«Estamos muy contentos por estar en Gran Canaria y luchar contra este incendio»

Los 17 bomberos de la BRIF de Pinofranqueado trabajan en la habilitación de líneas de defensa para que las llamas no lleguen a más viviendas

Bomberos de la BRIF de Pinofranqueado, trabajando ayer en Gran Canaria. /BRIF PINOFRANQUEADO
Bomberos de la BRIF de Pinofranqueado, trabajando ayer en Gran Canaria. / BRIF PINOFRANQUEADO
Ana B. Hernández
ANA B. HERNÁNDEZ

«Es un fuego grandísimo y nosotros estamos trabajando sobre el terreno, acabamos de hacer una línea de defensa y ahora nos trasladarán a otro lugar para continuar con esta labor», explica Marciano Rodríguez, capataz de una de las dos cuadrillas de la Brigada de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRIF) de Pinofranqueado, que están colaborando desde este miércoles en la extinción del incendio de Gran Canaria.

«Llegamos pasadas las doce de la noche al aeropuerto de la isla y desde las 13 horas de hoy, aproximadamente, estamos colaborando en la extinción y, por eso, estamos muy satisfechos», asegura el capataz. «Estamos muy contentos por poder ayudar en este incendio, para eso trabajamos», afirma también José Miguel Sánchez, otro de los 17 bomberos de la BRIF de Pinofranqueado que han sido enviados a Gran Canaria.

«Es un fuego muy grande, se ha quemado mucho y es complicado por la orografía del terreno, porque es de difícil acceso y porque ha hecho mucho viento», aseveran ambos. Su labor, hasta el momento, se está centrando en la habilitación de líneas de defensa para evitar que las llamas se acerquen a más núcleos de viviendas. «Hemos terminado una de las líneas y ahora nos trasladan a otra zona para realizar otra, en un lugar en el que también hay casas», detallan.

También señalan que la previsión, aunque nada está cerrado, es que permanezcan en Gran Canaria al menos hasta mañana, para continuar ayudando en la extinción de un fuego que se inició el pasado sábado en la localidad de Vallesco, y que afecta ya a un perímetro cercano a los 80 kilómetros, unas 12.000 hectáreas, y ha provocado la evacuación de más de 10.000 personas, aunque algunas ya han comenzado a regresar a sus casas.

Es el motivo por el que, además de los 17 bomberos extremeños, se han incorporado también otras brigadas de refuerzo contra incendios forestales de las bases de Punta Gorda (Santa Cruz de Tenerife), Tabuyo (León) y Daroca (Zaragoza), que se unen a las casi 1.000 personas que trabajan diariamente en la extinción del fuego, de las cuales 389 pertenecen a la Unidad Militar de Emergencias (UME).

«Es un fuego muy grande, que ha quemado mucho y que es complicado por la orografía del terreno»

Las llamas han arrasado unas 12.000 hectáreas y más de 10.000 personas han sido evacuadas

Medios aéreos

Además de las brigadas de refuerzo para incrementar el número de especialistas en extinción, el Gobierno ha enviado también a la isla canaria 12 medios aéreos más, informa Europa Press. Así, a los medios que están trabajando para acabar con las llamas se han unido cuatro aviones anfibios Canadair de 5.500 litros de capacidad, un avión de carga en tierra de 3.100 litros, un avión de coordinación y observación, tres helicópteros Kamov y un equipo de drones.

No obstante, la previsión es que el fuego se estabilice, una vez la bajada de las temperaturas ha favorecido la evolución de las llamas, aunque se tarden todavía varios días en extinguirlo por completo.

«Creemos que está más o menos estabilizado, pero lo cierto es que no podemos dar nada por seguro, porque se trata de un fuego muy grande y, además, en nuestro caso, al estar trabajando sobre el terreno no lo hemos visto desde el aire en toda su dimensión», dice Marciano Rodríguez. «No hay nada seguro, estamos hablando de un incendio muy grande y que se ha abierto mucho porque ha estado haciendo también mucho viento en la zona», agrega José Miguel Sánchez.

Por eso, ambos bomberos, junto al resto de sus compañeros de las dos cuadrillas enviadas desde la BRIF de Pinofranqueado continuarán trabajando en el incendio desatado en la isla canaria, que mantiene frentes activos en el Parque Natural de Tamadaba y en las zonas de Guayedra y El Risco, en el municipio de Agaete, informa Efe, y que ha destruido algunas plantas endémicas especialmente importantes para la biodiversidad de Gran Canaria.