El café-museo que cura y la noche que a Ibarra se le 'apareció' la Virgen

Cesar Martín Clemente con el Miró y Rodríguez Ibarra en su discurso de investidura en 1983:: LORENZO CORDERO / HOY
Sergio Lorenzo
SERGIO LORENZOCáceres

¿Puede el arte curar? Visto lo visto... puedo asegurar que sí. Estaba yo preocupado por la depresión extremeña que sufre mi compañero y amigo Manuel Caridad, pero desde hace unos días aquel que contestaba de manera abrupta, aquel que era insultón y malaleche, milagrosamente se ha regenerado. Se ha convertido en un ser amable, con la sonrisa en la boca, sin una mala contestación.

Queriendo saber qué le había pasado, le seguí una noche cuando salió de la Redacción después de desear a todos una feliz noche con una enorme sonrisa. A los pocos metros se metió en una cafetería-restaurante que hace unos meses que abrió, que se llama Gastroteca Alcaraván, y está en la esquina de las avenidas Primo de Rivera y Virgen de Guadalupe.

A los pocos minutos, al ver que tardaba en salir, decidí entrar para ver si había quedado con alguien o estaba, como antiguamente, armando alguna trifulca. No se encontraba en la barra. Me fui al fondo del local y lo vi en la zona del restaurante. Estaba, con un vino en la mano, contemplando un gran cuadro de tonos rojos y grises. Al notar que no me había visto, volví a salir y me encontré en la terraza con el dueño del local, con César Martín Clemente. Al preguntarle si Caridad iba a menudo por allí, me dijo que sí y que siempre hacía lo mismo: se tomaba un solo vino que le duraba media hora, mientras contemplaba el mismo cuadro, que es una enorme fotografía del australiano Peter Lik. Se titula 'Rouge' y está tomada en un valle de Utah, en Norteamérica. En el cuadro hay un equilibrio hermoso entre el blanco y el gris de los troncos de los chopos y el rojo de la vegetación del suelo y el cielo. Ese cuadro parece que tranquiliza al amigo.

Berra, César, Rodríguez, Guerra, Carmen Arias, Naranjo y Castellano presentando al PSOE en 1977. :: S.E.
Berra, César, Rodríguez, Guerra, Carmen Arias, Naranjo y Castellano presentando al PSOE en 1977. :: S.E.

Sabiendo esto, el otro día invité a un café a Caridad en Alcaraván, y mientras él se relajaba ante 'Rouge', Martín Clemente, que es uno de los mayores coleccionistas de arte que hay en Extremadura, me explicó los cuadros que había puesto en su café-museo. Una de las obras de más valor es un auténtico Miró. Se trata de un cuadro único, una litografía luego pintada por él, que está dedicada a su amigo Josep María Luna, cuando en 1980 cumplió 50 años su restaurante Orotava, que estaba junto a La Rambla de Barcelona.

Tiene Alcaraván un atrayente cuadro de gran tamaño, de tono azul, del pintor portugués Gil Heitor Cortesâo; también hay una obra moderna de una pintora de Georgia, que tiene el difícil nombre de Rusudan Khizanishvili. Al pasar junto a Caridad, que seguía relajándose ante 'Rouge', me dijo César que su autor, PeterLik, vendió en 2014 una foto por 5,2 millones de euros, considerándose la más cara del mundo. La foto se llama 'Fantasma' y la tomó en la profundidad de una caverna del cañón del Antílope, en Arizona. Las partículas de un haz de luz se agrupan de tal manera que forman un ser misterioso.

Comedor con cuadros de Gil Heitor Cortesâo, Rusudan Khizanishvili y Peter Lik.: LORENZO CORDERO
Comedor con cuadros de Gil Heitor Cortesâo, Rusudan Khizanishvili y Peter Lik.: LORENZO CORDERO

También hay en este local cuatro Barjolas, uno en el servicio de hombres y otro en el de mujeres.

En otra visita, después de la celebración del Día de Extremadura, Caridad y el que esto escribe, tuvimos la suerte de que Martín Clemente nos contara los secretos de los símbolos de la Comunidad Autónoma de Extremadura, algo de lo que él sabe bastante al ser un histórico del socialismo: Él participó en la reunión celebrada en 1975 para crear la Agrupación Provincial de Cáceres del PSOE. Fue concejal de Plasencia, diputado provincial de Cáceres, y en 1983 fue elegido diputado a la Asamblea de Extremadura, siendo reelegido en 1987 y 1991. Desde 1987 a 1995 fue secretario primero de la Mesa y de la Asamblea de Extremadura.

Mientras él paladeaba un vermut rojo y nosotros una cerveza bien tirada, nos fue contando la historia de la bandera de Extremadura. Nos dijo que en 1974 hubo un festival en San Sebastián al que acudieron grupos contrarios al Franquismo. «Allí fueron de todas las regiones de España, y se presentó una bandera extremeña de muchos colores, tipo como la de La Rioja; pero esa bandera quedó eclipsada por otra que llevaban los que entonces nosotros llamábamos 'los socialistas de laboratorio de Tierno Galván', una bandera que era verde, blanca y negra. Tenía los colores árabes por las relaciones que tenía el PSP (Partido Socialista Popular) con el líder libio Gadafi». Es cierto que la bandera de Extremadura tiene gran parecido con las banderas de los Emiratos Árabes Unidos, la República Árabe Saharahui, Palestina, Jordania y Libia.

Un Barjola en el retrete:: L. CORDERO

Martín Clemente nos comentó que antes hubo una bandera extremeña que era verde, blanca y ocre del color de la tierra, «esa bandera la tenía el Regimiento de Extremadura en la Guerra Civil, la uso en el asalto al Cuartel de La Montaña en Madrid. El teniente del Regimiento de Extremadura era nuestro Pablo Naranjo Porras. Nosotros sacamos en 1976 esa bandera en Plasencia, en contraposición a la del PSP, pero no cuajó. Bueno... y esa es la historia de la bandera de Extremadura que nadie quiere reconocer».

Nos sorprendió cuando pasó a hablar del escudo de Extremadura. «Yo me lo inventé –sentenció–. Dije: como tenemos una bandera tricolor haré un escudo bicolor, y estuve viendo libros de heráldica. Partí de la base de que si trazamos una línea de norte a sur, por la vía de la Plata (la Nacional 630), tenemos que la parte de Portugal era de León y la otra de Castilla. Por eso en la parte de arriba puse el león a la izquierda y el castillo a la derecha, al revés que en el escudo de España. En el centro, el PP quería meter a la Virgen de Guadalupe porque decía que había que meter algo religioso; pero se quedó una encina, por poner algo extremeño. Abajo puse las columnas sobre el mar, con la frase 'Plus ultra', por lo de tierra de conquistadores y porque el 'plus ultra' siempre es bueno».

Sobre el himno recordó que la Asamblea eligió la letra en un concurso que ganó José Rodríguez Pinilla, de Badajoz, encargando la música a Miguel del Barco.

«¿Y el Día de Extremadura? – pregunto en voz alta –. Todos queríamos que fuera el 21 de mayo, porque ese día, en 1983, se constituyó la Asamblea de Extremadura. Cuando parecía que no había duda, la noche anterior a la decisión, a aprobar la Ley, llamó Ibarra y dijo: 'No va a ser el 21 de mayo, va a ser el Día de Guadalupe'. Nos quedamos de piedra. Hubo quien pensó que a Ibarra se le había aparecido la Virgen esa noche», dijo riendo con ganas.