La mejor contraseña eres tú

Hace diez años, cinco jóvenes extremeños visionarios apostaron por el reconocimiento biométrico. Hoy, su empresa es puntera a nivel mundial

El reconocimiento facial se apoya en patrones geométricos, como la distancia entre los ojos:: LORENZO CORDERO/
El reconocimiento facial se apoya en patrones geométricos, como la distancia entre los ojos:: LORENZO CORDERO
ALBA BARANDA

La empresa de seguridad SplashData publica anualmente la lista de las contraseñas más utilizadas. '123456' encabeza la clasificación por quinto año consecutivo, seguida de 'contraseña'. Tan obvias como inseguras, ya que lo que suele ser más fácil de recordar también lo es de adivinar.

Pero que no cunda el pánico entre los que tienen la misma clave de varias webs o aplicaciones apuntada en un papel al lado del ordenador, o los faltos de creatividad o tiempo para pensar una contraseña infranqueable porque, afortunadamente, existe la biometría, término formado a partir de los vocablos griegos bios (vida) y metron (medida).

Se trata de la toma de medidas y análisis de datos biológicos para el reconocimiento de personas, basado en rasgos conductuales (como podrían ser los andares o la forma de firmar) o físicos intrínsecos (las huellas, la retina, o el iris, entre muchas otras características humanas que permanecen estáticas a lo largo del tiempo). Todo esto posibilita que no sea necesario recordar decenas de contraseñas o tener una tarjeta o llave para acceder a un edificio.

El iPhone X causó mucha expectación en 2017 debido a la incorporación de reconocimiento facial para su desbloqueo, pero una empresa cacereña ya llevaba por aquel entonces varios años de ventaja a los de Cupertino. Mobbeel es pionera en tecnología de reconocimiento biométrico en móviles sin necesidad de un hardware específico.

José Luis Huertas Fernández, Abraham Holgado García, Miguel González Martín y José E. Arias García desarrollaron la idea inicial en 2009.
José Luis Huertas Fernández, Abraham Holgado García, Miguel González Martín y José E. Arias García desarrollaron la idea inicial en 2009. / LORENZO CORDERO

Este proyecto, ya más que consolidado, lo iniciaron cinco informáticos extremeños –ahora cuatro–, tras coincidir en el mismo trabajo allá por el año 2008. Su objetivo era probar la identidad del usuario de una manera segura. «Las tarjetas de coordenadas o las contraseñas no nos parecían fiables; son engorrosas y queríamos sustituirlas por algo que tú eres y que no cambia, como la membrana del iris», explica José Luis Huertas, director general de la empresa y uno de los fundadores.

Este grupo de jóvenes inquietos gestaron su primera idea en sus ratos libres: fines de semana, noches... Se trataba de un sistema de acceso por reconocimiento de iris. Lo presentaron a Google, que en aquel momento estaba lanzando Android, y su prototipo quedó finalista a nivel mundial. Esto les dio suficiente repercusión como para empezar a recibir llamadas de compañías de todos los continentes.

Tras meses de intentar compatibilizarlo con su trabajo de informáticos en la empresa en la que se habían conocido en Cáceres, vieron que era inviable y tuvieron que abordar la difícil decisión de si guardaban el proyecto en un cajón y continuaban con su estabilidad laboral, o lo dejaban todo y arriesgaban. A mediados de 2009 hicieron lo segundo y nació Mobbeel para posicionar a Extremadura en la vanguardia de la tecnología.

La firma tiene 18 trabajadores, la mayoría informáticos provenientes de la Universidad de Extremadura.: LORENZO CORDERO
La firma tiene 18 trabajadores, la mayoría informáticos provenientes de la Universidad de Extremadura.: LORENZO CORDERO

Pero como suele ser habitual, los inicios fueron duros, ya que según cuenta Rafael Campillo, responsable de marketing, a las empresas les interesaba incorporar este software de reconocimiento pero te preguntaban que cuántos clientes tenías ya. «Era la pescadilla que se mordía la cola».

Además, hace diez años la gente veía muy futurista el reconocimiento de iris, recuerda Huertas. Así que empezaron a desarrollar métodos alternativos y más cercanos al día a día de una persona.

Firma aquí, aquí y aquí

La rúbrica ha sido el vehículo tradicional cuando de demostrar la identidad de alguien se trataba, al menos burocráticamente. El equipo de Mobbeel trasladó la signatura a la pantalla de un dispositivo móvil. El usuario firma cinco veces y el sistema estudia la velocidad, aceleración, presión, la forma de los trazos, etcétera. «Un imitador puede conseguir visualmente una firma muy parecida, pero la forma de realizarla jamás es la misma», asevera el director general.

Este tipo de grafía, denominada firma electrónica avanzada, permite rubricar contratos, consentimientos informados, o transacciones económicas, con total validez legal, ya que no es una simple imagen insertada en el documento firmado, sino que alberga mucha información encriptada. Gracias a esta tecnología salida de mentes extremeñas se evitan fraudes y se ahorra papel.

Documentación

El segundo producto que ofrece Mobbeel es el escaneo y verificación en tiempo real de más de 250 documentos de identidad diferentes (carné de conducir, pasaporte, tarjeta de residente...). Pero no solo recoge la información de un documento, o valida la veracidad del mismo, sino que también utiliza reconocimiento biométrico facial –solicitando al usario una autofoto– para comprobar que la persona que está presentando el documento es la misma que aparece en la foto de dicho documento, siendo su legítimo poseedor.

Asimismo, a través de reconocimiento óptico de caracteres se extrae toda la información textual de la imagen para poder manejarla como datos, rellenar un formulario etcétera. Este formato, que es el que tiene «más tirón» según los socios, es muy propicio para las plataformas de alquiler de coches, motos, bicicletas...

La herramienta escanea documentos de identidad y además de comprobar su veracidad, los coteja con una foto de quien lo presenta::
La herramienta escanea documentos de identidad y además de comprobar su veracidad, los coteja con una foto de quien lo presenta:: / LORENZO CORDERO

Me suena tu cara

La tercera solución que vende esta firma continúa con la línea de sus investigaciones iniciales, pero ahora más completa. Se trata de la autenticación multibiométrica únicamente a través de los múltiples sensores que traen los dispositivos móviles. Y es que, con un terminal se puede realizar reconocimiento facial o del iris por la cámara, de voz por el micrófono, de firma biométrica a través de la pantalla, o de huella dactilar con el lector que ya viene incorporado en la mayoría de teléfonos. Para este método, Mobbeel busca la sencillez de uso sin dejar a un lado la seguridad.

Las infraestructuras de grandes redes empresariales, las identificaciones gubernamentales, las transacciones bancarias seguras (la seguridad cobra un valor muy importante cuando se trata de garantizar a los clientes la protección de sus finanzas), y los servicios sociales y sanitarios, entre otros ámbitos, ya se benefician del uso de este tipo de verificaciones.​

La biometría suena a ciencia ficción, pero lo cierto es que la primera idea para usar patrones de iris como método de identificación fue propuesta en el año 1936 por el oftalmólogo Frank Burch. Actualmente, garantiza uno de los niveles de autenticación menos franqueables, ya que es imposible cambiar los rasgos físicos con la misma facilidad y rapidez con la que se modifica una contraseña. El reconocimiento facial, por ejemplo, se apoya en patrones geométricos, como la distancia entre los ojos o la ubicación de la punta de la nariz. También observa y almacena los detalles del cutis: lunares, cicatrices, etcétera.

De hecho, se utiliza desde hace tiempo en los lugares más insospechados, como Disney World. Allí, a los visitantes con un pase de varios días, se les toman medidas biométricas para asegurarse de que la entrada es usada por la misma persona todos los días.

Este tipo de tecnologías, suele arrancar el debate ético. Por poner solo unos ejemplos, China ya puede identificar a sus ciudadanos por su forma de caminar, la policía estadounidense imprimió los dedos en tres dimensiones de un asesinado para desbloquear su móvil, o la cantante Taylor Swift usó el reconocimiento facial mediante cámaras en la entrada de un concierto para detectar a sus acosadores.

DISPERSIÓN. En la oficina se respira un ambiente amigable, los horarios de trabajo son flexibles a cada empleado y hasta tienen una máquina recreativa.
DISPERSIÓN. En la oficina se respira un ambiente amigable, los horarios de trabajo son flexibles a cada empleado y hasta tienen una máquina recreativa.

Huertas opina que las tecnologías no son buenas o malas, sino que todo depende del uso que se les dé. «No podemos frenar el avance tecnológico, pero tenemos que intentar entre todos que sea lo más ético posible, ya que si se usa bien, los beneficios son mucho mayores que los perjuicios», apostilla.

De momento, ellos siguen avanzando en nuevos campos y creciendo. Una década después de sus primeros pasos, la empresa ahora cuenta con 18 trabajadores. La mayoría, ingenieros egresados de la Universidad de Extremadura. En la oficina hay un ambiente joven y distendido. Cuentan, además, con una máquina recreativa para los descansos. «Al ser un trabajo muy creativo, viene bien despejar la mente de vez en cuando», asegura Rafael Campillo.

Actualmente Mobbeel tiene cientos de clientes (algunos tan grandes como JPMorgan) relacionados con banca, bolsa, aseguradoras, o un sector en auge como los juegos online. «Con la verificación de documentos se está intentando regular que los usuarios no sean menores ni tengan problemas de juego», comenta Huertas.

Al tener tres productos diferenciados y combinables entre sí, Mobbeel ofrece un paquete más amplio que la mayoría de sus competidores. «Aunque fuimos punteros a nivel mundial, a medida que los grandes se han ido subiendo al carro de la biométrica, ha habido más competencia, pero también hay más mercado», manifiesta Huertas.