La conexión extremeña del fenómeno Rosalía

La artista se inspiró en un libro del siglo XIII cuya única traducción al español la hizo un filólogo de la región | 'El roman de Flamenca' se agotó después de que la cantante declarara que es la base de 'El mal querer', el álbum que le ha aupado a la fama

La conexión extremeña del fenómeno Rosalía
Antonio J. Armero
ANTONIO J. ARMEROCáceres

Seguramente, ni en su noche más alegre soñó el anónimo autor de 'El roman de Flamenca' que ocho siglos después de escribirlo, un quinceañero entraría en una librería de Madrid, Sevilla, Badajoz o Cáceres a comprarlo. Probablemente, tampoco lo imaginó Jaime Covarsí, que firma la única traducción al español de este libro del que se han vendido más ejemplares en castellano en el último año que en los setecientos anteriores.

La primera edición, publicada en 2010, se agotó hace unos meses gracias a Rosalía, quizás la noticia más importante que ha dado la música nacional en el último año. Veinteañera, catalana, talentosa, flamenca, rapera, innovadora, distinta. En una de las muchas entrevistas que ha dado desde que medio país empezó a hablar de ella, dijo que 'El mal querer', el álbum que le ha aupado a la fama, está inspirado en 'El roman de Flamenca'. Esa declaración fue una impagable campaña publicitaria para el libro, al que Jaime Covarsí Carbonero (nacido en 1975 en Barcelona pero residente en Extremadura, de donde procede su familia y donde lleva casi toda su vida) dedicó su tesis doctoral. La de Filología Hispánica, porque también es doctor en Filosofía, además de escritor y profesor. Dio clases en la Universidad de Sevilla, y ahora ejerce como docente de Enseñanza Secundaria en el IES Albarregas de Mérida.

Aquella pequeña biblioteca

«Yo conocí 'El roman de Flamenca' porque lo mencionaban en varios textos de literatura medieval», recuerda el autor, que tuvo la suerte de encontrar un ejemplar en una pequeña biblioteca del departamento de Francés de la Universidad de Sevilla, institución de la que guarda un recuerdo especial de Pedro Piñero, profesor de Literatura Medieval. Ese libro que fue a caer a sus manos estaba escrito en francés y en occitano, una lengua romance hablada en una parte del sur de Francia y de los Alpes italianos, además de en el valle de Arán, en Cataluña. Aunque sabía francés, Covarsí prefirió acercarse al occitano, y desde esta lengua tradujo al español ese libro anónimo del siglo XIII que está al fondo de cada una de las 11 canciones de 'El mal querer'.

Él hizo lo que nadie había hecho hasta entonces, y su trabajo, que incluyó un estudio crítico de la novela, le valió el Premio Extraordinario de tesis doctoral en 2005. Cinco años más tarde, Editum (Ediciones de la Universidad de Murcia) lo puso en el mercado. Y una vez que Rosalía mencionó 'El roman de Flamenca', el libro no tardó en agotarse. Para la segunda edición, Covarsí ha pulido el texto, que cuenta la historia de Flamenca, una mujer ardiente cuya belleza es utilizada para convenir un matrimonio con el señor de Archimbaut, poderoso caballero, para que su padre, el conde de Nemours, consiga una ventajosa alianza. La admiración que provoca la belleza de la joven despierta un profundo estado de celos en el caballero, que la encierra en una torre y la somete a maltrato psicológico y a una situación de dominación de la que ella logra deshacerse con su ingenio y la complicidad de su amante, Guillem de Nevers. Se trata de un canto a la libertad femenina y contra el amor mal entendido y los celos.

Erotismo, conquista, seducción, infidelidad, celos... Todo está en 'El mal querer' y en 'El roman de Flamenca', que el filólogo extremeño, bisnieto del pintor Adelardo Covarsí, define como «un libro maravilloso». Él reivindica «la importancia de esta obra no suficientemente observada y reconocida en el ámbito de las letras hispánicas». Aprecia «muchas y muy variadas razones para ensalzarla», entre ellas que constituye un buen ejemplo de historia de triángulo amoroso típicamente medieval. Ensalza también «su carácter enciclopédico, porque más allá de la historia de amor, se nos presenta como una suma literaria que habla de filosofía, de medicina, de alimentación, literatura, caballería, erotismo, religiosidad, poesía...».

Covarsí cree también que en Flamenca hay «un componente claro de rebeldía, que se ve, por ejemplo, en cómo utiliza el amor erótico para protestar por la exigencia patriarcal de un matrimonio de convivencia que no la hace feliz».

'El bastón de avellano'

Este compendio de valores movieron al extremeño a escribir 'El bastón de avellano' (Tau editores), su primera novela, en la que tres personas que trabajan en una editorial reciben el manuscrito de 'El roman de Flamenca' y mientras discuten sobre la idoneidad de publicarlo, protagonizan una historia de amor a tres bandas. «Como lector común, y no tanto como filólogo y traductor del roman al castellano –reflexiona–, me apenaba ver reducida su difusión al ámbito estrictamente universitario y académico». «Imaginaba entonces –añade– que una historia de ficción podría despertar un interés nuevo y más amplio en esta obra medieval. 'La ficción salvando a la ficción', decía para mis adentros, pensando que a buen seguro, el anónimo autor de 'El roman de Flamenca' lo habría aprobado».

Ese objetivo lo ha alcanzado no tanto gracias a 'El bastón de avellano', admite, como al impulso que Rosalía le ha dado a esa obra del siglo XIII cuyo manuscrito original –del que solo existe un ejemplar y está en Carcassone (Francia)– no tiene ni las primeras ni las últimas hojas. Sin embargo, «el final se intuye», apunta el escritor, que cree que además de muy valiosa, la obra anónima es «una historia divertida», si bien no tiene claro hasta qué punto puede interesar a lectores adolescentes. A esos que canturrean el estribillo de 'Malamente' o el de 'Pienso en tu mirá', canciones que como todas las de 'El mal querer', en sus títulos incorporan una palabra que lleva a 'El roman de flamenca'. 'Malamente' es el augurio, y 'Pienso en tu mirá', los celos. Son momentos en la vida de una mujer que enfrenta un amor dañino. Y son también capítulos del roman en su versión traducida al catalán (en la española no, pues Covarsí prefirió mantenerse fiel al original y por tanto, no hacer esa división).

«La primera audición del disco de Rosalía te deja perplejo, hasta que lo asumes, pero luego compruebas que es un trabajo magnífico», opina Jaime Covarsí. Tal como él señala, el álbum es «un relato», como lo es también esa obra anónima del siglo XIII que durante años solo interesó a académicos y estudiosos y ahora es objeto de culto para adolescentes que gracias a Rosalía y a Jaime Covarsí, si quiera por un rato sueltan el móvil y cogen un libro.