Una feria sin taparse los oídos

San Juan vive con rotundo éxito su primera jornada sin ruidos en el ferial

Javier, junto con su padre Manuel Leva, en el circuito de motos / PAKOPÍ
Miriam F. Rua
MIRIAM F. RUA

«Está disfrutando de los cacharritos sin tener que taparse los oídos. Es genial», decía ayer emocionada Marisol Antúnez, viendo a su hijo saltar en las colchonetas con la sonrisa puesta. Para Saúl, de nueve años, es el primer San Juan en el que está disfrutando como el resto de niños. Tiene déficit de atención e hiperactividad y el silencio del ferial ha sido su aliado.

Lo mismo le ha pasado a Javier Leva. Tiene cinco años y trastorno del espectro autista. Ayer no había nada que le distrajera, estaba centrado en disfrutar con su padre del circuito de motos. «Con la música y las luces se bloqueaba, pero ahora nos está prestando atención y podemos comunicarnos con él», cuenta su padre, Manuel Leva.

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Javier ha aprendido a tolerar los ruidos gracias a las terapias que sigue, pero como apunta su padre: «Conocemos a muchas familias con hijos de 10 y 12 años que no han podido venir nunca a la feria».

Ellos son solo dos de los miles de niños que ayer abarrotaron el ferial, que con las atracciones en silencio hizo posible que muchas familias pudieran disfrutar de verdad de San Juan, haciendo de la iniciativa un rotundo éxito.

Feria y ruido han sido históricamente un binomio inseparable: música, sirenas y megafonía de tómbolas y casetas son las banda sonora de Caya. Pero los tiempos cambian y el ferial, que no deja de ser una ciudad en pequeño durante los nueve días de San Juan, se hace más inclusivo. Durante tres horas, el real se silenció coincidiendo además con la jornada más familiar de la feria, el Día del Niño, cuando las atracciones cuestan la mitad de precio.

Por primera vez en la historia de la feria de San Juan no hubo música en los cacharritos, una iniciativa que ha promovido el Ayuntamiento, siguiendo el ejemplo de otras ciudades como Cáceres, Plasencia o Sevilla. «La medida es apropiada para todas las personas con diversidad funcional, ya que les permite participar de la feria, adaptándola a las distintas maneras de entenderla y percibirla», valora Pedro Trenado, gerente de Apnaba, la asociación de padres que atiende a unas 250 familias de niños con trastorno del espectro autista en Badajoz.

Saúl, con los pantolones rojos, jugando en el castillo hinchable
Saúl, con los pantolones rojos, jugando en el castillo hinchable / PAKOPÍ

Jesús Gumiel, presidente de Apamex, destaca, en este mismo sentido, que esta iniciativa «hace que todos los ciudadanos puedan disfrutar de la feria en igualdad de condiciones, sobre todo los niños con autismo y sus familias, que pueden sentirse partícipes de una fiesta tan importante en Badajoz como es San Juan».

Para él, esto también es accesibilidad. «A veces hace falta hacer medidas a las carta, como en este caso, para atender a personas que tienen necesidades de accesibilidad especiales», defiende.

El paréntesis de tranquilidad que se vivió ayer fue aplaudido por todos, pero especialmente por las familias de niños con trastorno del espectro autista, en quienes se ha pensado especialmente a la hora de poner en marcha la medida. Como explica Trenado: «A todos nos puede molestar el ruido, lo que pasa es que nosotros podemos afrontarlo, y para los niños con autismo es incontrolable».

«El colectivo de autismo –añade– es especialmente sensible a estímulos sensoriales como el ruido o la música alta. Es de agradecer que se tenga en cuenta y que además se haga en una franja horaria como la que se ha propuesto, de noche y con máxima afluencia».

El gerente de Apnaba alude a la reacción que hacen habitualmente los niños con autismo para mostrar su desagrado con los decibelios altos: «Van siempre tapándose los oídos».

Su hipersensibilidad al ruido va más allá de una simple molestia. «Les puede generar un estado de nerviosismo, ansiedad y quererse marchar porque no lo aguantan y no es fácil manejar una situación así. Por eso, en muchos casos es imposible que las familias puedan ir con sus hijos a la feria», afirma Trenado.

La exitosa iniciativa tiene además un papel de sensibilización, que tanto Trenado como Gumiel ponen de manifiesto: «La gente desconoce que los ruidos puedan molestar a las personas con diversidad funcional, por eso esta iniciativa apoya nuestra labor de concienciación y sensibilización social que las entidades estamos llevando a cabo».

Hoy y mañana concurso de cocina infantil

Los pequeños chefs de Badajoz podrán mostrar entre hoy y mañana sus habilidades culinarias en la feria. El Ayuntamiento ha organizado para ellos un concurso de cocina infantil, que se celebrará en la caseta municipal. Podrán participar los niños de entre 5 y 10 años, pero es necesario realizar la inscripción previa, llamando al número de teléfono 673 516 120, para reservar plaza. El certamen se desarrollará hoy y mañana en horario de 14.30 a 17.00 horas. También hasta mañana los pequeños podrán jugar gratis a videojuegos en el propio ferial. Una furgoneta de Nintendo con dos pantallas estará en Caya desde las 19.00 horas hasta la medianoche.