Buñuel sale del laberinto y llega a las pantallas de cine

Se trata de la película más compleja que se ha hecho en Extremadura | Avalada por el premio de Málaga, se estrena en veinte salas y ya la han comprado en más de treinta países

TRABAJO: Arriba, varias dibujantes que han participado en la película, a la derecha algunos de los dibujos del boceto, y abajo José María Fernández de Vegadurante el preestreno de la película el lunes en Mérida. /HOY
TRABAJO: Arriba, varias dibujantes que han participado en la película, a la derecha algunos de los dibujos del boceto, y abajo José María Fernández de Vegadurante el preestreno de la película el lunes en Mérida. / HOY
Antonio Gilgado
ANTONIO GILGADOBadajoz

1930. Luis Buñuel lee 'Las Jurdes: étude de géographie humaine', de Maurice Legendre. Un estudio antropológico que muestra las carencias de Las Hurdes. Alfonso XIII y Gregorio Marañón pasaron por allí ocho años antes. Prometieron carreteras, escuelas y hospitales. El antropólogo solo vio miseria. Buñuel quiere rodar una película.

2009. José María Fernández de Vega lee la novela gráfica del joven cacereño Fermín Solís sobre Buñuel en Las Hurdes. Le atrae el personaje. Se le cae el mito del director manipulador. José María quiere rodar una película.

Buñuel no tiene dinero para filmar. 'La edad de oro' que hizo con Dalí le ha cerrado todas las puertas. La religión, el surrealismo, los animales destripados necesitan salir de su cabeza. José María Fernández de Vega no tiene dinero para filmar. Dibujos, música, animación en dos dimensiones necesitan salir de su cabeza.

Buñuel encuentra por fin financiación. Su amigo Ramón Acín comparte sus ganas de denuncia social. Anarquista de vocación, le acompaña a La Alberca y le presta el dinero de un premio de lotería. Se convierte en su socio. José María Fernández de Vega encuentra por fin financiación. Estrena el corto 'Genti di muerti' en Madrid y conoce a Manuel Cristóbal. Cuatro goyas en animación y productor de la aclamada 'Arrugas'. Se convierte en su socio.

A Buñuel le asaltan las dudas. Rodar en estos pueblos de sierra no es tan sencillo. Hay que exagerar las carencias. Compra un burro y lo embadurna de miel para que se lo coman abejas. No sabe si hace lo correcto. Se siente perdido en un laberinto. En mitad de un sueño surrealista. Llegan los desvelos. A José María le asaltan las dudas. El proyecto crece. Ahora manejan un presupuesto de 1,8 millones de euros que no tiene. No ve el final del camino. Se siente perdido en un laberinto. Llegan los desvelos.

Buñuel empieza a ver la luz. Tiene casi media hora de material grabado. Podrá estrenar su documental. José María empieza a ver la luz. Tiene ochenta minutos de animación. Podrá estrenar su película.

Todos hablan de la película de Buñuel. Crecen las críticas por la mala imagen que da de España y la prohíben. Todos hablan de la película de José María. En el preestreno de Mérida del lunes se esperaba a los cincuenta o sesenta incondicionales de siempre en el cine club de Ángel Briz. Fueron más de trescientos. Se multiplican los elogios. Nunca antes se había hecho algo parecido en la región.

Tras el estreno, Buñuel se exilia por la Guerra y a Ramón Acín le parten el pecho a balazos delante del cementerio de Huesca en los primeros días de la contienda. A José María la película no le ha costado la vida, pero ahora tiene menos pelo y sufre ataques de gota.

'Buñuel en el laberinto de las tortugas' se estrenó ayer en veinte salas de toda España. No es mal comienzo para un trabajo de corte independiente. No abundan en la cartelera la animación para adultos que combina entretenimiento y arte. El productor de Almendralejo espera que esto siente un precedente en Extremadura. Han sacado adelante un filme exigente en el que han participado más de trescientas personas. Dibujantes y animadores que cambiaron durante dos años Londres o París por Almendralejo.

Por el estudio de la capital de Tierra de Barros han pasado técnicos de Dinamarca, Francia, Italia, Suecia, Estonia, Cuba o Argentina. Algunos con experiencia en Dreamworks y Disney.

Entre los reclutados, Manuel Galiana, uno de los directores de animación pioneros en España. 'Chico y Rita' de Trueba lleva su firma.

La banda sonora se ha grabado en Abbey Road Studios con el mismo equipo que grabó 'La forma del agua', de Guillermo del Toro o la última entrega de 'Star Wars'. La música la compuso desde Los Ángeles Arturo Cardelús.

Para las voces de los protagonistas tuvieron en cuenta los orígenes de los personajes. Para Buñuel el aragonés Jorge Usón y para los vecinos actores de aquí como Fernando Ramos, Juan Carlos Tirado, Fermín Núñez o Esteban García Ballesteros.

Ahora toca rentabilizar el esfuerzo de estos dos años. Toca salir del laberinto y poner la película en el mercado. Han vendido a distribuidoras de 35 países y estarán en Annecy, Francia, donde cada año se celebra algo parecido a la Champions de la animación mundial. En Málaga, los críticos la consideraron la mejor película de la sección oficial y cada semana van consiguiendo selecciones internacionales.

Público cinéfilo

 De Vega asume que se dirigen a un público minoritario, pero muy cinéfilo. Espectadores 'gourmets'que se fijan en la historia y en la forma de contarla. Y aquí radica parte del éxito de esta aventura. Cada persona que iba leyendo el libro de Fermín Solís veía un largometraje. Lo vio su socio Manuel Cristóbal, lo vio la productora sueca Submarine para explotarla en su país, lo vio el Ayuntamiento de Almendralejo cuando cedió un edificio como estudio de animación, lo vio la Junta cuando aprobó la subvención. Ahora solo falta que lo vea el público. «Cuando dices que tienes una película de animación para adultos sobre Buñuel asumes que traes algo raro entre lo raro, pero cuando la gente se mete en la sala, funciona». Y De Vega pone el ejemplo de Málaga.

Parte del equipo de la película con el dibujante Fermín Solís en el preestreno de Mérida.
Parte del equipo de la película con el dibujante Fermín Solís en el preestreno de Mérida. / Brígido

En el apartado técnico, a las pantallas llega un trabajo de estética tradicional. Se dibuja cada fotograma uno por uno y un solo segundo consume 24. No queda más remedio que contratar una plantilla de dibujantes como en la animación tradicional, pero en vez de trazar sobre cuadernos ahora se hace sobre tablets. No hace falta ser un experto para intuir que la industria de la animación genera mucho empleo.

Y eso es precisamente lo que ahora pretenden mostrar los productores de 'Buñuel en el laberinto de las tortugas'. Quizá no sea tan vistoso como las caravanas de camiones que llegan a Los Barruecos para 'Juego de Tronos', pero demandan técnicos bien remunerados y durante mucho tiempo. Solo en sueldos, esta película se ha gastado más de 670.000 euros de personal que ha estado viviendo en Almendralejo.

El resultado final llega después de varias fases que van enriqueciendo los dibujos a base de horas y horas. Aunque parte del equipo ha trabajado fuera, el grueso se ha desarrollado en Almendralejo. Allí ha estado, por ejemplo, el grupo artístico encargado de los fondos, los colores y la composición; o el de ilustración, que ha movido todas las figuras.

Aprovecharon la sinergia de contar con expertos y durante la producción impartieron un curso del Sexpe. Se formaron 16 jóvenes de la comarca con talento para el dibujo pero sin experiencia en el cine. A la mitad les contrataron después para cumplir con los encargos de Estados Unidos.

De Vega no esconde sus aspiraciones para hacer algo más grande. «Ha sido un estímulo». De esta experiencia ha aprendido que el único camino para abrirse un hueco pasa por la coproducción internacional. Si te seleccionan en Los Ángeles tienes la opción de que la distribuidora de Estados Unidos te compre y le interese estrenar en verano.

Pero de nada sirve la técnica sin una historia. Y eso fue a buscar Fermín Solís hace ya más de una década. Entonces había encadenado varios cómics infantiles y quería acercarse a los lectores de novela gráfica. Se fue a poco más de una hora de su casa de Cáceres. Vio un busto de Buñuel garabateado y le contaron que en carnaval sacaban un muñeco suyo para quemarlo. Había dado con la historia que buscaba.

Antes de llegar a Las Hurdes, Buñuel no tenía dinero. No podía seguir viviendo en París y decide volver a España. Leyendo el libro de Solís el espectador descubre que fue también un viaje interior. El Buñuel que se presenta en La Alberca con Ramón Acín y el cámara Eli Lotar no es el surrealista, sino el documentalista. Una cámara del 'Callejeros' con un siglo de antelación. Quería retratar la miseria y se metió en un laberinto.