Carmen y Lola rompen tabúes

El Festival Ibérico de Cine arranca este martes en Badajoz con la última película de Carolina Yuste

Carolina Yuste dentro del López de Ayala. :: J.V. Arnelas/
Carolina Yuste dentro del López de Ayala. :: J.V. Arnelas
JOSÉ MANUEL CACHO

«Es imposible que los sentimientos no se remuevan dentro de quien la ve. Algo va a cambiar en ti», asegura a HOY la actriz Carolina Yuste.

La película 'Carmen y Lola', dirigida por la cineasta vasca Arantxa Echevarría y en la que Carolina Yuste ha participado, será la que abra el vigésimo cuarto Festival Ibérico de Cine este martes en el teatro López de Ayala. Será a las 20.30 con un coste de 2 euros por entrada.

Tras la proyección en el López de Ayala habrá un coloquio en el que participarán la actriz Carolina Yuste además de Zaira Romero (Lola), Moreno Borja (padre de Lola) y la directora del Instituto de la Mujer de Extremadura (IMEX), Elisa Barrientos.

Seleccionada entre 3.000 películas, este film fue el elegido para representar a España en el Festival de Cannes el pasado mes de mayo. También fue seleccionada en la sección oficial del vigésimo quinto Festival de Cine Europeo de Palic (Croacia).

La película, que llegará a las salas de cine el próximo día 7 de septiembre, cuenta la historia de Carmen (Rosy Rodríguez) y Lola (Zaira Romero), dos jóvenes de etnia gitana que provienen de familias conservadoras donde la homosexualidad es un tema tabú. Su amor correspondido, a la vez que incomprendido por sus familias, se convertirá en un arduo camino en busca de la libertad para las protagonistas.

Carmen es una adolescente gitana que vive en la periferia madrileña. Dentro de una familia patriarcal, su futuro está destinado a las tareas del hogar y criar a tantos niños como sea posible, tal y como han hecho las generaciones pasadas. Lola, por el contrario, realiza grafitis de pájaros, sueña con ir a la universidad y, en definitiva, tener alas para volar. Tras conocerse, la complicidad y el amor brotan de tal manera que la paciencia y tolerancia que cualquier familia patriarcal pueda tener al respecto se ve desbordada. Inevitablemente, son rechazadas por sus seres queridos.

La historia nace de una noticia que sucedió en Granada en el año 2009 y que captó la atención de la directora y productora Arantxa Echevarría. Se trata de la primera boda gitana entre dos mujeres que se celebró en España. A pesar de que el matrimonio homosexual es legal en el país desde 2005, el rechazo y la falta de apoyo por parte de sus respectivas familias les hizo esperar cuatro años hasta que tuvieron el valor necesario para hacer frente a las adversidades.

La característica principal de esta película es que Carolina Yuste es la única actriz profesional que participó. El resto del reparto está compuesto por 150 personas de etnia gitana que no tenían ningún tipo de experiencia previa trabajando frente a la cámara. Para seleccionarlos fue necesaria la realización de un casting de seis meses al que se presentaron un millar de gitanos.

La pacense no sólo tiene un papel como actriz dentro de la película, también se ha encargado de formar y preparar a los 150 elegidos. «Ha sido muy bonito trabajar con gente no profesional, muchos de ellos tardaron sólo una semana y media en llegar a serlo. La formación es muy importante, pero la dedicación y la entrega lo son aún más, de ahí el éxito de esta película. Nos convertimos en una familia con más de 150 integrantes. El equipo se ha dejado el alma en un proyecto con un presupuesto muy bajo», apunta la actriz durante la entrevista.

Este trabajo supone todo un ejemplo de cambio social. Muchos de los participantes han experimentado una evolución en sus ideales durante la producción de la película. «Habla del amor y la búsqueda de la libertad. El objetivo es remover conciencias», destaca Carolina Yuste.

La actriz pacense preparó a los 150 actores gitanos no profesionales que participaron en el film

Supone también un gran paso dentro del movimiento feminista, ya que «es muy difícil encontrar a una mujer ejerciendo como directora de cine porque hay mucho menos hueco para nosotras».

«En la mayoría de los casos nos ofrecen los papeles secundarios. Según las últimas estadísticas sólo un 8% de las mujeres que se dedican a esta profesión tienen la suerte de ejercerla. El resto, se encuentran en paro», añade.

No obstante, en el caso de esta película, se trata de un trabajo escrito y producido por una mujer, con un reparto mayoritariamente femenino.

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