Las residencias de mayores se quedan sin sitio

En Extremadura hay 240 centros públicos para personas de la tercera edad que tienen llenas sus 8.266 plazas, mientras que otros 1.340 usuarios están en lista de espera

Sesiones grupales. Las residencias cuentan con profesionales que ayudan a los mayores a mantenerse activos. ::/Andy Solé
Sesiones grupales. Las residencias cuentan con profesionales que ayudan a los mayores a mantenerse activos. :: / Andy Solé
José M. Martín
JOSÉ M. MARTÍN

Extremadura envejece. No es ninguna novedad. Cada vez hay menos habitantes en la región y el porcentaje de personas mayores de 65 años crece sin descanso.

Las razones también son de sobra conocidas. La esperanza de vida aumenta, la tasa de natalidad lleva años estancada y la inmigración no alcanza a cubrir el número de extremeños, principalmente jóvenes, que abandonan la comunidad en busca de mejores oportunidades laborales y de un proyecto de vida que en su tierra se les complica. Así, en la última década Extremadura ha perdido más de 35.000 habitantes, según marca el padrón continuo que elabora el INE (Instituto Nacional de Estadística). Las previsiones no son nada halagüeñas. La misma fuente señala en sus proyecciones que el 1 de enero de 2029 la región se habrá dejado otros 48.700 vecinos por el camino y que en 2033 se situará por debajo del millón de ciudadanos.

Ante esta perspectiva, la atención a las personas de la tercera edad lleva años siendo una prioridad social, sobre todo en los pequeños municipios y en las áreas más despobladas, lugares donde la población de más edad alcanza unos índices superiores. En la actualidad, Extremadura tiene 221.168 mayores de 65 años, que representan el 20,72% de la población. Son casi dos puntos más que en 2009, pero cinco menos de los que prevé el INE para dentro de una década. Lo que significa que en 2029 uno de cada cuatro extremeños tendrá más de 65 años.

A la vez que ha ido creciendo el porcentaje de personas mayores, también se ha multiplicado el número de plazas en los centros de atención a la dependencia en la región. Aunque no todo lo que debiera, porque siguen existiendo listas de espera para acceder a estos recursos asistenciales.

Es estos momentos, en la región existen 240 centros públicos destinados a personas mayores, según la Consejería de Sanidad. La gran mayoría (210) están gestionados por los municipios en los que se asientan, mientras que los 30 restantes dependen directamente del Sepad (Servicio Extremeño de Promoción a la Autonomía y Atención a la Dependencia), que pertenece a la mencionada Consejería. Todos estos espacios suman 8.266 plazas para la atención residencial de personas mayores en la región. Éstas se dividen en las reservadas para personas dependientes, que requieren atención en distinto grado para las diferentes tareas de su vida diaria, y las que pueden ocupar aquellos mayores que son autónomos. Las primeras suman 4.285 y las segundas, 3.981. «Hay tres grados de dependencia según las necesidades de los usuarios», explica José Vicente Granado, director gerente del Sepad.

Hay dos modelos de gestión en estos centros públicos. Puede ser la propia administración la responsable del día a día. «Es lo que hacemos desde el Sepad, gestionamos todas nuestras residencias», informa Granado. Por el contrario, la inmensa mayoría de los ayuntamientos prefiere sacar sus infraestructuras a concurso para que sean gestionadas por entidades privadas, algunas de ellas sin ánimo de lucro. «Lo ideal sería que las gestionaran los municipios, pero son servicios complejos que prefieren derivar a empresas especializadas», remarca el gerente del Sepad.

Pequeños municipios

Una de las entidades que opta a las licitaciones es Mensajeros de la Paz Extremadura. «Actualmente gestionamos 14 centros residenciales; por lo general son muy pocas las empresas que participan en los concursos que se convocan en las pequeñas localidades», explica Mercedes Murias, presidenta de esta organización no gubernamental.

En la provincia de Cáceres (141) hay un mayor número de residencias que en la de Badajoz (90). Las cacereñas suelen ser de menor tamaño, porque se asientan en pequeños municipios, pero suman casi mil plazas más que las pacenses.

Precisamente, todas las residencias que gestiona Mensajeros de la Paz están ubicadas en pueblos de menos de 3.000 habitantes del norte de la región. «Ninguna tiene más de 60 plazas», añade la presidenta de la entidad, que reconoce que por norma general todos los establecimientos en los que trabajan se encuentran llenos y que hay personas a la espera de poder acceder a una plaza. En 2018 alcanzaron un 97,4% de ocupación. «Cuando se produce alguna vacante, siempre se tarda un tiempo en hacer las gestiones necesarias para otorgar la plaza», detalla Murias, que puntualiza que la demanda de usuarios depende mucho de la comarca.

Los residentes en Palacio del Guadiana, en Badajoz, celebran un cumpleaños. ::
Los residentes en Palacio del Guadiana, en Badajoz, celebran un cumpleaños. :: / Arnelas

Lo mismo sucede a nivel regional. En la actualidad, Sanidad reconoce que hay 1.340 personas en las listas de espera. La evolución es positiva, no obstante. Desde 2016 ese número se ha reducido en casi 200 y en 60 durante el último año.

Con la intención de seguir avanzando en esa dirección, la Junta de Extremadura presentó hace dos semanas el Plan de Infraestructuras Sanitarias, que está dotado con 15,7 millones de euros y afecta a las residencias de mayores, pero también a los centros de día.

La financiación corresponde a partes iguales al Ejecutivo regional, a las diputaciones de ambas provincias y a los municipios en los que se pretende actuar. En concreto, en Badajoz se ha programado la intervención en 27 residencias de mayores. Once se han previsto para dotar con equipamiento a las infraestructuras, trece para realizar reformas y ampliaciones, dos dirigidas a finalizar una obra que se quedó inacabada y una con la que se pretende construir un nuevo centro residencial en Puebla de Alcocer.

«Somos un instrumento contra la despoblación que genera empleo femenino, de calidad y proximidad»

«Somos un instrumento contra la despoblación que genera empleo femenino, de calidad y proximidad» Mercedes Murias | Presidenta Mensajeros de la Paz

«Hay que conveniar plazas porque con pensiones de 700 euros no se puede acceder a una residencia»

«Hay que conveniar plazas porque con pensiones de 700 euros no se puede acceder a una residencia» José Vicente Granado | Director gerente del Sepad

En Cáceres, las líneas de ayudas se destinarán a los mismos conceptos y se anunció la construcción de un centro residencial en Mohedas de Granadilla y la finalización de los que en su día se empezaron en Montehermoso, Valdelacasa del Tajo, Salorino, Tornavacas o Talaveruela del Tajo. Igualmente habrá reformas, ampliaciones y adquisición de equipamiento en algunos centros. De esta forma las subvenciones llegarán a 32 localidades cacereñas.

La crisis económica y la posterior Ley Montoro motivaron que muchas infraestructuras quedaran inacabadas o sin el equipamiento necesario para su correcto funcionamiento. Fueron muchos los ayuntamientos que se quedaron sin fondos con los que acometer las últimas fases de los proyectos o a los que no se permitió endeudarse ni recurrir a sus arcas para hacerlo.

Ahora, se pretenden crear 921 plazas a nivel regional, tanto en residencias como en centros de día. «Las obras deben estar terminadas a lo largo de 2020 y por convenio debemos ponerlas en funcionamiento una vez que estén concluidas», comenta Francisco Buenavista, presidente de la Fempex, que pone el foco en el acuerdo entre las instituciones para desarrollar un plan que los municipios no hubiesen podido acometer sin ayuda.

Por su parte, el consejero del ramo, José María Vergeles, dijo que se conseguirá una reducción del 60% de las listas de espera cuando todas estén en servicio. Además, Buenavista cita la generación de empleo como una de las repercusiones positivas del plan. El cálculo es que se cree un puesto de trabajo por cada dos nuevas plazas de atención a los dependientes. «Tendrá impacto en el empleo femenino; es muy positivo porque las mujeres son las más afectadas por el paro en el mundo rural», en palabras del presidente de la Fempex.

La mayoría de los centros municipales salen a concurso y para una gestión privada

En la misma línea se expresa la presidenta de Mensajeros de la Paz, que entiende que la apertura de centros residenciales en pequeños municipios es positivo para el desarrollo de los mismos. «Me gusta pensar que somos un instrumento contra la despoblación que genera empleo, sobre todo femenino, de calidad y proximidad», destaca Murias.

Ella apoya su opinión en las preferencias de los mayores por quedarse en su pueblo cuando deben recurrir a los servicios de un centro residencial. «A lo mejor no todo el año, pero cuando abrimos una residencia en un pueblo se nota que hay casas que se vuelven a abrir porque los hijos y los nietos aprovechan para acercarse a la localidad, aunque solo sea en verano y en periodos de vacaciones», señala.

Coste para los usuarios

El precio de las plazas en las residencias de mayores no es fijo. Las cuotas que pagan los usuarios es del 75% de los ingresos que perciban, siempre que sean superiores al salario mínimo. En caso contrario, la aportación a los centros será del 65%, según confirma el SES. Además, las personas que no tienen unos ingresos que superen lo que se considera 'dinero de bolsillo' están exentos de pagar las cuotas. «La cuantía es de 90,15 euros al mes y se considera el dinero que necesitan para sus gastos diarios, como tomar un café o comprar el periódico», indica el gerente del Sepad, que adelanta que en un futuro próximo van a subir esa cantidad.

La administración pública también tienen acuerdos con residencias privadas con la intención de aumentar el número de plazas para personas dependientes que no pueden acceder a centros privados y tienen necesidad de atención. «Hay que conveniar plazas porque con pensiones de 700 euros no se puede acceder a una residencia privada», en palabras del gerente del Sepad, que añade que todos los espacios que atienden a dependientes deben estar acreditados por el Sepad.

Plazas

14.604
plazas residenciales para personas mayores hay en Extremadura entre las públicas y las privadas.
1.088
de las 6.338 plazas privadas que hay en la región están concertadas con la administración pública.

Precio

2.000
euros mensuales cuesta una plaza en una residencia privada. El precio se mueve entre los 1.700 y los 2.200 euros y varía en función de la localidad (son más caras en las ciudades), la dependencia del usuario y de si la habitación es doble, como son la mayoría, o individual.

En este sentido, la Consejería de Sanidad subvenciona 88 plazas residenciales en tres centros privados y tiene concertadas otras 1.088 con varias entidades. De estas últimas, 160 están reservadas para personas con dependencia de grado II que requieran cuidados de enfermería de baja intensidad y el resto son de las denominadas sociosanitarias, a las que optan usuarios con mayores necesidades de atención.

En conjunto, la región dispone de 6.338 plazas privadas, con lo que el total sumando las públicas alcanza las 14.604. Las camas que no están concertadas tampoco tienen un precio fijo y dependen de muchos factores, como la opción de habitación doble o individual o la ubicación de la residencia. «Cuestan entre 1.700 y 2.300 euros, en función del grado de dependencia de los usuarios», indica Estrella Martínez, directora del centro de mayores Domus VI de Badajoz, que asegura que en Extremadura son más baratas que en otros lugares de España.

Cuidados de fisioterapia en la residencia de Mensajeros de la Paz en La Pesga (Cáceres). ::
Cuidados de fisioterapia en la residencia de Mensajeros de la Paz en La Pesga (Cáceres). :: / ANDY SOLÉ

El principal requisito para acceder a estos centros es tener más de 65 años, aunque se hacen excepciones en caso de emergencia social. «La mayoría de las personas están aquí de forma permanente», dice Gonzalo Hernández, director de las residencias Puente Real, en Badajoz, sobre el perfil de los residentes, aunque también reconoce que hay quienes buscan plaza en las residencias para recuperarse de un problema de salud.

Las estadísticas del INE reflejan que hay 40.000 personas mayores de 65 años que viven solas en Extremadura, con lo que en caso de necesitar cuidados por una enfermedad o tras una operación tienen la opción de recurrir a estos recursos privados, cuya ocupación se acerca al 100% durante todo el año y existen listas de espera, principalmente entre mayo y octubre.