Proyecto RADAR: una iniciativa para impulsar la detección precoz de la enfermedad renal crónica en Extremadura
La enfermedad renal crónica (ERC) se presenta frecuentemente sin síntomas en sus fases iniciales¹ y es más prevalente en sujetos con enfermedad cardiovascular².Para favorecer su detección precoz, Extremadura pone en marcha el Proyecto RADAR, una iniciativa que acerca el cribado de la enfermedad renal crónica a la población.
La enfermedad renal crónica afecta a una de cada diez personas en el mundo³ y se calcula que dos de cada tres personas con ERC no saben que la padecen⁴. Esta realidad resulta especialmente relevante si se tiene en cuenta que se trata de una enfermedad asintomática en los primeros estadios¹ y cuya detección temprana es clave para evitar que se convierta en un problema grave⁵.
Con el objetivo de promover la detección precoz y el seguimiento de esta enfermedad en Extremadura, el Servicio Extremeño de Salud (SES) y Fundesalud, con la colaboración de Boehringer Ingelheim y el aval del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Cáceres (COF) y ALCER Cáceres, han puesto en marcha RADAR, una iniciativa que nace con un doble objetivo: acercar la detección precoz y la prevención primaria a la comunidad rural de Extremadura para identificar antes la ERC y coordinar mejor la atención sanitaria rural (centro de salud, farmacia, hospital) en el seguimiento del paciente crónico, evitando retrasos asistenciales.
“La detección precoz es clave para ralentizar la progresión de la enfermedad renal crónica y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Con iniciativas como RADAR, proyecto que actualmente se desarrolla en el Área de Salud de Navalmoral de la Mata, queremos acercar el cribado y la prevención a la población para llegar antes a quienes pueden beneficiarse de un diagnóstico temprano”, señala Carla Venturi Monteagudo, responsable de Procesos Asistenciales Subcomisión Investigación e Innovación en Salud del Servicio Extremeño de Salud.
Proyecto RADAR: en qué consiste
La acción se desarrolla en tres fases complementarias que combinan acciones de cribado, concienciación y seguimiento de la salud renal.
La primera fase culminó el pasado viernes, tras acercar el cribado de la enfermedad renal crónica a farmacias comunitarias de la comarca de La Vera con la participación de nueve farmacias distribuidas en Jarandilla de la Vera, Guijo de Santa Bárbara, Losar de la Vera, Robledillo de la Vera, Villanueva de la Vera y Madrigal de la Vera. Durante esta etapa se realizaron más de 1.000 pruebas orientativas de cribado.
Durante esta primera etapa, las personas interesadas pudieron recoger en las farmacias participantes un kit para realizar una prueba de orina en casa. Posteriormente, entregaron la muestra en el día indicado para que el profesional farmacéutico realizara una prueba orientativa de cribado de la ERC.
En aquellos casos en los que se detectaron posibles indicios compatibles con enfermedad renal crónica, los participantes fueron derivados al circuito asistencial correspondiente. El centro de salud contacta con ellos para completar el proceso diagnóstico mediante pruebas clínicas adicionales y realizar el seguimiento médico necesario.
Juan José Hernández Rincón, presidente del Ilustre Colegio Oficial de Farmacéuticos de Cáceres, resalta el valor de una prueba sencilla para identificar posibles casos de forma temprana. “Una sencilla prueba de orina puede ayudarnos a detectar de forma precoz la enfermedad renal crónica, incluso cuando todavía no presenta síntomas. Desde las farmacias comunitarias queremos animar a la población a seguir participando en las acciones de cribado del Proyecto RADAR y a implicarse en el cuidado de su salud, aprovechando la cercanía y accesibilidad que ofrecemos en todo el territorio”.
La segunda fase tendrá lugar en septiembre y, siguiendo con el objetivo de llegar a la población rural extremeña, el proyecto incorporará una unidad móvil que recorrerá distintos municipios para seguir impulsando el cribado y la concienciación sobre la enfermedad renal crónica. Esta unidad móvil permitirá acercar pruebas orientativas de detección precoz e información sobre salud renal y prevención a 14 localidades extremeñas, reforzando la visibilidad de la campaña y promoviendo una mayor concienciación sobre una enfermedad que puede avanzar sin síntomas durante años. Posteriormente, en octubre, el proyecto continuará con una última fase a través de una segunda ruta de cribado en farmacias comunitarias de la región.
RADAR incorpora además herramientas de seguimiento remoto basadas en inteligencia artificial para mejorar la monitorización y el acompañamiento de pacientes crónicos.
Una realidad con impacto en Extremadura
En Extremadura, la ERC afecta entre el 8,1 % y el 9,2 % de la población general, al 11 % de los pacientes que acuden a Atención Primaria y hasta al 39 % de las personas con enfermedad cardiovascular6.
Para las asociaciones de pacientes, iniciativas como RADAR pueden contribuir a aumentar el conocimiento sobre la enfermedad y favorecer que más personas accedan a un diagnóstico temprano.
Así lo indica Elisa Sánchez Casero, presidenta de ALCER Cáceres: “Muchas personas descubren que tienen enfermedad renal crónica cuando la enfermedad ya se encuentra avanzada y condiciona su día a día. Por eso, para los pacientes es fundamental impulsar iniciativas que ayuden a generar mayor conocimiento y conciencia social sobre la enfermedad, facilitando que las personas puedan cuidar su salud renal antes de que aparezcan complicaciones. Proyectos como RADAR contribuyen también a que los pacientes se sientan más acompañados y comprendan mejor la importancia del seguimiento y el autocuidado”.
Una enfermedad silenciosa y estrechamente relacionada con otras patologías
La enfermedad renal crónica es una afección progresiva que compromete la capacidad de los riñones para filtrar la sangre de manera efectiva⁷. Uno de los principales desafíos en su abordaje es que suele ser asintomática en los primeros estadios¹. Más adelante, los síntomas de la ERC avanzada son inespecíficos y se pueden asociar a otras causas⁸. Los síntomas más frecuentes de la ERC avanzada son: dolor, fatiga, alteraciones en el sueño, calambres musculares, picor, náuseas y vómitos, deterioro cognitivo, ansiedad y depresión⁸.
A esta circunstancia se suma la estrecha relación que existe entre la salud renal, cardiovascular y metabólica. El corazón, los riñones y algunos de los órganos implicados en el metabolismo están interconectados, y las enfermedades cardiovasculares y las enfermedades metabólicas pueden influir en el desarrollo de la enfermedad renal crónica⁹.
Las personas con enfermedad renal crónica (ERC) tienen un alto riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular (ECV), incluso en las etapas iniciales de la ERC¹⁰. El 53% de pacientes con insuficiencia cardíaca (IC) aguda y el 42% de pacientes con IC crónica también padecen ERC¹⁰. Por ello, en el manejo de la enfermedad renal crónica se recomienda un abordaje global de las comorbilidades del paciente y un tratamiento precoz para reducir el riesgo de complicaciones asociadas⁵. En este sentido, Guillem Bruch, director de Acceso al Mercado y Gestión Sanitaria de Boehringer Ingelheim señala: “En Boehringer trabajamos con un compromiso claro: contribuir a mejorar la vida de las personas con enfermedades cardiovasculares, renales y metabólicas y ayudar a prevenir sus complicaciones antes de que aparezcan. Sabemos que este reto solo puede abordarse de forma conjunta, por eso la colaboración con administraciones, profesionales sanitarios y asociaciones de pacientes es fundamental. Iniciativas como la que desarrollamos junto al SES y Fundesalud nos permiten acercar la prevención y la detección precoz de la enfermedad renal crónica a los pueblos rurales de Extremadura".
Referencias:
1. Huaman-Carhaus, L, et al. Impacto de la intervención de enfermería en el autocuidado de pacientes con enfermedad renal crónica avanzada. Enfermería Nefrológica. 2021;24(1):68-76. DOI: 10.37551/s2254-28842021007.
2. Gorostidi, M, et al. Prevalencia de enfermedad renal crónica en España: impacto de la acumulación de factores de riesgo cardiovascular. Nefrología. 2018;38(6):606-615. DOI: 10.1016/j.nefro.2018.04.004.
3. Martín de Francisco AL, et al. Enfermedad Renal Crónica. Nefrología al Día. Sociedad Española de Nefrología. Actualización 2025. Disponible en: https://www.nefrologiaaldia.org/es-articulo-enfermedad-renal-cronica-654 [Última consulta: junio 2026]
4. Sundström J, et al. Prevalence, outcomes, and cost of chronic kidney disease in a contemporary population of 2·4 million patients from 11 countries: The CaReMe CKD study. Lancet Reg Health Eur. 2022 Jun 30;20:100438. DOI: 10.1016/j.lanepe.2022.100438.
5. García-Maset, R. et al. Documento de información y consenso sobre la detección y manejo de la enfermedad renal crónica. Nefrología. 2022;42(3):233–264. DOI: 10.1016/j.nefro.2021.07.010
6. Consenso Enfermedad Renal Crónica en Extremadura 2025-2026. Disponible en: https://semg.es/images/2025/documentos/consenso_erc_extremadura.pdf [Última consulta: junio 2026]
7. Romagnani P, et al. Chronic kidney disease. Nat Rev Dis Primers. 2017 Nov 23;3:17088. DOI: 10.1038/nrdp.2017.88.
8. Metzger, M, et al. A Narrative Review of Management Strategies for Common Symptoms in Advanced CKD. Kidney International Reports. 2021;6(4):894-904. DOI: 10.1016/j.ekir.2021.01.038
9. Cases A, et al. Cardiovascular-kidney-metabolic syndrome definition and its role in the prevention, risk staging, and treatment. An opportunity for the Nephrology. Nefrologia (Engl Ed). 2024 Nov-Dec;44(6):771-783. DOI: 10.1016/j.nefroe.2024.11.011.
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