Constitución.

Dos de los clientes de su negocio son del vecino Valdecaballeros. Se trata de Juan Antonio Abril y su hijo Carlos, de 27 años. Es ingeniero y lleva tres años residiendo y trabajando en Londres, en una empresa de ingeniería civil. «El proyecto de ocio sería fundamental para este pueblo y toda la comarca. Muchos jóvenes nos vemos forzados a irnos. Con una cosa como esa se podría vivir aquí», agrega.

«De Castilblanco se sale para el instituto de Herrera del Duque, después para la Universidad, y ya no se vuelve más que de visita. Por lo menos que empiecen la primera fase de Elysum y el cambio será tremendo», apostilla su padre.

«Me hace mucha ilusión este proyecto. Si solo saliera la mitad de la mitad sería tremendo»

«Me hace mucha ilusión este proyecto. Si solo saliera la mitad de la mitad sería tremendo» Sonia Horcajo | Peluquera

Sonia Horcajo, peluquera de 39 años y madre de dos niños de 7 y 4 años, rezuma optimismo. «A mí me hace mucha ilusión y creo que puede salir algo, aunque solo sea la mitad de lo que plantean», subraya.

Unos metros más adelante de su peluquería, en la larga calle Francisco Naveso, está otro de los sitios más conocidos de Castilblanco. Es un taller mecánico llamado 'El redondo'. Lo llevan Juan Díaz y su hijo Alberto. Los dos entablan un debate apasionado sobre Elysium. «Hay tantas ganas de que esto pueda fructificar que creo que hay un poco de miedo a que esto no salga. Ojalá que no tengamos más decepciones», indica temeroso Juan.

Rocío Luengo (bata blanca) es la auxiliar de la única farmacia de esta localidad de 980 vecinos. ::
Rocío Luengo (bata blanca) es la auxiliar de la única farmacia de esta localidad de 980 vecinos. :: / J. M. R.

«¿Por qué no va a salir, papá? ¿Por qué no?», replica convencido su hijo. Tiene 30 años, se ha casado hace poco y, algo no muy común para gente de su generación, solo ha estado dos años fuera de Castilblanco. Se fue a Madrid para estudiar un módulo de automoción y volvió para trabajar en el taller de su padre. «Trabajo no falta y quiero vivir aquí», remata. «Lo que hace falta es que toda la gente de Castilblanco y de la comarca puedan tenerlo. El proyecto de ocio es una oportunidad buenísima», enfatiza.

Su padre, natural de Herrera del Duque y casado con una mujer castilblanqueña, recuerda con añoranza la efervescencia que se vivió a finales de la década de 1970 con la construcción de la central nuclear en Valdecaballeros, aunque no llegó a funcionar. «Tenía una fila de coches que llegaba a la otra punta de la calle y la gente pagaba enseguida», rememora.